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EDITORIAL: |
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Tras el 14-M, el PP del País Vasco ha procedido a estudiar en detalle los resultados, abriendo un proceso de reflexión importante para nuestro trabajo inmediato. Uno de cada cinco vascos ha dado su confianza a las ideas y proyectos formulados en la campaña, y ha avalado con su voto una trayectoria de compromiso con el País Vasco y de firmeza en la defensa de los valores democráticos; sin embargo, el efecto de los trágicos atentados del 11-M y de la manipulación subsiguiente también se dejó sentir en nuestra comunidad. Siendo esto así, el único objetivo posible es recuperar la confianza de los ciudadanos que en 2000 y 2001 nos dieron su voto; a la recuperación de esa confianza, puesta al servicio de las libertades y de la alternativa política al nacionalismo, deben ir dirigidos nuestros esfuerzos en los próximos meses. No debemos cambiar de ideas ni revisar nuestras convicciones; pero, sin duda, hemos de ser capaces, cada uno desde nuestro ámbito, de hacer más atractivos nuestros planteamientos; es decir, más comprensibles en la comunicación, más próximos en las implicaciones para la vida diaria de los ciudadanos. Las elecciones europeas de 2004 y las autonómicas de 2005 suponen retos importantes, desafíos que debemos saber convertir en oportunidades. El PP ha de seguir siendo referencia y eje de la alternativa política al nacionalismo; debe reafirmar su voluntad de articular tal alternativa, ante las maniobras de un PSE-PSOE dispuesto, una vez más, a ser complemento pasivo de los gobiernos nacionalistas; debe traducir sin complejos los grandes principios en propuestas programáticas abiertas al conjunto de la sociedad; y debe reforzar sus estructuras y la eficacia de su amplia presencia institucional en el País Vasco. Reflexión y trabajo para aprovechar las oportunidades de los próximos meses; sabiendo que los resultados del 14-M sólo en una pequeña parte obedecen a una dinámica vasca; pero recordando también que, en el pasado, supimos superar los retos más difíciles con mejores resultados, con mayores crecimientos, ganando apoyo social y político en mayor medida que el PP en el resto de España. Recuperar esa dinámica debe ser nuestra aportación a la superación definitiva del 14-M. |