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1.- INTRODUCCIÓN
1.1.- La sociedad del pleno empleo
1. Durante muchos años se nos dijo que en España
debíamos resignarnos a que una parte de los españoles
no tuviese la oportunidad de trabajar. Se pretendía justificar
el creciente desempleo de los españoles argumentando que el paro
era un concepto "estructural" frente al que no cabía
política alguna capaz de generar empleo en España. Los
casi cuatro millones de desempleados a mitad de la década de
los noventa eran testigos de excepción de esta concepción.
La resignación ante el paro no era más
que una manifestación de la resignación general a la que
las políticas de los años ochenta y primera mitad de los
noventa condujeron a la mente de una gran parte de la sociedad española.
No es posible, se nos decía, presentar los presupuestos
públicos sin déficit, no cabe, se nos argumentaba, tener
unos niveles de tipo de interés como los que ya prevalecían
en las economías europeas de nuestro entorno. Se nos intentó
convencer de que no era posible lograr una plena igualdad de oportunidades
entre los españoles.
Aquella era la sociedad de la resignación. Hoy
España ya no es una sociedad resignada puesto que hemos sabido
vencer obstáculos cuya superación se ha demostrado posible.
Los más de dos millones y medio de puestos de trabajo creados
por la sociedad española en los últimos años testimonian
un cambio profundo en la concepción política de las posibilidades
de España, que permite hoy encarar el futuro no desde la resignación
sino desde la ambición de seguir salvando obstáculos,
de modo que la sociedad del pleno empleo pueda ser una realidad en los
próximos años en España.
2. Esta victoria progresiva de la sociedad española
frente al paro no ha sido fruto de la casualidad. Han tenido que darse
una serie de circunstancias provocadas por otras tantas decisiones políticas
para que lo que parecía una maldición para los españoles
- así se nos presentaba - dejara paso a una etapa de esperanza
y de ilusión ante una nueva realidad.
Una política económica con planteamientos
presididos por el rigor, la eficacia y la eficiencia ha demostrado que
es posible generar las condiciones adecuadas para reducir el paro a
casi 10 puntos en tan sólo cinco años. Vamos a ver lo
que, con los planteamientos del centro reformista, debemos hacer para
que quién desee trabajar en España y esté en condiciones
de hacerlo, pueda efectivamente trabajar. Estamos convencidos de que
la persistencia en esta política y la profundización en
otras nos van a permitir durante la primera década del siglo
XXI superar el paro como concepto estructural y encaminarnos hacia la
sociedad del pleno empleo, donde las oportunidades para los españoles
serán más amplias de lo que lo han sido a lo largo de
nuestra historia.
El empeño en la consecución del pleno empleo
es para el Partido Popular no sólo un fin en sí mismo,
sino un medio para alcanzar una sociedad de las oportunidades, una sociedad
que permita que sus componentes encuentren la forma de hacer posible
la realización óptima de sus proyectos vitales.
1.2.- El centro reformista y la sociedad del pleno
empleo
3. Nuestra política es una política de
centro reformista que, mediante el desarrollo de unas ideas en materia
social y económica, pretende conseguir una sociedad de oportunidades.
Esta sociedad ha de edificarse sobre unos valores cívicos que
deben impregnar todos los comportamientos y actuaciones políticas,
económicas y sociales; valores como la solidaridad, la participación
democrática, la cohesión social, la búsqueda de
consenso, el espíritu emprendedor, la responsabilidad individual,
el dinamismo de la sociedad civil, la defensa de las libertades de la
persona, el respeto al Estado de Derecho como entorno de progreso, o
el compromiso social hacia los más débiles.
El centro reformista está suponiendo una profunda
renovación de la política. Es un examen de la sociedad
actual el que nos ha movido a concebir este cambio como adaptación
a nuevas situaciones, a los nuevos problemas, a las nuevas realidades,
a las nuevas necesidades y, por tanto, a plantear nuevas soluciones.
Para alcanzar la meta del pleno empleo es necesario seguir
favoreciendo las condiciones adecuadas para que todos los españoles
que lo deseen puedan trabajar. La solidaridad es un valor clave de la
nueva sociedad de oportunidades y del pleno empleo. Es necesario favorecer
la solidaridad intergeneracional, la solidaridad con los grupos más
desfavorecidos, con las personas con menos oportunidades, con los inmigrantes
que deseen integrarse en nuestro país.
Desde nuestra perspectiva, la sociedad del pleno empleo
garantiza no sólo el mantenimiento sino la mejora de la sociedad
del bienestar, porque, una sociedad activa, que participa mayoritariamente
haciendo sus aportaciones contributivas, colabora en la mejora de los
servicios sociales asegurando su futuro y la mejora de la calidad. El
crecimiento del empleo en nuestro país en los últimos
años, el consiguiente incremento en el número de trabajadores
que cotizan a la seguridad social y el ascenso experimentado por la
renta disponible de las familias españolas, han repercutido favorablemente
sobre los ingresos del Estado, que ha trasladado la bonanza económica
a través de las políticas de solidaridad y bienestar social
a los ciudadanos y familias de economías más humildes
y que más lo necesitan.
4. Nuestras políticas de centro reformista pretenden
garantizar a todos los ciudadanos la igualdad de oportunidades en el
acceso a los bienes y servicios sociales básicos, con independencia
de su lugar de residencia y de su situación económica
y, por ello, están basadas en la búsqueda de la cohesión
social y territorial.
Cuando planteamos que el derecho al trabajo debe ser
una realidad para toda persona que estando en disposición de
trabajar pueda efectivamente hacerlo, no hablamos únicamente
del ejercicio de un derecho. Es algo mucho más profundo y que
afecta al desarrollo de la persona como tal, a su bienestar y, por tanto,
a su capacidad para poder aprovechar las nuevas oportunidades derivadas
de una sociedad que avanza hacia el pleno empleo. No se trata sólo
de actuar fríamente sobre un indicador económico como
la tasa de paro sino de generar las condiciones adecuadas para que en
la nueva sociedad del pleno empleo todos los españoles puedan
participar de las nuevas oportunidades que se presentan.
Hasta mediados de los años noventa del siglo pasado
el panorama de la economía española presentaba graves
deficiencias: casi cuatro millones de parados, un sistema de protección
social en quiebra técnica, una inflación elevada, los
intereses por las nubes y un déficit público que impedía
realizar las inversiones necesarias y frenaba el gasto social: la situación
de la economía era insostenible.
5. La política de centro reformista está
probando que es posible trasladar los resultados del crecimiento económico
de forma directa al bienestar de los ciudadanos, no sólo a través
de la creación de empleo sino también en el control de
la inflación, en la reducción de los tipos de interés
y en la rebaja de impuestos. En otros tiempos de bonanza los ciudadanos
no percibían los beneficios de ese crecimiento; ahora sí.
Dijimos que era posible bajar los impuestos y el gobierno comenzó
a aplicar en el año 1999 una reforma del IRPF que supuso una
reducción media del 13,7%, con un doble efecto positivo, pues
supuso aumentar la renta disponible en los hogares españoles
y significó un claro revulsivo para la economía española
en su conjunto. Este año el Gobierno acometerá una segunda
rebaja de impuestos haciendo hincapié nuevamente en una rebaja
más sustancial para las familias, los trabajadores y las rentas
menores.
Hemos demostrado que se puede gobernar sin necesidad
de gastar más allá de los recursos disponibles, con una
buena gestión que ha permitido eliminar el déficit presupuestario
incrementando el gasto en política social y fomentando nuevas
inversiones en infraestructuras y en investigación y desarrollo,
capítulos que contribuyen en gran medida a la sociedad del pleno
empleo y de las oportunidades que queremos fomentar. Con la llegada
del euro, nuestra prioridad es seguir avanzando para alcanzar la convergencia
real con la Unión Europea en términos de renta, de empleo
y de bienestar, algo que cada vez está más próximo,
pues desde hace cinco años nuestro ritmo de crecimiento y de
creación de empleo es superior a la media europea.
También hemos demostrado que la paz y el diálogo
social son posibles. Las políticas de centro reformista han posibilitado
el protagonismo de los actores del diálogo social, sindicatos
y empresarios, propiciando el entendimiento y las condiciones necesarias
para la estabilidad de las relaciones laborales en el actual marco regulador.
La aplicación de estas políticas, que pusieron fin a la
conflictividad laboral, se revelaron como fuente de acuerdos y de impulso
a la sociedad civil. También son buena muestra de que la confianza
y la estabilidad son elementos indispensables para la creación
de empleo.
1.3.- La sociedad de las oportunidades
6. La sociedad del pleno empleo posibilita nuevas oportunidades
que contribuyen a despejar los desequilibrios y desigualdades económicas,
sociales y culturales.
La sociedad del pleno empleo es una sociedad cohesionada,
equilibrada, con oportunidades para todos los ciudadanos. Una sociedad
activa que contribuye a la mejora de la calidad de vida, la ampliación
de los servicios y de los sistemas de protección social.
La sociedad del pleno empleo es una garantía para
la ampliación y mejora de los servicios sociales y, por tanto,
para la mejora de la sociedad del bienestar. El mantenimiento en la
creación de empleo y en el aumento de los afiliados a la Seguridad
Social han permitido obtener superávit en estas cuentas, que
aprovechamos para incrementar la dotación del fondo de reserva
del sistema público de pensiones.
La sociedad del pleno empleo es la que permite a todos
los españoles aprovechar las oportunidades derivadas del proceso
creciente de globalización, internacionalización e integración
de nuestra economía y de nuestra sociedad en la Unión
Europea para alcanzar mejores condiciones de vida y mejores servicios
de educación, sanidad, seguridad social y de lucha contra la
exclusión.
La sociedad del pleno empleo es la que compatibiliza
la eficacia y eficiencia del sistema económico con la extensión
y mejora de las oportunidades a todas las personas procurando la integración
real de todos en la sociedad. Por ello, el Partido Popular entiende
que la sociedad del pleno empleo es la que garantiza la igualdad de
oportunidades independientemente del territorio en el que se resida.
La sociedad del pleno empleo es la que mejor garantiza
que participe en la actividad el mayor número de personas; que
exista el mayor número de ocupados y el mayor número de
cotizantes o contribuyentes activos que permitan la mejora de la calidad
de vida, la extensión de los servicios públicos y la viabilidad
futura de los sistemas de protección social.
La sociedad del pleno empleo otorga mejores servicios
y supone menores cargas para los ciudadanos.
La sociedad del pleno empleo supone sustituir el pesimismo,
el desaliento y la crispación de antaño por optimismo
y confianza en la persona, en la familia y en nuestras propias posibilidades.
7. En la sociedad del pleno empleo se profundiza en las
reformas económicas necesarias para garantizar un desarrollo
sostenible en el tiempo, de manera que el crecimiento de hoy no comprometa
el de las futuras generaciones de españoles.
La sociedad del pleno empleo implica que cada uno de
los diferentes niveles de gobierno en España asume sus obligaciones
no sólo desde la vertiente del gasto sino desde la más
amplia perspectiva de una auténtica corresponsabilidad fiscal,
de manera que todos los españoles tengan acceso a los bienes
y servicios públicos con similar grado de eficacia y satisfacción,
sin importar el territorio de España donde se resida.
La sociedad del pleno empleo es aquella que mejor garantiza
la universalidad del sistema de pensiones y de una asistencia sanitaria
para todos los ciudadanos, cualquiera que sea el lugar de residencia.
Elemento esencial de la sociedad del pleno empleo es
el derecho a la educación que incluye la calidad educativa en
todos los niveles de la enseñanza, desde las distintas etapas
formativas y el aprendizaje a lo largo de toda la vida.
La sociedad del pleno empleo, al promover una igualdad
real en las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres, facilita
la conciliación efectiva entre la vida familiar y laboral. Esta
conciliación fortalece la calidad de vida familiar y refuerza
el protagonismo de la familia en el conjunto de las instituciones sociales.
La sociedad del pleno empleo es la que posibilita que
las personas que ya han alcanzado la edad de la jubilación puedan
tener libertad de elección entre seguir en activo o dedicarse
a aprovechar las oportunidades crecientes de ocio existentes
Para el Partido Popular la nueva sociedad del pleno empleo
integra de manera plena a los discapacitados. Para ello, y de acuerdo
con el artículo 9.2. de la Constitución Española,
se deben establecer todas las medidas necesarias de carácter
fiscal, laboral, etc, que permitan que todos los discapacitados puedan
aportar sus potencialidades en el mundo laboral, puedan disponer de
una formación específica adecuada a sus condiciones, puedan
participar efectivamente en la vida social, procurando el total desarrollo
de su autonomía personal, laboral y funcional. En este punto
hay que destacar las posibilidades que ofrecen las nuevas formas de
solidaridad a través del voluntariado y de las ONG,s.
Entendemos que la sociedad española no debe prescindir
de la aportación de las personas con discapacidad; asimismo queremos
reafirmar nuestra posición a favor de un estatuto patrimonial
del discapacitado que permita a las familias garantizar, en este caso,
el futuro de sus hijos cuando los padres no puedan atenderlos.
La sociedad del pleno empleo implica disponer de instituciones
civiles más fuertes con una creciente participación de
la sociedad civil en la promoción y difusión de los valores
universales a través de la cultura en todas sus manifestaciones
y con un protagonismo activo de las acciones de mecenazgo.
8. En la sociedad del pleno empleo la generalización
de las nuevas tecnologías de la información así
como las inversiones, tanto de carácter público como privadas,
en Investigación, Desarrollo e Innovación dejan de ser
un objetivo para convertirse en auténtico e imprescindible instrumento
de todos los órdenes de la vida, desde la educación a
la difusión de la cultura, pasando por la organización
de la vida diaria y la competitividad de las empresas.
En la sociedad del pleno empleo la cultura del ocio,
y por tanto, el enriquecimiento físico y mental de la persona
a través de la práctica del deporte, adquiere una singular
importancia de cara al desarrollo de las personas y de sus capacidades
y además contribuye a prevenir en su raíz el problema
de adicciones como la ludopatía, el alcohol y las drogas.
En definitiva, la sociedad del pleno empleo es una sociedad
de las oportunidades que permite a cada persona contar con los elementos
necesarios para realizar sus proyectos vitales. Y requiere que cada
individuo con libertad asuma su propia responsabilidad para llevar adelante
sus objetivos personales. Es, por tanto, una sociedad en la que sus
miembros mantienen una actitud de responsabilidad ante las decisiones
que le vinculan a su futuro.
2.- NUESTRAS FORTALEZAS
9. Son muchas las razones que nos permiten a los españoles
ver las crecientes oportunidades que se nos presentan a principios del
siglo XXI. Nunca antes en nuestra historia habían coincidido
tantas fortalezas que nos permitieran aprovechar tantas oportunidades
en tantos ámbitos, desde la educación hasta las nuevas
tecnologías de la información pasando por la atención
sanitaria universal, unas pensiones sólidas y garantizadas, un
marco favorable a la familia o las nuevas posibilidades para la práctica
del deporte o la creación y promoción cultural; todo ello
en un entorno de creciente igualdad entre el hombre y la mujer.
Hemos ido conformando una nueva sociedad de las oportunidades
impulsada con decisión y con claridad por el conjunto de políticas
puestas en práctica por el Partido Popular. Unas políticas
que debemos continuar propiciando para que las oportunidades lleguen
al máximo número de ciudadanos, de manera que no queden
personas al margen. Esas políticas implican realizar propuestas
que contemplen a la persona como el centro de toda la acción
política y, por tanto, como núcleo central de la sociedad
de las oportunidades, en contraste con las actitudes paternalistas y
dirigistas propias de modelos de sociedad dominantes en etapas ya superadas.
Se trata de dotarnos de más libertad y de más
competencia. Es la persona la que ejercita su libertad de elección
para jubilarse, llegada la edad, o continuar trabajando si esa es su
opción; es el estudiante quien elige una u otra universidad;
es el ciudadano quien elige una u otra compañía telefónica.
Hemos propiciado las circunstancias y fortalezas para
encaminarnos con éxito hacia la sociedad del pleno empleo, aunque
también se nos presentarán algunos obstáculos que
pueden actuar como restricción. Tales dificultades podrán
afectar a los tiempos pero nunca al objetivo irrenunciable de dirigirnos
hacia el pleno empleo. Los tiempos podrán ser modulados pero
no así los objetivos ni las metas en relación con el pleno
empleo y con las nuevas oportunidades. Contamos para todo ello con sólidas
fortalezas como las que se especifican a continuación.
2.1.- Estabilidad política e institucional
10. La acción política del Partido Popular
ha instaurado un clima de estabilidad política, institucional,
económica y social generalizadas, por lo que podemos decir que
hemos extendido una cultura de la estabilidad que los ciudadanos aprecian
y valoran como un elemento favorecedor del crecimiento económico,
del desarrollo y de su propio bienestar.
La puesta en práctica de las ideas del centro
reformista ha proporcionado estabilidad, equilibrio, tranquilidad y
una normalidad democrática que se había visto deteriorada
durante la primera mitad de los años noventa del siglo XX. Deterioro
que había puesto en grave riesgo nuestra participación
activa, y en condiciones competitivas, en el proyecto europeo del establecimiento
de una moneda única. Por primera vez en la historia de nuestra
democracia España llega a tiempo y con los deberes cumplidos.
El giro del panorama político y económico
de España ha propiciado que nuestros ciudadanos, como en otros
países, hayan recuperado la confianza en nuestras posibilidades
y la economía española sea hoy un paradigma a seguir.
Durante los últimos años se ha hecho un
gran esfuerzo por mejorar la imagen de España en el exterior
y fortalecer nuestra presencia en los órganos de decisiones internacionales
que nos han llevado a disponer de credibilidad y respeto en el exterior
2.2.- Crecimiento y estabilidad económica
11. La nueva política económica es uno
de los rasgos más destacados de las reformas que el Partido Popular
está llevando a cabo en España desde que los electores
nos confiaron la responsabilidad de Gobierno en 1996. Es una política
de largo plazo orientada hacia el pleno empleo. El desempleo es la principal
preocupación de los ciudadanos españoles, porque todos
deseamos un trabajo para ganarnos la vida y contribuir al bienestar
familiar y social.
La respuesta del Partido Popular a esta demanda de la
sociedad española es una política económica que
hunde sus raíces humanistas en los valores de libertad, progreso
y solidaridad que dan sentido a nuestro proyecto. En nuestra manera
de concebir y practicar la política no hay oposición entre
estos valores. Más bien al contrario, cada uno de ellos otorga
realidad y sentido a los demás. Sin libertad económica
no hay verdadero progreso ni verdadera solidaridad. Sin solidaridad,
el progreso y la libertad económica pierden justificación
ética, y el cuerpo social termina por rechazarlos. Y, en fin,
sin progreso económico la libertad es estéril y la solidaridad
precaria.
Nuestra política económica arranca de un
convencimiento racional a favor de la libertad y por tanto a favor de
la iniciativa de la sociedad. Es un convencimiento bien apoyado en el
estudio de nuestra realidad económica y de nuestro entorno, porque
vivimos en un mundo cada día más integrado y en una Europa
con la que cada día estamos más comprometidos. Tenemos
confianza en la libertad creadora de las personas y las empresas.
Desde que el Partido Popular está en el gobierno
la economía española mantiene un considerable impulso
de crecimiento por encima de la media de la Unión Europea. Este
elevado ritmo de crecimiento lo hemos conseguido con estabilidad de
precios. La llegada del Partido Popular al Gobierno cambió el
bajo crecimiento y la elevada inflación de los gobiernos anteriores
por un crecimiento alto con inflación moderada. El Partido Popular
considera, por tanto, que la política económica seguida
requiere ser consolidada a medio plazo.
2.3.- Aumento del empleo
12. El crecimiento con estabilidad de precios ha generado
una gran cantidad de nuevos empleos. Desde 1996 la sociedad española
ha creado más de dos millones y medio de puestos de trabajo,
de los cuales, la mitad han sido mujeres. Además, entre los nuevos
ocupados, más de 750.000 son jóvenes y otros tantos son
mayores de 45. Se ha creado, por tanto, mucho empleo, precisamente en
los grupos sociales que solían tener más dificultad para
encontrar trabajo. Nueve de cada diez nuevos empleos se han creado en
el sector privado.
De la experiencia de estos años de gobierno del
Partido Popular se deduce que se puede crecer mucho con moderación
de precios y que las empresas españolas pueden crear abundante
empleo incluso con ritmos moderados de crecimiento. En el año
2001, por ejemplo, la economía española ha generado más
de 300.000 empleos.
Esta misma evolución positiva la encontramos en
el desempleo, que durante tantos años ha sido la lacra de nuestra
sociedad. Durante la primera mitad de los años noventa el paro
creció casi en siete puntos. Con el Partido Popular en el Gobierno
las cosas han cambiado y el desempleo en éstos años se
ha reducido en casi 10 puntos. En 2002 esperamos un nuevo descenso.
El desempleo se ha reducido a menos de la mitad en sólo seis
años de gestión acertada de la política económica
coincidiendo además con un considerable aumento de la población
activa.
Esta favorable evolución del empleo se comprende
aún más cuando observamos los datos de la Seguridad Social.
Entre 1991 y 1995, la Seguridad Social perdió 300.000 afiliados.
Desde 1996 hasta ahora, sin embargo, han aumentado más de tres
millones y medio. Y, dentro de este período, la ocupación
femenina ha tomado ya la delantera en creación de empleo, así
como en incremento de la población activa. Con la política
económica del Partido Popular se están dando pasos decisivos
en la incorporación de las mujeres españolas a la actividad
económica remunerada, que es tanto como contribuir con hechos,
no sólo con palabras, a una igualdad real de oportunidades entre
la mujer y el hombre.
13. Otro signo importante del dinamismo de la economía
española y de su capacidad de crear empleo es el rápido
aumento de los trabajadores inmigrantes. Ya son más de 650.000
los extranjeros afiliados a la Seguridad Social, el doble que hace dos
años.
Un incremento tan poderoso del empleo es una auténtica
transformación social. Casi un millón y medio más
de familias en las que todos sus miembros activos están ocupados.
Tres millones y medio de nuevos empleos son otras tantas nuevas esperanzas
y oportunidades. Oportunidades para los nuevos empleados, para sus hijos
y para los demás miembros de su entorno familiar que necesiten
apoyo.
Pero es también un beneficio para todos. En 1996
la Seguridad Social estaba pidiendo auxilio. Muchas voces pronosticaban
su quiebra para el año 2000. Y, en efecto, hubo que echar una
mano para compensar su déficit. Ahora, la Seguridad Social tiene
superávit, lo que permite alimentar su Fondo de Reserva todos
los años, y ya nadie se atreve a intranquilizar a los pensionistas
actuales o futuros con nuevas fechas de caducidad del sistema.
El Partido Popular cree que, de acuerdo con el espíritu
constitucional, se debe fomentar un sistema de pensiones con un régimen
público universal, garantizado por ley en su nivel adquisitivo,
y un sistema complementario voluntario que debe llegar al mayor número
posible de españoles. Para ello, proponemos fomentar el sistema
complementario de pensiones con incentivos fiscales y con medidas estructurales
que incentiven la previsión social.
Las recientes medidas adoptadas para mejorar el funcionamiento
del mercado de trabajo suponen un paso adicional en el logro de la sociedad
del pleno empleo. En esa dirección hay que encuadrar el aumento
del número de contratos indefinidos que se extienden a más
grupos de población. También valoramos positivamente la
mejora de las fórmulas de trabajo a tiempo parcial así
como los nuevos recortes en las contribuciones sociales incluyendo los
relativos a la contratación de mujeres.
No obstante, sobre la base de los avances logrados, el
Partido Popular considera que el mercado de trabajo aún puede
mejorar su comportamiento.
2.4.- Disciplina y equilibrio presupuestario
14. Entre los instrumentos a medio plazo para alcanzar
la sociedad del pleno empleo tiene una especial significación
la política fiscal y presupuestaria. La prioridad que el Gobierno
ha dado a lo largo de éstos últimos años al marco
presupuestario ha permitido garantizar el objetivo de la estabilidad;
y la consolidación fiscal ha sido la piedra angular sobre la
que se ha producido una expansión fuerte y estable en los años
recientes.
La reducción del déficit público
de estos últimos años ha sido intensa y constante. En
poco más de cinco años hemos pasado de un déficit
de un 6,6 por ciento del PIB en 1995 al déficit cero del año
2001. Ha sido uno de los procesos de consolidación fiscal más
decididos de la Unión Europea. España se ha adelantado,
de ese modo, a los tres países más desarrollados de la
Unión Europea.
Queremos reafirmar que este proceso acelerado de consolidación
fiscal no es una mera consecuencia del crecimiento, sino, sobre todo,
una de sus principales causas. La reducción del déficit
hasta el equilibrio presupuestario es el soporte de la estabilidad económica
y de la confianza que incita al ahorro, a la inversión, al riesgo
y al trabajo. Por eso la reducción del déficit en la cantidad,
la calidad y la intensidad descrita actúa como poderosa causa
eficiente del crecimiento y el empleo. Es el motor del proceso acumulativo
y equilibrado que se aprecia en nuestras variables económicas.
15. Nuestra política tributaria está orientada
a reducir la carga impositiva de los ciudadanos y de las empresas para
que puedan ahorrar, invertir y poner más y nuevos productos en
el mercado.
Con la bajada de los impuestos se ha generado más
renta y más actividad, por lo que ha aumentado la base sobre
la que se aplican y la recaudación final, en lugar de disminuir,
ha aumentado. Además, las reformas tributarias han ayudado a
contener el gasto público, sobre todo porque, gracias a la abundante
creación de empleo y a la consiguiente reducción del desempleo,
el Estado tiene que pagar menos subvenciones y se ahorra otros gastos
asociados directa o indirectamente con el paro laboral.
16. Con el equilibrio presupuestario comienza una nueva
etapa de la política económica en la historia de nuestra
democracia en la que la estabilidad de las finanzas públicas
ha de ser un escenario permanente para todos los gobiernos.
Estamos convencidos de que un horizonte de largo plazo
de estabilidad presupuestaria visualiza para los agentes económicos,
para las empresas y para todos los ciudadanos la firme voluntad del
Gobierno de mantener los equilibrios básicos de la economía
con inflación controlada, un gasto público limitado y
una reducción sustancial de la deuda pública. El equilibrio
presupuestario es además la mejor garantía para la reducción
de los impuestos, cuyas fundadas expectativas atraen el interés
de los inversores a la vez que anticipan e impulsan los efectos de crecimiento
económico y de generación de empleo.
2.5.- Liberalización de mercados e incremento
de la competencia
17. La liberalización y la introducción
de competencia en los sectores estratégicos que afectan a toda
la economía han sido prioridades de la política del Partido
Popular. En la mayoría de los sectores el impulso liberalizador
ha ido más allá de las propias exigencias de las directivas
comunitarias ya que la flexibilidad y la apertura de los mercados a
la competencia es el camino adecuado para mantener el dinamismo de la
economía, la iniciativa empresarial, la creación de empleo
y la internacionalización de las empresas españolas.
La eliminación de rigideces y de barreras de entrada
en los mercados evita que las empresas puedan obtener márgenes
excesivos y conduce a una caída de los precios y a un aumento
de la productividad y, por ende, a un nivel superior de los salarios
compatible con un objetivo de inflación moderada y con un simultáneo
aumento del empleo.
Ahora bien, el funcionamiento eficiente y competitivo
de los mercados exige una mayor esfuerzo para liberalizar los mercados
de bienes y servicios, y una profundización en la privatización
de empresas situadas en mercados abiertos a la competencia. La razón
de la privatización, la sustitución de una provisión
pública de bienes y servicios por una provisión privada,
reside en la relación directa entre propiedad privada y eficiencia
económica.
Creemos que se debe continuar con la política
de privatizaciones. La política de privatizaciones debe acompañarse
de una reforma de la regulación que elimine posibles barreras
a la entrada con el fin de aumentar la competencia potencial. Liberalización
y privatización son dos procesos que se necesitan y que se impulsan
mutuamente, ya que los dos tienen como objetivo devolver a la iniciativa
privada el protagonismo en la configuración del tejido empresarial
y al mercado su protagonismo como mecanismo eficiente de asignación
de recursos.
En el ámbito de la liberalización de mercados,
uno de los campos en los que más se ha avanzado es la reforma
del marco regulatorio de las industrias de red, una vez que se han completado
las privatizaciones. Los resultados de la progresiva liberalización
de las industrias propias de la sociedad de la información han
sido significativos, con una tendencia a la disminución de las
cuotas de mercados de los operadores tradicionales, la entrada de numerosos
nuevos operadores y la reducción de los precios.
Se valoran de manera positiva las medidas destinadas
a la profundización de los mercados de capitales, asegurando
que estos cumplen su objetivo fundamental de canalizar el ahorro hacia
la inversión, garantizando la protección de los inversores
y prestando especial atención a las condiciones de financiación
de las PYMES.
Por último, se ha completado la liberalización
y la apertura de los mercados mediante el refuerzo de la política
de defensa de la competencia, fundamental para garantizar una eficiente
asignación de recursos en un entorno de mercados liberalizados.
Se ha modificado la legislación de concentraciones y se han reducido
los plazos máximos de resolución de los expedientes. Se
han establecido límites a las participaciones empresariales en
más de un operador en los sectores liberalizados. Se han aumentado
los recursos financieros y organizativos y la autonomía de actuación
y gestión de las autoridades competentes.
El compromiso de un partido de centro reformista con
la competencia hace que las medidas de liberalización impulsadas
en los últimos años, que han traído consigo precios
de los servicios de telecomunicación más reducidos, nuevos
servicios de valor añadido e incentivos a las actividades de
"I+D+IÓ, deban recibir un nuevo impulso para conseguir acelerar
la plena competencia en todos los mercados de servicios de telecomunicaciones.
El impulso a la competencia debe permitir, a su vez,
acelerar el despliegue de las redes de banda ancha. La banda ancha es
el gran reto al que nuestro país se enfrenta para conseguir dotarnos
de infraestructuras capaces de soportar los nuevos servicios de la sociedad
de la información. Además, el compromiso con la sociedad
de las oportunidades y la voluntad de hacer accesibles los beneficios
de esos servicios a todos los ciudadanos, cualquiera que sea su lugar
de residencia, como elemento de una estrategia integral de desarrollo
vertebrado y equilibrado de nuestro país, obliga a impulsar los
esfuerzos para que la banda ancha se extienda progresivamente a todas
las localidades de nuestro territorio.
2.6.- España en el euro.
18. La plena incorporación de España a
la Unión Económica y Monetaria ha supuesto un cambio esencial
en el patrón de comportamiento de nuestra economía, al
habernos integrado en un área de elevada estabilidad económica
con los consiguientes efectos positivos sobre la generación de
expectativas favorables, menores tipos de interés y estabilidad
de los precios.
Por ello, el euro actúa en realidad como una defensa
frente a los contagios derivados de las turbulencias financieras internacionales
que de otra manera (tal como nos demuestra la historia de nuestra economía
hasta mediados de los noventa) se traducirían directamente en
un menor crecimiento y en destrucción de empleo.
3.- EL CAMINO POR RECORRER
De este modo los españoles hemos hecho parte del
recorrido hacia la sociedad del pleno empleo. Pero su consecución
nos exige esfuerzos adicionales en los diversos ámbitos a los
que continuación nos queremos referir.
3.1.- Mejorar la dotación del Capital humano
y Capital social
19. En la sociedad del pleno empleo el capital humano
no hay que entenderlo únicamente como calidad de la mano de obra
sino como el conjunto de conocimientos, cualificaciones, competencias
y características individuales que facilitan la creación
de bienestar personal, social y económico. Cada vez se asistirá
más y más a enfoques humanistas y económicos en
el diseño de las políticas educativas con el objeto de
transmitir a nuestros jóvenes los valores de la vida y la competitividad
como realización de la superación personal.
En nuestra sociedad la probabilidad de estar en paro
disminuye fuertemente con el nivel educativo. Y, además, la mejora
en la dotación de capital humano está asociada a una mejora
del estado de salud, a una disminución de la delincuencia, a
una mayor participación cívica y a un mayor grado de cohesión
social. Por tales motivos la educación constituye un instrumento
equitativo fundamental para mejorar la dotación de capital humano
y un pilar básico de la sociedad del pleno empleo que queremos.
El capital humano es el mayor activo que tienen las organizaciones
en la sociedad de la información. La información y el
conocimiento constituyen el activo principal de las sociedades avanzadas,
y como tal hay que considerarlos. En la nueva sociedad, el conocimiento
es la clave de la competitividad personal, empresarial y nacional. Lo
cual lo eleva desde la esfera de lo cultural a lo económico.
Cada vez se asistirá más y más a enfoques económicos,
en el diseño de las políticas educativas. El disponer
de una ciudadanía educada y formada no será contemplado
sólo como un bien en sí mismo, sino como componente fundamental
de toda política modernizadora e impulsora del progreso.
20. El capital social, como conjunto de normas, de valores
compartidos y de convicciones comunes que sustentan la confianza recíproca
y facilitan la cooperación, constituye un atributo de las sociedades
prósperas y maduras.
El capital social contribuye al progreso económico
y al bienestar personal y puede y debe ser generado, además de
en la familia o en la empresa, en el seno del sistema educativo. Los
hábitos del trabajo en equipo, el desarrollo de las competencias
para la relación y el refuerzo de los valores morales de la confianza
y la reciprocidad son objetivos deseables desde ese nuevo concepto de
bienestar que comporta la sociedad del pleno empleo.
21. La sociedad del conocimiento exige una sociedad del
aprendizaje permanente, de la educación y de la formación
continua que concierne a todos, que se inicia con la infancia, se extiende
a lo largo de toda la vida, y que requiere ofrecer la posibilidad de
acceder a ella a aquellos que por diversas causas no la recibieron o
aprovecharon en su momento. Aprender es no sólo adquirir los
conocimientos y las cualificaciones previstas en cada caso por el sistema
educativo o demandadas por el sistema productivo sino, también,
desarrollar la flexibilidad personal, los mecanismos de adaptación
a contextos cambiantes y la capacidad de "aprender a aprenderÓ.
Prepararnos para una sociedad del aprendizaje es la estrategia
a medio y largo plazo más importante para hacer viable la sociedad
del pleno empleo. Es preciso por ello adoptar las políticas que
actúen sobre todos los aspectos que inciden en el nivel de conocimientos
de cada individuo en cualquier momento de su vida.
22. En la educación infantil en los últimos
seis años hemos conseguido culminar prácticamente la escolarización
plena en el tramo 3-6 años. España se sitúa, de
este modo, en las posiciones de cabeza dentro del panorama internacional.
Se hace ahora imprescindible avanzar a fin de atender los niveles de
edad inferiores, por la creciente importancia de una educación
temprana. Y, además, la extensión progresiva de la atención
infantil constituye una medida imprescindible de apoyo a la familia
en un contexto en el que aumenta la tasa de actividad de la mujer y
es necesario conciliar la vida laboral y familiar.
23. En la sociedad del pleno empleo una educación
secundaria que incluya a todos es un instrumento fundamental de equidad.
Pero mantenemos todavía una alta tasa de abandono en nuestro
sistema obligatorio, por lo que es preciso reducirlo y aumentar la capacidad
cualificadora y la flexibilidad de la educación secundaria. Un
incremento significativo del número de alumnos que concluyen
con éxito esta etapa educativa se traducirá en un aumento
apreciable de los estudios de formación profesional, y en todo
caso, en un incremento significativo del capital humano.
24. La preparación para una sociedad de aprendizaje
concierne también a la población adulta. El dinamismo
del panorama laboral requiere de los individuos una capacidad de adaptación
basada en competencias generales que un buen sistema de educación
de adultos puede facilitar. Por ello, en la sociedad del pleno empleo,
y en la perspectiva de una educación y una formación a
lo largo de toda la vida, es necesario mejorar la permeabilidad y por
tanto la conexión entre el sistema educativo y el sistema productivo.
3.2.- Educación y Formación de calidad
para todos
25. Para lograr la integración de todos los ciudadanos,
sin exclusiones, en la sociedad del pleno empleo no es suficiente garantizar
el acceso y la permanencia en el sistema de educación y formación.
Hay que asegurar, además, la calidad de los procesos y la calidad
de los resultados, en términos de valores, de conocimientos y
de competencias. La calidad de la educación pretende garantizar
a los alumnos la adquisición de valores y de conocimientos que
los conviertan en seres libres, solidarios, responsables, tolerantes
y preparados para poder acceder a niveles superiores de formación,
al mercado de trabajo y al ejercicio de la ciudadanía con plena
capacidad para ello.
26. Es esencial que la persona como sujeto del aprendizaje
esté situada en el centro del sistema, dando sentido al conjunto
de las políticas educativas. Por ello, el papel de la motivación
por aprender ha de ser reforzado valorando el esfuerzo, promoviendo
expectativas a cada alumno sobre sus propias posibilidades, aceptando
la diversidad de las personas y adoptando enfoques flexibles para el
logro de niveles satisfactorios de rendimiento. En este sentido, habrán
de tenerse en cuenta la existencia de personas con capacidades muy por
encima o por debajo de la media.
En tiempos de cambios rápidos la sociedad del
pleno empleo requiere una mayor capacidad de respuesta de la formación
profesional. Su calidad no sólo ha de medirse por el nivel de
sus enseñanzas sino muy especialmente por su capacidad de adaptación
a las demandas del sistema productivo. Por ello, la formación
profesional está llamada a dejar de ser la gran olvidada del
sistema educativo para ocupar el lugar preeminente que le corresponde.
Es preciso que los centros docentes presten atención
a los mercados laborales próximos a ellos. Hay que promover el
tránsito entre el sistema formativo y el sistema productivo,
facilitando los sistemas mixtos trabajo-estudio; hay que ahondar en
la flexibilidad del sistema y en la comunicación entre diferentes
tramos formativos; hay que mejorar también la información
y orientación, así como seguir avanzando en los intercambios
con jóvenes de otros países.
27. En la sociedad del pleno empleo que deseamos el desarrollo
del espíritu emprendedor en los niños, en los adolescentes
y en los jóvenes adquiere una gran importancia porque dicho espíritu
(que incluye la integración de los conocimientos teóricos
con los prácticos, el gusto por la iniciativa, la creatividad,
el sentido de la responsabilidad, la capacidad de trabajar en equipo
o la aptitud para la toma de decisiones) es extraordinariamente importante
para poder ejercer las distintas actividades profesionales. La mayor
complejidad y dinamismo de nuestra sociedad genera múltiples
oportunidades para la iniciativa que pueden ser aprovechadas desde el
trabajo independiente. Promover ese espíritu contribuye no sólo
a la modernización sino también al logro de los objetivos
de una sociedad más abierta y, a la postre, más equitativa.
La transmisión del espíritu emprendedor
ha de efectuarse desde la escuela e incrementar el esfuerzo progresivamente
a lo largo de todo el sistema educativo mediante el desarrollo de los
correspondientes programas formativos.
28. La sociedad española ha efectuado esfuerzos
notables por facilitar el acceso de las nuevas generaciones a los estudios
universitarios. El apoyo de las familias y la extensión progresiva
del sistema de becas a capas cada vez más amplias de la población
nos sitúa, en el momento presente, en tasas de matrícula
de estudios universitarios iguales a los de los países más
desarrollados.
Una sociedad avanzada como la nuestra debe aspirar a
una Universidad de calidad, que nutra nuestro capital humano con generaciones
cada vez mejor formadas, fundamento y garantía de un progreso
económico y social sostenible.
Por ello hemos puesto en marcha una reforma de la universidad
cuyo propósito fundamental consiste en mejorar la calidad operando
sobre los factores que generan buenas instituciones universitarias:
la calidad del profesorado, los mecanismos de transparencia y de responsabilidad,
los procedimientos de gobierno institucional y la garantía de
movilidad de profesores y de alumnos. Estos principios proporcionan
una base firme para avanzar hacia lo que debe ser la universidad española
del siglo XXI.
3.3.- Innovar en la sociedad de la información
29. La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades
va a desenvolverse en el marco de la Sociedad de la Información
en la que la generación, el proceso y la transmisión de
la información se convierten en las fuentes fundamentales de
productividad, cuyos incrementos dependen de la aplicación de
conocimientos e información a la gestión, producción
y distribución, tanto en los procesos como en los productos,
por lo que las ideas han sustituido al capital en su función
de generar riqueza. El factor humano es el centro de todo el proceso.
Por eso es preciso entender mejor cómo las personas manejan información,
cómo generan conocimiento explícito, cómo aprenden.
En un mundo cada vez más globalizado, paradójicamente,
las capacidades nacionales para la obtención de ventajas competitivas
marcan a menudo la diferencia entre el éxito y el fracaso en
el proceso de expansión hacia una sociedad moderna y tecnológicamente
avanzada. Por ello, la innovación tecnológica se consolida
como la base en que se sustenta gran parte del crecimiento económico
de las naciones más desarrolladas.
Conseguir que nuestros agentes hagan de la innovación
el eje central de sus estrategias de desarrollo es, para el Partido
Popular, un paso imprescindible en el camino hacia la convergencia real
con los países más desarrollados de nuestro entorno. Tal
es así, que en el Partido Popular existe un verdadero consenso
sobre la prioridad de adecuar las políticas tecnológicas
e industriales en el seno de la sociedad, haciendo frente a las fortalezas
y debilidades de nuestro entramado empresarial.
Tanto la Unión Europea, con la iniciativa e-Europe,
como el Gobierno de España con INFO XXI, han apostado decididamente
por este modelo. También lo han hecho la mayoría de las
autonomías. Se trata de una apuesta para que la Sociedad de la
Información beneficie a todos y contribuya a una mayor y mejor
vertebración y cohesión social.
En este momento de cambios rápidos la base de
la productividad y del crecimiento es la creación, distribución
y aplicación del conocimiento, lo que se conoce como gestión
del conocimiento. Además, la actividad económica pasa
de la producción de bienes a la realización de servicios.
Cuanto más avanzada es una economía más se centran
su empleo y su producción en los servicios. Adicionalmente la
nueva economía aumenta la importancia de las ocupaciones con
un alto contenido de información y conocimiento en su actividad.
Las ocupaciones ejecutivas, profesionales y técnicas crecen más
deprisa y constituyen el núcleo de la nueva estructura social.
30. En la sociedad del conocimiento el cambio está
propiciado y potenciado por las Tecnologías de la Información
y las Comunicaciones (TIC) que están redefiniendo los procesos
laborales y, por lo tanto, el empleo y la estructura ocupacional. Tan
importante es invertir en infraestructuras tecnológicas, como
en conocer para qué quiere una organización las TIC, cómo
las van a usar las personas de la misma y qué necesidades y flujos
de información necesita la organización. Esto implica
un cambio de cultura en el uso de la información por parte de
las personas.
Por eso el Partido Popular considera que debemos hacer
en los próximos años un extraordinario esfuerzo para procurar
la formación tecnológica tanto en las escuelas como en
las empresas. La dificultad de acceso a la sociedad de la información
y la falta de personal cualificado en informática y telecomunicaciones
preocupa a la Unión Europea y nos preocupan en España.
El acceso de la juventud a la era digital y la formación tecnológica
en el trabajo se convierten así en cuestiones claves para conseguir
el pleno empleo en toda Europa.
El éxito del uso de la tecnología en la
enseñanza y en el aprendizaje para proporcionar la formación
que se requiere para la sociedad de la información depende en
gran medida de la capacidad de introducir cambios importantes en la
cultura docente, discente y organizativa. Son cambios que hay que impulsar
con la colaboración de todas las instituciones y de la sociedad.
Significa "alfabetizarÓ a los ciudadanos para la era de la información,
sin olvidar la formación humanística que debe ser la columna
vertebral del sistema educativo para formar ciudadanos libres.
La formación continua, a o largo de toda la vida,
es un requisito fundamental para cualquier segmento laboral en la sociedad
del pleno empleo. La formación en la era de Internet consiste
en " aprender a aprenderÓ.
En nuestro empeño por incorporar al conjunto de
la población española en la sociedad de la información
consideramos prioritario adaptar a los trabajadores al entorno de la
sociedad de la información en todos los sectores económicos
así como transformar las cualificaciones tradicionales y promover
una oferta suficiente de expertos en este ámbito.
3.4.- Un mercado de trabajo favorecedor del empleo
31. Las reformas laborales ya emprendidas han tenido
efectos positivos sobre la creación de empleo, pero entendemos
que es preciso profundizar en ellas para alcanzar el pleno empleo. Tales
reformas deben tener lugar en diferentes ámbitos.
32. Necesitamos mejorar la empleabilidad y, por tanto,
el conjunto de condiciones de naturaleza diversa que aumenta las posibilidades
de las personas para encontrar un empleo. Ello se hace especialmente
evidente en la población adulta, sobre la que recae en gran medida
el peso de los ajustes económicos debido a su falta de adaptación
a las nuevas exigencias del mercado laboral. En no pocos casos esto
se convierte en el antecedente de su exclusión social.
Pensamos que los programas de formación permiten
reducir el desempleo de larga duración al incrementar la adaptabilidad
de los desempleados al mercado de trabajo. De ahí nuestro empeño
por mejorar las políticas de formación profesional permanente
para facilitar la reinserción en el mercado laboral.
Apostamos por las fórmulas de auto-empleo que
son un eficaz instrumento para ayudar a alcanzar la sociedad del pleno
empleo. Es necesario fomentar iniciativas que propicien la preparación,
la formación y apoyo a las personas dispuestas a buscar ese tipo
de fórmulas así como incrementar las destinadas al estímulo
de nuevos promotores y a asociaciones empresariales, fundamentalmente
las de jóvenes y mujeres. El acompañamiento y asesoramiento
que deben prestar las Administraciones Públicas durante los primeros
meses de vida de la nueva actividad económica debe ser la mejor
garantía de éxito y estabilidad para los nuevos proyectos
empresariales.
Consideramos que una mayor autonomía de las empresas
para planificar y financiar directamente la formación de sus
trabajadores, con ayudas fiscales al efecto, consigue una mayor eficacia
y eficiencia en el uso de los recursos públicos y evita estructuras
burocráticas en un área que debe ser flexible y muy adaptada
a las necesidades concretas de cada empresa.
Las personas de edad avanzada y de formación deficiente
que encuentran dificultades para adaptarse a los cambios tecnológicos
requieren una atención especial que debe centrarse en mejorar
su formación.
33. Creemos que es necesario seguir profundizando en
el impulso de las políticas activas de empleo cuya finalidad
es procurar el acceso al trabajo de la manera más ventajosa posible
para que puedan incorporarse nuevamente al mercado de trabajo. En este
sentido, consideramos positivo culminar el proceso de transferencias
de estas políticas a las Comunidades Autónomas que todavía
no las desarrollan.
La idea tradicional según la cual la protección
contra el desempleo se limita a un ingreso sustitutivo del salario es
una idea superada. La oportunidad de trabajar es un valor superior a
la dependencia del subsidio público. La protección por
desempleo debe ser ligada, complementada y condicionada a una participación
mucho más activa del desempleado en el sistema productivo. Lo
cual requiere dar mayor responsabilidad y protagonismo a quienes quieren
incorporarse al mercado de trabajo mediante el diseño y desarrollo
de itinerarios y programas tan personalizados como sea posible y que
estén encaminados a superar las carencias causantes de la pérdida
de empleo o de una posición de debilidad frente a las posibilidades
reales de empleo.
El Partido Popular piensa que las futuras reducciones
en el IRPF han de promover el incentivo a trabajar mediante medidas
que primen la incorporación al trabajo de los desempleados, especialmente
de quienes tras un largo período de paro se incorporan al mercado
de trabajo descapitalizados profesionalmente y con muy bajo nivel salarial.
Es esencial acometer una revisión del sistema
de protección por desempleo. Conseguir que el sistema de protección
no sea un desincentivo o freno para el trabajo y afrontar sin complejos
el impulso de la prolongación de la vida laboral, teniendo en
cuenta, sobre todo, el escenario demográfico (y por tanto el
envejecimiento y las consecuencias del descenso de la natalidad) que
nos ha tocado vivir.
Apostamos por finalizar con aquellas regulaciones que
directa o indirectamente persigan la retirada prematura de los trabajadores
ocupados como las prejubilaciones y al propio tiempo defendemos esquemas
flexibles y parciales de jubilación.
Proponemos que la regulación por desempleo garantice
la protección de las situaciones de necesidad y carencia real
de trabajo pero anteponiendo siempre la incentivación y búsqueda
de empleo como elementos previos e indisociables de la protección.
Deben ser revisados los mecanismos que hoy amparan el rechazo de ofertas
de empleo o la limitación de la disponibilidad para determinados
tipos de trabajo así como las reservas ante la movilidad geográfica.
34. En la aplicación de las políticas activas
de empleo la organización municipal tiene una ventaja importante
por su cercanía al ciudadano y su contacto más directo
con el entramado de la vida cotidiana.
Esta cercanía hace que el desempleo, como cualquier
otro problema social además de económico, se haga sentir
de una manera muy especial en el ámbito local. Los Ayuntamientos
pueden ser un marco muy efectivo para contribuir desde las políticas
activas a la generación de empleo a través de acciones
concretas que hagan más fuerte el tejido económico del
municipio. Por ello, tal como prevé el Pacto Local, apostamos
por acercar a los Ayuntamientos la realización de determinadas
acciones propias de las políticas activas de empleo tales como
la gestión de la formación ocupacional; la gestión
de los programas de empleo cuyo objetivo sea la adquisición de
experiencia laboral para favorecer la empleabilidad; y, asimismo, la
gestión de programas para el autoempleo y asesoramiento técnico
para la creación de empresas en un marco de máxima simplificación
de trámites y costes necesarios para su constitución
35. El conjunto de reformas estructurales que nos ayudan
a alcanzar la sociedad del pleno empleo se desarrollan y se aplican
en un mercado nacional único, cuya dimensión no debe ser
afectada, limitada ni entorpecida ni por las disposiciones normativas,
ni por los acuerdos, ni por las actuaciones de los actores implicados.
Deben eliminarse las barreras que limiten la movilidad
o el acceso a la actividad económica, al empleo, a su protección,
a la formación y a las medidas de reinserción en todo
el territorio nacional.
Estamos convencidos de que la resolución del problema
de la vivienda facilitará una mayor movilidad geográfica
y por tanto mayor empleo, lo que puede ser de especial interés
para los jóvenes.
Factor importante de cara a la movilidad, es la potenciación
del mercado de alquiler de viviendas, en el que, además de las
vías y mecanismos utilizados por el Plan de Vivienda 2002-2005,
se ha de seguir avanzando para lograr su recuperación y ampliación
a través de incentivos tributarios a la construcción de
nuevas viviendas en alquiler y la puesta en arrendamiento de las ya
existentes.
Igualmente, resulta imprescindible seguir profundizando
en las reformas estructurales ya iniciadas sobre el mercado de suelo
para superar la escasez de suelo urbanizable y urbanizado, factor esencial
en la carestía de la vivienda, para lo que sería conveniente
lograr un Pacto Nacional del Suelo con la implicación de todas
las Administraciones Públicas.
Creemos que la vertebración del territorio instrumentada
a través de una política de infraestructuras del transporte
a largo plazo es necesaria para favorecer la movilidad laboral y ayudar
a la consecución de la sociedad del pleno empleo.
36. El sistema español de negociación colectiva
es una de nuestras principales tareas pendientes. A medida que avanza
la globalización e integración de nuestra economía,
los acuerdos entre empresarios y trabajadores tienen menos capacidad
para responder a soluciones estandarizadas y comunes a diversas empresas
y sectores. Es necesario modernizar la negociación colectiva,
de manera que logremos la adaptación de nuestras empresas a un
entorno de moneda única en el que la evolución de los
costes unitarios de producción es clave para la competitividad.
Nuestro modelo jurídico laboral contenido básicamente
en el Estatuto de los Trabajadores es todavía rígido en
comparación con el resto de economías de la Unión
Europea.
Se han llevado a cabo muchas reformas a lo largo de los
últimos años en el mercado laboral. Pero es preciso profundizar
en ellas para que, al tiempo que quedan garantizados los derechos fundamentales
de los trabajadores- acceso al trabajo, no discriminación, promoción
personal y profesional, representación ante el empresariado,
negociación colectiva, huelga - permitan a la vez, de manera
más clara, el desarrollo y la adaptabilidad de las empresas.
Proponemos regular por ley los derechos fundamentales
de los trabajadores y dejar para la negociación colectiva la
determinación de la ordenación concreta de las relaciones
laborales en cada caso. Una regulación más adecuada de
la negociación colectiva supondrá más oportunidades
de empleo especialmente para los jóvenes.
37. La temporalidad supone un coste social en términos
de dualización del mercado de trabajo entre trabajadores de primera,
que, además, monopolizan en gran medida la negociación
colectiva y trabajadores sujetos a restricciones considerables -rotación,
peores condiciones laborales-. Además, se ha traducido en carencias
para el funcionamiento de las empresas - menor apuesta por la formación
profesional y siniestralidad laboral - así como tensiones adicionales
en los sistemas de protección social- coste del desempleo generado
por la rotación-.
El futuro esquema laboral debe profundizar en el impulso
del trabajo estable avanzando en su flexibilización y en la reducción
del diferencial de costes con los contratos temporales. Además,
debe incorporar mecanismos que promuevan y faciliten la moderación
salarial general y la adaptación de la evolución salarial
-en un sentido y otro- a la evolución de las empresas.
3.5.- Crecimiento y desarrollo sostenibles
38. La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades
tiene un compromiso con el medio ambiente para preservar y mejorar la
calidad del capital natural. Toda la sociedad debe ejercer su responsabilidad
hacia la conservación de los recursos naturales para garantizar
el bienestar de las generaciones futuras.
El Partido Popular apoya la Estrategia Española
de Desarrollo Sostenible, como aplicación del marco general de
la Política de la Unión Europea. Es un reto cultural y
político de primer orden que requiere el mayor grado de apoyo
y acuerdo social posible. De poco servirá el pleno empleo y las
oportunidades que del mismo se derivan si se consigue poniendo en riesgo
o comprometiendo las oportunidades de las futuras generaciones de españoles.
Por tanto, tenemos que fijar prioridades para aprovechar las oportunidades
de la sostenibilidad. Todas las políticas de los próximos
años deben ajustarse a los principios de sostenibilidad, cualquiera
que sea el nivel de gobierno.
El objetivo de la sostenibilidad, en el que todos debemos
estar comprometidos, es mejorar los procesos de adopción de decisiones
de manera que se logre la integración gradual de las cuestiones
económicas, sociales y del medio ambiente en un proceso económicamente
eficiente, socialmente equitativo y responsable y ecológicamente
racional.
Con el fin de hacer frente a los retos que se plantean
en la actualidad en materia de medio ambiente, es preciso superar la
estrategia estrictamente legislativa para crear un enfoque estratégico.
Este enfoque deberá utilizar diferentes instrumentos y medidas
para influir en la toma de decisiones de las empresas, de los consumidores,
de los políticos y de los ciudadanos. El Partido Popular propone
cinco ejes prioritarios de acción estratégica: mejorar
la aplicación de la legislación en vigor, integrar el
medio ambiente en otras políticas, implicar a los ciudadanos
procurando la modificación de algunos comportamientos y, finalmente,
tener en cuenta el medio ambiente en las decisiones relativas al ordenamiento
y gestión del territorio. Estas actuaciones deben ser concordantes
y complementarias en todos los niveles de la Administración:
local, autonómica y estatal.
Queremos subrayar que un desarrollo sostenible no será
posible si no se atacan los graves problemas de contaminación
del aire, de las aguas marítimas y fluviales y del efecto invernadero.
Debemos actuar con decisión en el sector energético fomentando
las energías renovables y la eficiencia energética, y
en el sector del transporte promoviendo el uso de medios menos contaminantes
y de menor impacto ambiental.
También nos interesa poner de relieve que el uso
de los recursos naturales no debe en ningún caso sobrepasar sus
capacidades de regeneración. Para ello deben promoverse las mejores
tecnologías disponibles en el aprovechamiento de los recursos
naturales y en la conservación de la biodiversidad.
El desarrollo sostenible exige mitigar los impactos del
tradicional turismo de masas y apostar por la calidad turística,
así como modernizar las explotaciones agrarias bajo la premisa
del respeto al medio ambiente.
La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades tiene
un compromiso con el sector agro-ganadero y la necesidad de potenciar
las políticas de desarrollo rural, en consonancia con las reformas
llevadas a cabo en la Unión Europea, que pretenden implantar
una política de desarrollo rural sostenible, de manera que se
consigan mantener unos niveles de renta equilibrados y armónicos
a los productores, mejorando sus condiciones de vida y trabajo.
Asegurar el futuro del medio rural es un reto fundamental
en la vertebración territorial de España, con importantes
consecuencias socioeconómicas y medioambientales. El despoblamiento
de nuestros núcleos rurales y el progresivo envejecimiento de
su población requiere una política decidida de recuperación
y desarrollo integral del medio rural, sobre la base de una agricultura
y ganadería modernas, competitivas y que respeten el medio ambiente
y permita garantizar la calidad de los productos alimenticios.
3.6- España en la sociedad abierta del siglo
XXI
39. El fenómeno inmigratorio de los últimos
años ha abierto las puertas a una nueva realidad. Cada vez es
más común encontrar personas de otras culturas y procedencias
conviviendo en un mismo barrio. La articulación de esta convivencia
es uno de los retos más importantes que tiene hoy planteado la
sociedad española y europea.
Los inmigrantes forman parte de la sociedad del pleno
empleo, y por ello deben instrumentarse políticas que faciliten
su integración. La inmigración legal contribuye a enriquecernos
como sociedad, más allá de los problemas generados por
la ilegal. La inmigración legal debe ser vista como una fortaleza
económica que contribuirá a nuestro crecimiento y, por
lo tanto, debe ser partícipe de sus ventajas y oportunidades.
Toda persona tiene derecho a aspirar y luchar por una vida mejor.
España debe tener presente que históricamente
ha sido un país generador de emigración y que todavía
son muchos los emigrantes españoles que contribuyen con su esfuerzo
y trabajo a enriquecer otras sociedades.
Es, por tanto, necesario crear políticas encaminadas
a generar y perfeccionar los flujos migratorios y así asegurar
en un futuro la continuidad en nuestro país de la sociedad del
pleno empleo. Además, es preciso determinar la capacidad que
tiene nuestro país para absorber inmigrantes y asegurarles que
serán tratados con los mismos derechos y obligaciones que los
nacionales.
4.- OPORTUNIDADES PARA TODOS
4.1.-Conciliación de la vida familiar y laboral
40. La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades
no será posible si no promovemos las medidas y los mecanismos
necesarios para dar respuesta a las necesidades de las familias tras
los profundos cambios sociales que se están dando con la progresiva
incorporación de la mujer al mercado laboral, el envejecimiento
progresivo de la población y el descenso de la natalidad.
Nosotros creemos que la familia es el núcleo de
la sociedad y queremos que sea protagonista en la sociedad del pleno
empleo. Porque la sociedad del pleno empleo reconoce el protagonismo
y la responsabilidad de la familia en el aprendizaje y desarrollo de
los valores humanos básicos, de la solidaridad, del respeto mutuo
y de la adquisición de la propia autonomía. Su importancia
no puede ser ignorada por los gobiernos. El Partido Popular reafirma
su compromiso en poner los medios para lograr hacer perceptible esta
valoración de modo que se haga visible la importancia de la aportación
social que realizan las familias españolas.
La familia es un elemento de integración social.
El desarraigo familiar es causa y motivo de muchos fenómenos
de exclusión social. En el actual panorama de incremento de la
esperanza de vida de la población, la familia está llamada
a desempeñar un importante papel en el soporte y apoyo a las
personas dependientes cuya problemática deberá ser analizada
para buscar soluciones que faciliten su atención y que, necesariamente,
han de implicar a las administraciones públicas y a toda la sociedad.
Por todo ello, estamos comprometidos en apoyar a las
familias para que puedan tener los hijos que deseen, sin renunciar al
acceso al mundo laboral y a la promoción profesional, aumentando
y mejorando la proximidad de los servicios de apoyo que faciliten la
conciliación de la vida familiar y la laboral y el cuidado de
las personas dependientes.
41. Hemos elaborado el Plan Integral de Apoyo a la Familia.
Con él queremos incrementar la calidad de vida de las familias;
fomentar la solidaridad intergeneracional; establecer condiciones más
favorables para el cuidado de los hijos; ayudar a las familias como
garantes de la cohesión social y prestarles apoyo en situaciones
de mayor riesgo o dificultad, especialmente a las familias con enfermos
en situaciones crónicas-invalidantes.
Constituye un pilar básico de este plan facilitar
la incorporación al mercado de trabajo a las personas que tengan
responsabilidades familiares para que éstas no mermen ni la cualificación
ni la carrera profesional de los trabajadores ni supongan costes económicos
inasumibles ni desincentivadores. Tales costes tampoco deben ser asumidos
por los empresarios ya que, de lo contrario, podrían suponer
una limitación económica objetiva a la hora de la contratación
de estos trabajadores. En la sociedad del pleno empleo la maternidad
no debe ser nunca penalizada. Este es un criterio que inspirará
todas nuestras políticas.
42. Para el Partido Popular una política fiscal
y de rentas favorable a la familia resulta un instrumento fundamental
para lograr una mayor equidad. La reforma fiscal del IRPF de 1999 y
otras normas tributarias han supuesto un punto de inflexión en
el tratamiento fiscal de las familias en España. Estamos comprometidos
en seguir dando nuevos pasos a partir del camino emprendido.
En la segunda reforma del IRPF, que queremos poner en
marcha, la familia ha de ser la protagonista. Seguiremos aumentando
las reducciones fiscales para compensar a las rentas familiares en función
de las cargas que soporta y favorecer la formación de nuevos
hogares. Incorporaremos nuevos beneficios vinculados al nacimiento del
tercer hijo y a los gastos derivados del cuidado de hijos menores de
tres años. Debe abordarse la dotación de nuevos beneficios
fiscales a las familias con miembros discapacitados físicos o
psíquicos.
Por otra parte, debemos plantearnos una revisión
del impuesto sobre sucesiones de padres a hijos y entre cónyuges,
porque no es justo que el ahorro de las familias españolas, realizado
con tanto esfuerzo y sacrificio, resulte penalizado en el momento de
su transmisión por fallecimiento al cónyuge y a los hijos.
43. Apoyar a la familia nos reclama en estos momentos
una decidida política que favorezca el acceso a la vivienda de
los jóvenes y de las familias monoparentales para constituir
nuevos hogares. Creemos indispensable un nuevo marco normativo de carácter
liberalizador que abarate el precio del suelo y también ampliar
la oferta de las viviendas de alquiler con un nuevo tratamiento fiscal
que incentive el arrendamiento del elevado número de viviendas
que se encuentran desocupadas.
La necesidad de conciliar la vida familiar y laboral
ha sido recogida ya en diversas actuaciones del Partido Popular, con
leyes específicas. La prioridad es seguir trabajando para favorecer
la igualdad de hombres y mujeres, igualdad de oportunidades, igualdad
en el reparto de las tareas domésticas y familiares e igualdad
en las condiciones de empleo y remuneración. Sólo si conseguimos
que esta igualdad sea real entre el hombre y la mujer lograremos una
sociedad de oportunidades.
4.2.- La igualdad real de la mujer en la sociedad
de las oportunidades
44. Consideramos que en el siglo XX se ha avanzado más
que en ninguna otra etapa de la historia de la humanidad en la lucha
por el reconocimiento a las mujeres de muchos derechos que le eran negados
frente al hombre. Sin embargo, esa igualdad es todavía hoy un
objetivo que no ha sido conseguido en su plenitud.
Con la Constitución de 1978 y las leyes posteriores
se ha producido la equiparación de derechos y libertades entre
el hombre y la mujer, que es una condición necesaria de la no
discriminación pero no suficiente.
La condición suficiente no viene dada por el cambio
legal ni por la transformación de las leyes sino por un verdadero
cambio cultural que modifique el fundamento de las desigualdades aún
existentes. La transformación legal de las normas discriminatorias
nos conduce a la imprescindible y ya irreversible igualdad legal, aunque
eso no garantiza la verdadera igualdad de oportunidades para la mujer.
El siglo XXI traerá muchas transformaciones en
muchos aspectos de la sociedad, pero uno de las más importantes
debe ser la del cambio cultural que venza definitivamente la desigualdad
real aún existente entre el hombre y la mujer. Es una labor por
la igualdad de la mujer, que equivale a decir por la igualdad de la
sociedad y de la que, por tanto, el hombre no sólo no puede desentenderse
sino que ha de participar activamente en ella.
Hasta que no exista una igualdad plena debemos seguir
apostando porque en todas las Administraciones Públicas: Estado,
Comunidades Autónomas y Entidades Locales, existan departamentos
específicos que trabajen concretamente por la igualdad de oportunidades.
4.3.- Mejora del sistema de protección social
45. La mejora de la protección social es una de
las consecuencias directas de la sociedad del pleno empleo.
Debemos persistir en el triple objetivo de mejorar el
sistema público de pensiones, garantizar su sostenibilidad económica
y potenciar el desarrollo de sistemas privados complementarios. Ello
exige mejorar la contributividad y equidad del sistema para lograr una
mayor proporcionalidad entre el esfuerzo de cotización y el nivel
de prestación alcanzado.
Las actuaciones que el Partido Popular ha hecho en materia
de pensiones han sido numerosas, y todas ellas han tenido por objetivo
mejorar la calidad de vida de los pensionistas, subiendo sus prestaciones,
proporcionando más y mejores servicios sociales para la tercera
edad, una atención médica más especializada y eficiente
y mejores programas para el disfrute de su tiempo libre. Cumplimos nuestros
compromisos sociales mejorando el sistema de pensiones, manteniendo
su capacidad adquisitiva e incrementando más las mínimas,
garantizando su futuro con el Fondo de Reserva.
46. Somos conscientes de que la seguridad social es una
materia que precisa de constantes reformas para acomodarla a una realidad
cambiante. Por ello, debemos ser capaces de crear un sistema de seguridad
social abierto al futuro pero a la vez equilibrado a fin de no poner
en peligro su viabilidad financiera.
El sistema de pensiones debe ser analizado y contemplado
en una perspectiva de futuro y de largo plazo, de manera que los superávit
coyunturales del sistema no inciten a la tentación de demandar
mejoras generalizadas en las pensiones o rebajas en las cotizaciones,
pues ello podría afectar a la futura solvencia del sistema en
el contexto de progresivo envejecimiento de la población. Por
ello, es fundamental continuar consolidando el Fondo de Reserva mediante
sucesivas dotaciones en los períodos de superávit hasta
alcanzar una cantidad razonable en previsión de futuro.
El Partido Popular está demostrando que una buena
gestión de la Seguridad Social permite obtener un superávit
que garantiza el futuro de las pensiones y que es posible, además,
subir las prestaciones a quien más lo necesita. Este es un ejemplo
más de los beneficios de nuestra política social basada
en criterios de solidaridad y de cohesión social.
47. Estamos convencidos de que los avances efectuados
en el campo de la previsión social complementaria serán
eficaces para mejorar la protección social de los españoles.
La reciente regulación de los planes de pensiones
en el sistema de empleo, que ha contado con el consenso de los interlocutores
sociales, es el ejemplo del camino a seguir en éste ámbito.
Además, la generalización de los planes de pensiones privados
complementarios no sólo aporta estabilidad al sistema público
de pensiones sino que es generadora de riqueza y empleo al constituirse
en un potente instrumento de ahorro.
El actual escenario demográfico, con un descenso
de la natalidad y un aumento de la esperanza de vida, nos ha permitido
la posibilidad de prolongar la vida laboral de forma voluntaria.
El 1 de enero ha entrado en vigor el nuevo sistema de
jubilación gradual y flexible, un sistema que ha situado a España
a la vanguardia de Europa. Este nuevo sistema mantiene la edad legal
de jubilación a los 65 años, pero incentiva, con la exención
de cotizar a la Seguridad Social, la prolongación voluntaria
de la vida laboral. Esta medida da respuesta al problema que el envejecimiento
de la población causará en los sistemas de protección
social, problema que afectará a toda Europa.
El Partido Popular y su Gobierno han sido leales con
los compromisos adquiridos en el Pacto de Toledo, y eficaces en el cumplimiento
de las recomendaciones, desde el permanente diálogo con los interlocutores
sociales, lo que se ha traducido en evidentes mejoras y mayores garantías
para nuestro sistema de protección social.
La experiencia ha demostrado que la participación
activa de los interlocutores sociales en cualquier propuesta contribuye
en gran medida a la aceptación de la misma por parte de la sociedad.
El Partido Popular quiere reiterar su compromiso con
el consenso social, como instrumento básico que garantice la
confianza de los ciudadanos en la eficacia y perdurabilidad de los sistemas
de protección social en el presente y en el futuro.
4.4.- Políticas solidarias de integración
social
48. A medida que avanzamos hacia la sociedad del pleno
empleo se van generando crecientes oportunidades para todos. Pero siempre
subsisten grupos de personas que por razones de índole diversa
no llegan a beneficiarse de esas oportunidades por falta de una verdadera
integración social. Los poderes públicos no pueden quedar
impasibles ante esta realidad.
La combinación de empleos para los que se exige
poca o ninguna cualificación con empleo temporal o precario y
destrucción de empleos poco cualificados no sólo reflejan
los efectos adversos de un mercado de trabajo segmentado sino que muestra
el camino hacia la exclusión social.
Muchas de las exclusiones tienen en su origen una causa
económica y social (desempleo de larga duración, desarraigo
familiar, violencia doméstica o la prostitución, por citar
algunos casos) pero también hay un creciente número de
excluidos en las calles de muchas ciudades españolas que tienen
en su origen auténticas patologías que, por tanto, hay
que abordar y tratar como tales. Para dar una eficaz respuesta a estos
graves supuestos de exclusión social, que en muchos casos están
relacionadas con la toxicomanía, la ludopatía, el alcoholismo
o determinadas enfermedades mentales, resulta imprescindible una intensa
colaboración entre las diferentes Administraciones Públicas.
49. Es necesario incrementar las posibilidades de ocio,
cultura y deporte al alcance de los grupos en riesgo de exclusión
mediante una cultura que favorezca la reinserción facilitando
la normalización de su vida. Extender esta cultura a toda la
población, especialmente a los más jóvenes, ayudará
también en la prevención de las patologías antes
señaladas.
Debe intensificarse la lucha contra la inmigración
ilegal y las mafias que se aprovechan de ella y que en un número
importante de casos desemboca en situaciones de riesgo social y marginación.
Debe persistirse igualmente en la lucha para la erradicación
de la violencia doméstica porque una sociedad moderna, abierta
y solidaria, no puede consentir estos comportamientos. La solidaridad
de los ciudadanos y de las instituciones debe mostrarse especialmente
con estas víctimas que necesitan una especial atención
y apoyo social y se deben continuar impulsando los cambios legislativos
necesarios para acabar con estos abusos.
50. Propugnamos que la sociedad del pleno empleo y de
las oportunidades sea una sociedad civil fuerte, activa y participativa.
Valoramos positivamente el fortalecimiento de instituciones sociales,
fundaciones y asociaciones que refuerzan el papel del tercer sector.
Pensamos que los gobiernos y ciudadanos deben actuar de forma conjunta
para el logro de unos objetivos y metas comunes, fomentando la solidaridad
social.
La solidaridad y la participación son dos valores
prioritarios de la sociedad del pleno empleo y de las oportunidades,
cuya combinación ha dado lugar a un fuerte movimiento social
de voluntariado. En la última década hemos experimentado
un aumento de los grupos que desinteresadamente se dedican a tareas
de ayuda a quienes más lo necesitan.
El voluntariado es un camino que podemos y debemos seguir
todos, hombres, mujeres, jóvenes y especialmente personas mayores
y jubilados, derivando así su experiencia y sabiduría
hacia colectivos con dificultades, a la vez que ellos se sienten útiles
a la sociedad.
En los próximos años es necesario sensibilizar
a la opinión pública para conseguir una mayor implicación
de la sociedad civil con las tareas del voluntariado.
51. Creemos conveniente arbitrar nuevos mecanismos para
incrementar la calidad de vida de nuestros mayores. Esto exige considerarles
como personas activas que pueden integrarse en los más diversos
ámbitos de la vida social y familiar para que sean más
autónomos e independientes. Es necesario que su ocio se libere
de la pasividad sistemática y se conviertan en referencia para
los más jóvenes. La sociedad en su conjunto debe reflexionar
sobre una tercera edad que deje de ser vista como una carga de la segunda.
El drama de nuestros mayores sigue siendo, no obstante,
la soledad no deseada. Consideramos convenientes las medidas tendentes
a favorecer el reagrupamiento familiar así como las encaminadas
a la integración voluntaria en programas de acogida de familias
adoptivas.
Nuestros mayores cumplen funciones sociales y afectivas
que por el bien de todos debemos apreciar. La oportunidad de nuestros
mayores pasa por desempeñar un papel, posiblemente distinto,
pero sin duda muy relevante en nuestra sociedad: colaborar en la formación
de los más jóvenes; participar en los trabajos de cada
comunidad local, en suma, brindarnos su experiencia y afecto.
52. Aunque hay excepciones, nuestra mayor o menor capacidad
para aprovechar las crecientes oportunidades de la sociedad del pleno
empleo está muy relacionadas con las condiciones en las que se
haya desarrollado nuestra juventud y nuestra infancia. Quienes han crecido
en una familia con problemas de desarraigo, toxicomanías de los
padres, desempleo de larga duración de los padres o bajo nivel
educativo de los progenitores tienen, de entrada, una menor capacidad
para aprovechar las oportunidades. Los menores que viven en entornos
familiares adversos están viendo limitadas sus oportunidades
presentes en tanto niños y también sus oportunidades futuras,
cuando sean jóvenes y adultos.
Las Administraciones Públicas no pueden desentenderse
de los menores en situación de riesgo y vulnerabilidad. La protección
de la infancia más vulnerable y de los menores en situación
de riesgo es uno de los desafíos más importantes de toda
política de inclusión social. El maltrato infantil, el
absentismo escolar, la violencia doméstica, la desprotección
de niños por abandono o negligencia de los padres y, sobre todo,
el aumento de la violencia juvenil son problemas de integración
social que debemos abordar en términos preventivos y educativos.
Garantizar el acceso a la educación en todos los
niveles, incluída la etapa de educación infantil; proteger
a los menores frente a la violación de sus derechos y en especial
frente a los casos de maltratos; la simplificación de las normas
para el acogimiento familiar y la adopción que produzcan agilidad
y rapidez en estos procesos; programas de información y apoyo
a las familias acogedoras así como un seguimiento eficaz por
parte de la administración competente de los acogimientos realizados,
son políticas que debemos impulsar para evitar la marginación
de los menores e integrarlos plenamente en la sociedad de las oportunidades.
53. La sociedad de las oportunidades para los jóvenes
implica ante todo un cambio de actitud. Los jóvenes no deben
considerarse un problema más en una larga lista de temas pendientes.
Los jóvenes son la principal inversión de nuestro futuro.
Ese grupo al que se le presta una especial atención pensando
que serán los llamados a llevar el peso de la sociedad en unos
pocos años. La realidad de la sociedad actual requiere un especial
empeño por suscitar en las nuevas generaciones el interés
por ser innovadores, por que se conviertan en emprendedores y dueños
de su trabajo como lo son ya de su futuro. La sociedad del pleno empleo
requiere jóvenes empresarios, con ilusión, con ideas,
dispuestos a ser los mejores y, a la vez, preocupados por su tiempo,
y por los que con ellos conviven y que no esperen, con actitud pasiva,
la ayuda de los poderes públicos y asuman responsablemente el
protagonismo de su vida.
4.5.- Una sanidad universal y de calidad
54. Desde el comienzo de la democracia los españoles
hemos dedicado constantes y crecientes esfuerzos para construir un Sistema
Nacional de Salud basado en los principios de universalidad, equidad
y solidaridad. Al mismo tiempo, hemos llevado a cabo un proceso de descentralización
sanitaria Ðque ahora estamos culminando-, que se adapta al modelo territorial
del Estado de las Autonomías.
Nos corresponde en los próximos años consolidar
y mejorar la calidad de esta prestación básica en beneficio
de todos los ciudadanos.
Hemos dado ya pasos sustanciales en la configuración
de un modelo sanitario que responde a las exigencias de una sociedad
moderna. Los ciudadanos tienen una mayor elección de médico,
centro de salud y hospital. Se ha incrementado la autonomía en
los centros hospitalarios para mejorar su eficacia. Se están
implantando nuevas formas de atención a los pacientes. Y hemos
abierto la asistencia sanitaria a todos los que residen en nuestro país,
como corresponde a una sociedad abierta y solidaria.
55. Queremos reafirmar nuestro compromiso en apoyar todas
las medidas orientadas a asegurar la suficiencia y estabilidad económicas
del sistema nacional de salud. Este es uno de los principios inspiradores
del acuerdo de financiación autonómica que hemos promovido
y hemos alcanzado con otras fuerzas políticas.
Para nosotros es un principio irrenunciable que en esta
nueva etapa esté garantizada una atención sanitaria de
calidad a todos los españoles sea cual sea el lugar de residencia.
A través de los mecanismos de compensación interterritorial
y de los procedimientos de coordinación y cooperación,
deberá estar salvaguardado su funcionamiento cohesionado y solidario.
56. La calidad del sistema ha de ser el eje que oriente
todas las políticas de futuro del Partido Popular en materia
sanitaria. . Promoveremos una sanidad más personalizada, más
confortable en la que el ciudadano reciba mejores prestaciones y servicios.
En los próximos años la revolución
tecnológica y los propios factores demográficos que inciden
de forma especial en nuestro país van a generar una auténtica
explosión de expectativas de los ciudadanos hacia su sistema
sanitario y las posibilidades diagnósticas y terapéuticas
que éste puede ofrecer.
La sociedad española ha de incrementar su nivel
de conocimiento sobre las implicaciones en costes y servicios de los
retos que tenemos que asumir, aumentar su participación en las
responsabilidades y decisiones en materia sanitaria, incentivar el tejido
asociativo en materia sanitaria y sociosanitaria. En definitiva, impulsar
la "cultura de la saludÓ de la población, favoreciendo desde
las Administraciones Públicas no sólo la dotación
de recursos e infraestructuras, sino el estímulo de hábitos,
estilos de vida, pautas de consumo y comportamiento, información
y formación, generadores de salud integral para el ciudadano.
4.6.- La cultura como oportunidad.
57. La cultura es un elemento fundamental para mejorar
la calidad de vida y favorecer la igualdad de oportunidades. Las Administraciones
Públicas y la sociedad civil tienen una especial responsabilidad
en su mantenimiento, promoción y difusión, fortaleciendo
con ello los niveles de bienestar y haciendo sostenible el desarrollo.
Es importante generar los escenarios adecuados para que
la oferta cultural se convierta en oportunidad para todos. Poco se puede
hacer si no se incentiva a la población para que adopte la posición
de mecenas. La nueva normativa sobre fundaciones y mecenazgo en elaboración
será un instrumento eficaz para la mejora permanente de la oferta
cultural en España.
Igualmente es importante procurar las condiciones para
ampliar las oportunidades de los creadores en todas las facetas artísticas.
El nuevo marco no sólo se traducirá en mayores oportunidades
para la creación y promoción cultural sino que además
inyectará confianza en el tejido empresarial, puesto que del
mecenas se exige Ð entre otros - un sentido humanista en la iniciativa
inversora.
Entre los efectos positivos de un nuevo mecenazgo extendido
se contarán oportunidades indudables al venir acompañado
de mayor empleo y de un superior número de empresas especializadas
en captar recursos destinados a causas solidarias, a semejanza de lo
que ya ocurre en otros países de nuestro entorno.
4.7.- Deporte para todos
58. El deporte base, las competiciones escolares, la
práctica deportiva entre los adultos y entre las personas con
discapacidad y las de más edad, generan hábitos que se
convierten en oportunidad para una mejor calidad de vida.
El sistema deportivo español ha evolucionado y
avanzado mucho en los últimos años. Se ha dado un crecimiento
significativo en cuanto a población practicante y evolución
del parque de equipamientos deportivos.
Todo ello ofrece nuevas oportunidades para la práctica
del deporte tanto de competición como de aficionado. Unas oportunidades
crecientes que pueden, sin embargo, mejorar y aumentar no sólo
mediante la profundización en la política de reforma de
instalaciones ya viejas y construcción de otras nuevas sino por
medio de la permanente difusión y promoción de la práctica
deportiva como garantía de una mejor salud personal que, a la
postre, se traduce en un mayor bienestar de la sociedad.
De una manera singular los poderes públicos deben
promover la práctica deportiva para las personas con movilidad
reducida no sólo desde la óptica de su mejor integración
social sino como manera de procurar una mejor calidad de vida. Lo cual
requiere acciones específicas tendentes a la generalización
del deporte entre las personas con discapacidad. El grupo de personas
que menos se ha integrado en el sistema deportivo español es
el de discapacitados. La igualdad de oportunidades no será una
realidad hasta que todas las instalaciones disponibles puedan ser utilizadas
también por personas con movilidad reducida.
5.- CONCLUSIONES
59. La carrera por el pleno empleo que comenzamos en
el año 96 está marcada por un elemento novedoso en el
tratamiento del empleo: su integración en una visión única
y comprensiva del crecimiento económico y la prosperidad de nuestro
país. No se trata, por tanto, de volver a planteamientos de corto
plazo que no hacen sino parchear la situación. Se trata de integrar
todas las agendas y programas de trabajo en torno a un objetivo común.
Se trata de crear un marco en el que el crecimiento sostenido de nuestra
economía genere continuamente oportunidades que puedan ser aprovechadas
por una sociedad verdaderamente preparada.
60. El éxito en nuestro camino hacia la sociedad
del pleno empleo depende de muchos factores pero hay una serie de estrategias
que es imprescindible que sigamos:
- Seguir favoreciendo las mejores condiciones económicas, fiscales
y laborales para que las empresas inviertan generando empleo.
- Aprovechar las ventajas del euro para seguir creciendo y garantizar
la estabilidad económica.
- Cumplir la estabilidad presupuestaria.
- Profundizar en las reformas estructurales de los mercados de bienes
y servicios y mejorar la competitividad de nuestras empresas.
- Profundizar en las políticas activas del empleo como mejor
forma para favorecer el acceso al mercado laboral.
- Propiciar las condiciones para conciliar la vida familiar y el empleo.
- Mejorar la calidad de la educación y favorecer la formación
permanente.
- Extender el uso de las nuevas tecnologías a toda la población.
- Integrar a la inmigración legal.
- Impulsar un crecimiento económico que no comprometa las oportunidades
de las futuras generaciones.
61. Esta sociedad del pleno empleo asegura unas oportunidades
para España como nunca antes hemos conocido. Esta es la sociedad
que garantiza el sistema de pensiones. Esta es la sociedad que garantiza
una sanidad universal y de calidad. Esta es la sociedad que permite
unas políticas de integración social que luchen eficazmente
contra la marginación. Esta es, en definitiva, la sociedad de
las oportunidades.
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