EDITORIAL:


ENSAYO GENERAL

Faltan pocas semanas para el 25 de mayo y todo indica que las elecciones municipales y forales se afrontan, por algunos, como el ensayo general de escenarios futuros.

En el caso de los nacionalistas, hace tiempo que sabemos que para ellos el 25-M debe ser la llave del Plan Ibarretxe; pretenderán presentar una victoria en la disputa de alcaldías y diputaciones como la apuesta de la sociedad vasca por la ruptura y la confrontación.

Los mensajes bélicos -de "guerra con España"-en boca de Xabier Arzalluz, o sus ofertas de nuevos acuerdos a E.T.A., o el entendimiento ELA-LAB son otros tantos indicios de la voluntad de reedición del fracasado pacto de Lizarra en torno al "plan Ibarretxe" y la voladura de nuestras instituciones.

Socialistas e IU, descompuestos por el fin de la guerra en Iraq y el sobrehumano esfuerzo que ha puesto coto a la catástrofe de Prestige, sin duda ven en el 25-M un ensayo de las elecciones generales previstas para dentro de un año; elecciones que hace apenas un mes daban por ganadas.

Para nosotros, sin embargo, si el 25-M debe ser ensayo general de algo, ese algo sería el ensanchamiento de los espacios de libertad y el avance de la alternativa política al nacionalismo en el País Vasco. Ese es nuestro objetivo, nuestra determinación en esta campaña; somos la única fuerza capaz de impulsar el cambio; y sabemos, además, que al igual que el pacto de Lizarra se estrelló en las municipales de 1999, el avance de la alternativa el 25-M supondrá el fin del plan Ibarretxe.