MANIFIESTO DE JAIME MAYOR OREJA EN MENDIZORROZA (Vitoria, Alava)
17 de marzo de 2001


La historia, y sobre todo el futuro del País Vasco, no puede ser una sucesión interminable de enemigos, que nunca entienden que nunca comprenden, que al final, nunca dejan de ser enemigos, sino que cada día son más enemigos, que parecen que siempre son incapaces de entender, de interpretar, un problema tan complejo, tan difícil, que por lo visto sólo los que son muy radicales se aproximan a su entendimiento y comprensión. Por eso, hablando de la alternativa que necesita este país, necesita y tiene una obligación democrática y ética, urgente y de primer orden.

Nosotros, también nosotros tenemos que saber recuperar la ilusión, confianza, la esperanza en lo vasco, en los vascos, en nuestra sociedad, en nuestras instituciones, porque es la base fundamental de cualquier proyecto político de futuro. Pero como la misma vida, sabiendo que uno nunca recupera la confianza en uno mismo si al mismo tiempo no recupera la confianza de los demás y en los demás. Repito, la confianza de los demás hacia nosotros, y en los demás por nuestra parte.

Recuperaremos la confianza en nosotros mismos recuperando la confianza de los demás españoles, recuperaremos la confianza en nosotros mismos si recuperamos la confianza en los demás españoles, en la unión europea. Recuperaremos la confianza en el País vasco, recuperando la confianza en España. Ese es el camino de recuperar la confianza en nosotros mismos y recuperaremos la confianza en nosotros mismos recordando que al mismo tiempo que esta tierra que este paíís sin duda tiene derechos pero que correlativamente y al mismo tiempo tiene un conjunto de obligaciones, derechos y obligaciones, y de la misma manera que una persona no es persona si sólo tiene derechos y nunca tiene obligaciones, el País Vasco no tendrá madurez política si al mismo tiempo no sabe entender que además de los derechos tiene un cúmulo de obligaciones por nuestro bienestar por nuestro desarrollo y por lo que significa en la historia de España esta tierra.

Por eso, los vascos que huimos de la radicalidad, los vasos normales, tenemos derecho al cambio, tenemos derecho a la regeneración, tenemos derecho a la libertad, tenemos derecho a la esperanza, tenemos derecho al juego limpio, tenemos derecho a la normalidad, pero también tenemos la obligación, el deber, de dar la espalda a la ambigüedad, al doble lenguaje, a la mala fe, a la hipocresía, a la exclusión, a la amenaza, a la coacción, a la ruptura, al miedo, sobre todo al miedo.

Al miedo físico a ETA. El miedo reverencial al PNV. El miedo a que en esta tierra no puede haber un gobierno sin nacionalistas. Al miedo, al miedo como hecho diferencial del nacionalismo vasco. Tenemos la obligación de que el pueblo vasco se sacuda el miedo. De que sea o deje de ser el pueblo gobernado por el miedo, el pueblo humillado por ETA. Y el pueblo abandonado en los últimos años por el PNV.

Por eso, queridas amigas y amigos, me vaís a permitir, que termine adelantando y ofreciendo a todos los vascos un compromiso político con y para la libertad. Un compromiso político, pero también personal. un compromiso con todos los vascos, que es casi un contrato, que resume lo que será este cambio que pretendemos para el País Vasco, y que también, resume lo que no se da este cambio, un compromiso que yo quisiera resumir en 10 puntos.

 

Primero: No será una revancha. No habrá revancha, porque la revancha es la antítesis y lo contrario de lo que nosotros somos. Porque fracasaríamos en nuestro objetivo por la libertad, habrá regeneración democrática, habrá igualdad de oportunidades y de condiciones para todos los vascos. Habrá comodidad política y social para los nacionalistas y los no nacionalistas como se ha demostrado que es posible en Alava, habrá un país de todos y para todos, un espacio de convivencia y tolerancia. Pero no habrá revancha, habrá libertad.

Segundo: No habrá engaños ni ocultamientos. Ni medias verdades ni medias mentiras, ni estratagemas políticas de corto recorrido, habrá otra manera de hacer la política, diciendo la verdad, con claridad, con limpieza democrática, con honestidad, los vascos sabrán siempre lo que esta haciendo su gobierno, porque no habrá ya mas mentiras, habrá una regeneración ética y moral a la manera de concebir la política, habrá honestidad.

Tercero: No habrá debilidad ante los violentos, no habrá complicidad con los violentos, no miraremos hacia otro lado, no seremos engañados ni hipnotizados por ETA, habrá firmeza democrática, habrá tenacidad democrática, habrá perseverancia hasta que el terror, la muerte, y el miedo sean definitivamente desterrados de aquí, habrá fortaleza moral, y firmeza para la desarticulación total de ETA.

Cuarto: No habrá ambigüedad, ni hipocresías, ni dobles lenguajes, ni reparto de papeles, no diremos una cosa aquí y otra allí, no hablaremos con dos portavoces diferentes, no hablaremos en un tono distinto en función de lo que interese a nuestro partido político, se terminó la esquizofrenia política, seremos siempre los mismos, como lo hemos sido en la oposición y en el gobierno.

Quinto: Habrá fiabilidad política, habrá certeza política, habrá seguridad política, habrá seriedad política, y tendremos palabra, recuperaremos para la política vasca el valor de la palabra dada. No habrá en el Gobierno golpes de timón, ni derivas repentinas hacia ninguna parte, ni huidas hacia delante ni hacia atrás, ni movimientos permanentes que generen incertidumbre en nuestra sociedad, que dramaticen la política, que angustien permanentemente a la gente de bien, habrá estabilidad, habrá sosiego, habrá satisfacción política, porque la buscaremos, porque hay razones para encontrarla, daremos certidumbre, daremos confianza.

Sexto: No habrá imposiciones de ningún tipo, ni en el orden cultural, donde preservaremos la gran pluralidad vasca, donde potenciaremos la libertad de expresión y de creación, y en el orden educativo, donde trataremos de desterrar el odio y el rencor, donde vamos a poner el máximo acento en la regeneración ética y moral de la enseñanza, en la propia libertad real de elección, y en el orden económico, donde ampliaremos la libre concurrencia sin falsos clientelismos. Y en el orden social, donde estableceremos las condiciones básicas de seguridad y libertad para todas las personas, y los grupos que puedan desarrollar sin miedo todas sus potencialidades. Nos comprometemos los miembros del PP vasco de derrotar un ambiente político y social que ha destrozado muchas familias, que ha eliminado muchos valores, y que ese ambiente es el auténtico responsable de los crímenes de los asesinatos de la lacra del terror que hemos padecido a lo largo de estos años.

Séptimo: No habrá operaciones de deslegitimación de las instituciones democráticas vascas ni operaciones de desbordamiento constitucional, ni traiciones al estatuto. Recuperaremos la dignidad y los hábitos democráticos de las instituciones. Habrá centralidad política y protagonismo del Parlamento Vasco. Habrá un gobierno serio habrá normalidad institucional, habrá lealtad al estatuto como casa común de todos los vascos.

Octavo: No se hipotecará la libertad y la seguridad de las personas por razones de táctica política. Desterraremos la política de la policía autonómica vasca y de sus mandos. La política es incompatible con la policía. La policía tiene que ser profesionalidad, competencia, y por nuestra parte respeto y confianza a su labor cotidiana. Los ciudadanos vascos sabrán desde el primer día que su policía autonómica estará en las calles para protegerles de la violencia, de la coacción, del vandalismo y del miedo. Se potenciará la profesionalidad de una Ertzaintza. Que ya nunca recibirá instrucciones sea el momento que fuera, para llegar tarde porque no conviene detener a un delincuente de violencia callejera. Habrá una policía autonómica que colaborará en el grado máximo con la guardia civil y con el cuerpo nacional de policía sin complejos porque todos están para lo mismo. Los vascos tendremos una policía que empezará a ser de verdad respetada por el poder político.

Noveno: No se hará tráfico político con la violencia. No se caerá en el cambalache del miedo y se pondría precio a la paz. Ni la libertad del los vascos será una mercancía con la que los políticos como si fueran mercenarios pudieran negociar. Habrá defensa a ultranza y sin titubeos de la libertad de todos los vascos. La libertad es el valor de los valores. Y la libertad es el camino y es el elemento esencial para que haya paz de verdad y diferente a la paz de los cementerios en nuestra tierra.

Décimo: No habrá desprecio a las víctimas. No habrá olvido para las víctimas del terrorismo. Para quienes han luchado por la libertad. Habrá restitución moral. Habrá recuerdo. Habrá honor para ellos. Y lo habrá muy especialmente en todos y cada uno de los rincones del País Vasco. Habrá proximidad y solidaridad institucional con ellos. Porque de como se trate a las víctimas del terrorismo depende y dependerá la regeneración ética y moral que necesita la sociedad vasca. Y nunca confundiremos y mezclaremos a las víctimas de los verdugos.

Estos son, queridas amigas y amigos los diez rasgos que enmarcan el compromiso como candidato a lehendakari. Que he querido presentar hoy a todos los vascos desde este estadio de Medizorroza.

Nosotros no venimos a crear más problemas de los que tiene el País Vasco. Venimos para recuperar la libertad. Para procurar la regeneración y la estabilidad, para preservar la pluralidad vasca, para hacer ese cambio tranquilo y sin sobresaltos que necesita este país que tanto queremos y que tanto amamos.

Veinte años de hegemonía nacionalista , triste final en Estella , pacto con ETA, sometimiento a ETA. El nacionalismo fruto de sus contradicciones doblegado y derrotado por ETA y por eso el pueblo vasco tiene derecho a la alternativa , tiene derecho a tener otra imagen , a cambiar esa imagen negativa que día a día el nacionalismo ha ido forjando sobre lo vasco , tiene el derecho a sacudirse de encima el falso hecho diferencial del odio , del agravio, del falso victimismo, del rencor y del miedo. Tiene derecho a librarse de las ataduras de los mitos y de las falsedades históricas . La gente del País Vasco tiene derecho a ser libre , a vivir tranquila , a estar en una sociedad normal como en cualquier lugar de España y en cualquier lugar de Europa.

Creo por ello, siempre he creído en el valor del cambio , pero hoy creo firmemente en la necesidad del cambio en el País Vasco , como creí, defendí, creo, sigo creyendo y seguiré defendiendo el valor de la Constitución , el valor del Estatuto que sacamos adelante en los años 80 . Como creí y sigo creyendo en el valor de la Transición , de la democracia y como creo en la Constitución y como creo en la autonomía y como creo en el País Vasco se que hay que cerrar un ciclo , hay que inaugurar otro y hay que hacerlo por lealtad a la Constitución , por lealtad al País Vasco, por lealtad a España y por lealtad a la libertad . Y algunos creen que la resistencia al cambio, es decir, el miedo, es decir el único aliado que algunos tienen hoy en el País Vasco va a limitar aquella rebelión social que sacudió Ermua, que ha sacudido a nuestra Universidad , a nuestra juventud , a nuestros intelectuales, pero se olvidan que en nuestra tierra las mareas son siempre vivas , nunca son mareas muertas.

La marea cuando es alta sube más de lo previsto y la marea cuando es baja , baja más de la previsión . La marea del cambio no es cualquier marea es la más viva de todas las mareas y la campaña, el esfuerzo, lo que hoy estáis haciendo hoy aquí no lo dudéis , confirmaré que nos encontramos ante la marea más viva de todas las posibles , la marea de la libertad.

Muchas gracias.