EL PP LOGRA EL ESCAÑO 24
LA PATALETA DE GALEUSCA

Cuando un escaño está en liza por unos pocos miles de votos, el escrutinio de la mesa de residentes ausentes (CERA) y el Escrutinio General de las mesas siempre puede hacer cambiar el resultado anunciado provisionalmente la noche electoral. Esto es lo que ha sucedido con el tercer escaño de Galeusca, que esta coalición ha perdido, y ganado el PP.

La importancia de las Actas que recogen los Interventores y Apoderados se ve en estos casos, ya que las actas contienen el resultado real de cada mesa y las posibles protestas sobre votos nulos, y se revisan el miércoles siguiente a las elecciones en el acto de Escrutinio General.

Los resultados provisionales que anuncia cada Subdelegación de Gobierno (y transmiten las televisiones por ser un avance de los resultados) son sólo documentos de trabajo, datos, tecleados en el ordenador por funcionarios que, inevitablemente, pueden cometer errores de tecleo, todo ello lógico por la duración de la jornada electoral y el cansancio de las personas.

Todos los partidos, y desde luego el PP, revisan mesa a mesa los datos reales que figuran en las actas, comparándolos con los datos de trabajo que aporta la Subdelegación de Gobierno, a fin de que en el acto de Escrutinio General la Junta Electoral cuando se detecta algún error verifique el resultado real en las actas oficiales o revise la validez de algún voto declarado nulo en la mesa y protestado en el acta por algún partido.

Así, por ejemplo, sólo en el País Vasco el PP ha recuperado casi 1.000 votos que no se le habían sumado la noche del 13 de junio por errores de tecleo. Igualmente el PNV y el PSOE también reclamaron y recuperaron cientos de votos.

El susto para el PNV, y la perdida del escaño de Galeusca, viene del hecho de que tras computarse la mesa CERA el PP quedaba a unos 7.000 votos de poder obtener su escaño 24, pero la cifra no era imposible de obtener si tenemos en cuenta que sólo en el País Vasco el PP ha podido recuperar casi 1.000 votos mal computados. Esto se le olvidó al PNV y a los nacionalistas, enfrascados en sus celebraciones por haber ganado a IU, y ahora se han quedado igual que Llamazares, con solo dos escaños.

Lo triste del caso es la reacción del PNV, del "moderado" Imaz y del "incontinente" Eguibar, que no han tenido vergüenza torera y hablan de pucherazo donde lo que hay es simple suma de los votos que las actas, firmadas y selladas en cada mesa, atribuyen a cada partido.

Eso si, cuando algún error no adjudicaba a Galeusca los votos correctos según el acta, ellos también han exigido - como es lógico - su revisión pidiendo que se compruebe el acta correspondiente. Pero parece que niegan a los demás lo que, cuando les beneficia y corresponde, ven como un derecho: que el escrutinio cuente los votos reales en cada mesa según las actas.

Estos señores de Galeusca no saben perder con dignidad.

A.A.