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EDITORIAL: |
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TRAS EL 17-A, CON MARÍA, A POR TODAS Quince escaños -cinco en Vizcaya- y cerca del 18% de los votos en el escrutinio definitivo. Este fue el notable fruto del esfuerzo de todos, tras una gran campaña electoral, en la noche del 17 de abril. Notable, porque es el mejor resultado de un partido nacional en la oposición en unas elecciones al Parlamento Vasco; notable, porque hemos igualado el porcentaje de voto de las generales de 2004; notable, porque sólo en un año hemos reducido en un tercio la ventaja que entonces logró el PSE-PSOE y, además, le hemos superado de nuevo en Álava. Notable, en fin, porque en Vizcaya hemos alcanzado los resultados de 1998, cuando éramos el partido al frente del Gobierno de la Nación. La fortaleza del PP -tras la ruptura con UA y el pase a la oposición- contrastó con el retroceso del PNV y el fracaso personal de Ibarretxe. Mientras el PP superaba los pronósticos de las œltimas encuestas, el PNV quedaba lejos de sus objetivos y de sus peores previsiones. Y el PSE-PSOE quedaba por debajo de su mejor resultado y por debajo del logrado por el PP en 2001; para ese viaje no hacía falta dar la vuelta como un calcetín a la reciente historia de los socialistas vascos. Ahora toca trabajar, seguir trabajando. Hemos puesto la base de un futuro prometedor; el PP del País Vasco no sólo no ha entrado en "caída libre", sino que ha consolidado un espacio social y político de centenares de miles de votos, una muy importante presencia institucional y un liderazgo renovado y refrendado en las urnas. Es evidente que la situación del País Vasco es de enorme complejidad tras el 17 de abril. La irresponsabilidad de Rodríguez Zapatero y la radicalidad de Ibarretxe han permitido la presencia de una Batasuna "relegitimada" en el Parlamento Vasco; e instrumentos muy importantes en la lucha por la libertad -Ley de Partidos Políticos, Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo- están cada vez más en entredicho. Nuestro programa, sin embargo, no va a cambiar; libertad, frente a terrorismo; convivencia frente a ruptura; las instituciones, al servicio de los ciudadanos; las personas, referencia y eje de la acción política. Esta seguirá siendo nuestra apuesta al servicio de la sociedad vasca, nuestro compromiso con todos y cada uno de los vascos, durante los cuatro próximos años. Tras el 17-A, con María San Gil, a por todas. |