Hace ya 475 años que Leioa se separó de Erandio, y ocupó su escaño en las Juntas Generales del Señorío. Mucho ha cambiado Leioa, Vizcaya, el País Vasco y toda España en estos casi cinco siglos, en el que los cambios políticos, sociales, religiosos y culturales han sido radicales.

Pero a pesar de tantas mudanzas, hay cosas que permanecen en nuestro pueblo, y que debemos conservar:


tradiciones populares, paisajes como el Humedal de Astrabudua, monumentos como el molino de Errotazahar y sobre todo el espíritu abierto que siempre ha tenido Leioa, frontera entre la Vizcaya rural interior y el mar, a través de las marismas y de la ría del Nervión, que a tantos vizcaínos y vascongados llevó hacia lejanas tierras (Terranova, Las Indias...) y que tantas cosas e ideas nos trajo desde los puertos de Europa y América.

Hoy Leioa, sede de la Universidad del País Vasco, debe seguir cultivando su espíritu abierto y plural, como sociedad en la que los derechos de cada ciudadano sean prioritarios y donde proyectos utópicos y quimeras no tengan cabida ni asiento.

Ese es nuestro proyecto e ilusión, que esperamos consolidar con vuestra ayuda para poder celebrar el 500 aniversario de Leioa en una tierra de paz y libertad, donde la intolerancia sea sólo un recuerdo del pasado.