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Vaya por delante un hecho: cuando no se ganan las elecciones, se pierde. El PP no ha ganado las Elecciones Generales 2004 y el PSOE sí. Reconocer la legitimidad de la victoria de otra fuerza política, independientemente de ciertos acontecimientos que están en la mente de todos y que han influido en el sorprendente resultado del 14 de Marzo (basta ver los resultados del cuadro 2, mesa C.E.R.A.), es algo necesario por pura higiene democrática. Pero los datos electorales son algo más que un mero apunte de ganar o perder, y los datos del PP tanto a nivel de toda España como en el País Vasco y en Vizcaya son significativos y debemos meditar sobre ellos. El PP ha obtenido en toda España unos 9.700.000 votos, tantos como los que en 1996 le dieron la victoria, aunque en éste caso han sido insuficientes. En el País Vasco, el PP ha superado los 230.000 votos y prácticamente uno de cada cinco vascos ha apoyado nuestras listas.
En Vizcaya, tras el escrutinio general del miércoles 17 de marzo, el resultado final ha sido de 129.889 votos, el 19%, superando los resultados de las Generales de 1996 y Municipales de 2003, lo que supone una firme base de trabajo para buscar el apoyo de vizcaínos que sumaron su voto a las listas del Partido Popular el año 2000 y 2001 y que en ésta ocasión han apoyado en parte al PSOE. El conjunto del voto no nacionalista en Vizcaya y en el País Vasco sigue creciendo desde hace más de quince años y ha alcanzado en éstas Elecciones Generales el 46,66% entre PP y PSOE (en Vizcaya, el 46,10%), y esto en un momento de altísima participación electoral, lo que señala que la evolución de fondo, lenta pero constante, del electorado vasco tiene una dirección inequívocamente plural. Tan plural que, si se tiene en cuenta a IU-EB, el voto nacionalista es claramente minoritario.
Es quizás este análisis a lo largo de períodos dilatados de tiempo, y no los datos puntuales de una u otra elección, el que a partir de 1997 ha hecho que el PNV acelerase su estrategia de "frente nacionalista en lista única" para intentar compensar la creciente pérdida de poder que le supondría a los nacionalistas una Vizcaya y un País Vasco cada vez más plural. Quien esté interesado en profundizar en éstos temas tiene una excelente herramienta en la web http://www.elecciones.net, que contiene todos los datos electorales del País Vasco desde el nivel de mesa a la circunscripción global para cada una de las Elecciones celebradas desde 1977. Los números no engañan a quien sabe mirarlos e indican que, a pesar de la hegemonía absoluta del nacionalismo en las instituciones desde 1979, a partir de 1987 la evolución del electorado camina hacia el pluralismo; y esto no es del agrado de algunos. Por eso el intento de conseguir como sea y ya lo que en el futuro y con una evolución natural se augura imposible: institucionalizar la hegemonía nacionalista en contra del pluralismo; esto es, el Plan Ibarretxe, que no es otra cosa que imponer a la sociedad vasca lo que mayoritariamente rechaza: conceptos, sentimientos y modos de ver y de pensar excluyentes y exclusivamente nacionalistas. Arturo Aldecoa Ruiz
CUADRO
3
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B) PP:
SUELO FIRME PARA LA ALTERNATIVA C) CONCENTRACIÓN
NACIONALISTA, EN MINORÍA D) NO HAY IZQUIERDA
ABERTZALE FUERA DE BATASUNA E.R. (PP/Vizcaya) |