HACIA LA SOCIEDAD DEL PLENO EMPLEO Y DE LAS OPORTUNIDADES


1.- INTRODUCCIÓN

1.1.- La sociedad del pleno empleo

1. Durante muchos años se nos dijo que en España debíamos resignarnos a que una parte de los españoles no tuviese la oportunidad de trabajar. Se pretendía justificar el creciente desempleo de los españoles argumentando que el paro era un concepto "estructural" frente al que no cabía política alguna capaz de generar empleo en España. Los casi cuatro millones de desempleados a mitad de la década de los noventa eran testigos de excepción de esta concepción.

La resignación ante el paro no era más que una manifestación de la resignación general a la que las políticas de los años ochenta y primera mitad de los noventa condujeron a la mente de una gran parte de la sociedad española.

No es posible, se nos decía, presentar los presupuestos públicos sin déficit, no cabe, se nos argumentaba, tener unos niveles de tipo de interés como los que ya prevalecían en las economías europeas de nuestro entorno. Se nos intentó convencer de que no era posible lograr una plena igualdad de oportunidades entre los españoles.

Aquella era la sociedad de la resignación. Hoy España ya no es una sociedad resignada puesto que hemos sabido vencer obstáculos cuya superación se ha demostrado posible. Los más de dos millones y medio de puestos de trabajo creados por la sociedad española en los últimos años testimonian un cambio profundo en la concepción política de las posibilidades de España, que permite hoy encarar el futuro no desde la resignación sino desde la ambición de seguir salvando obstáculos, de modo que la sociedad del pleno empleo pueda ser una realidad en los próximos años en España.

2. Esta victoria progresiva de la sociedad española frente al paro no ha sido fruto de la casualidad. Han tenido que darse una serie de circunstancias provocadas por otras tantas decisiones políticas para que lo que parecía una maldición para los españoles - así se nos presentaba - dejara paso a una etapa de esperanza y de ilusión ante una nueva realidad.

Una política económica con planteamientos presididos por el rigor, la eficacia y la eficiencia ha demostrado que es posible generar las condiciones adecuadas para reducir el paro a casi 10 puntos en tan sólo cinco años. Vamos a ver lo que, con los planteamientos del centro reformista, debemos hacer para que quién desee trabajar en España y esté en condiciones de hacerlo, pueda efectivamente trabajar. Estamos convencidos de que la persistencia en esta política y la profundización en otras nos van a permitir durante la primera década del siglo XXI superar el paro como concepto estructural y encaminarnos hacia la sociedad del pleno empleo, donde las oportunidades para los españoles serán más amplias de lo que lo han sido a lo largo de nuestra historia.

El empeño en la consecución del pleno empleo es para el Partido Popular no sólo un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar una sociedad de las oportunidades, una sociedad que permita que sus componentes encuentren la forma de hacer posible la realización óptima de sus proyectos vitales.

1.2.- El centro reformista y la sociedad del pleno empleo

3. Nuestra política es una política de centro reformista que, mediante el desarrollo de unas ideas en materia social y económica, pretende conseguir una sociedad de oportunidades. Esta sociedad ha de edificarse sobre unos valores cívicos que deben impregnar todos los comportamientos y actuaciones políticas, económicas y sociales; valores como la solidaridad, la participación democrática, la cohesión social, la búsqueda de consenso, el espíritu emprendedor, la responsabilidad individual, el dinamismo de la sociedad civil, la defensa de las libertades de la persona, el respeto al Estado de Derecho como entorno de progreso, o el compromiso social hacia los más débiles.

El centro reformista está suponiendo una profunda renovación de la política. Es un examen de la sociedad actual el que nos ha movido a concebir este cambio como adaptación a nuevas situaciones, a los nuevos problemas, a las nuevas realidades, a las nuevas necesidades y, por tanto, a plantear nuevas soluciones.

Para alcanzar la meta del pleno empleo es necesario seguir favoreciendo las condiciones adecuadas para que todos los españoles que lo deseen puedan trabajar. La solidaridad es un valor clave de la nueva sociedad de oportunidades y del pleno empleo. Es necesario favorecer la solidaridad intergeneracional, la solidaridad con los grupos más desfavorecidos, con las personas con menos oportunidades, con los inmigrantes que deseen integrarse en nuestro país.

Desde nuestra perspectiva, la sociedad del pleno empleo garantiza no sólo el mantenimiento sino la mejora de la sociedad del bienestar, porque, una sociedad activa, que participa mayoritariamente haciendo sus aportaciones contributivas, colabora en la mejora de los servicios sociales asegurando su futuro y la mejora de la calidad. El crecimiento del empleo en nuestro país en los últimos años, el consiguiente incremento en el número de trabajadores que cotizan a la seguridad social y el ascenso experimentado por la renta disponible de las familias españolas, han repercutido favorablemente sobre los ingresos del Estado, que ha trasladado la bonanza económica a través de las políticas de solidaridad y bienestar social a los ciudadanos y familias de economías más humildes y que más lo necesitan.

4. Nuestras políticas de centro reformista pretenden garantizar a todos los ciudadanos la igualdad de oportunidades en el acceso a los bienes y servicios sociales básicos, con independencia de su lugar de residencia y de su situación económica y, por ello, están basadas en la búsqueda de la cohesión social y territorial.

Cuando planteamos que el derecho al trabajo debe ser una realidad para toda persona que estando en disposición de trabajar pueda efectivamente hacerlo, no hablamos únicamente del ejercicio de un derecho. Es algo mucho más profundo y que afecta al desarrollo de la persona como tal, a su bienestar y, por tanto, a su capacidad para poder aprovechar las nuevas oportunidades derivadas de una sociedad que avanza hacia el pleno empleo. No se trata sólo de actuar fríamente sobre un indicador económico como la tasa de paro sino de generar las condiciones adecuadas para que en la nueva sociedad del pleno empleo todos los españoles puedan participar de las nuevas oportunidades que se presentan.

Hasta mediados de los años noventa del siglo pasado el panorama de la economía española presentaba graves deficiencias: casi cuatro millones de parados, un sistema de protección social en quiebra técnica, una inflación elevada, los intereses por las nubes y un déficit público que impedía realizar las inversiones necesarias y frenaba el gasto social: la situación de la economía era insostenible.

5. La política de centro reformista está probando que es posible trasladar los resultados del crecimiento económico de forma directa al bienestar de los ciudadanos, no sólo a través de la creación de empleo sino también en el control de la inflación, en la reducción de los tipos de interés y en la rebaja de impuestos. En otros tiempos de bonanza los ciudadanos no percibían los beneficios de ese crecimiento; ahora sí. Dijimos que era posible bajar los impuestos y el gobierno comenzó a aplicar en el año 1999 una reforma del IRPF que supuso una reducción media del 13,7%, con un doble efecto positivo, pues supuso aumentar la renta disponible en los hogares españoles y significó un claro revulsivo para la economía española en su conjunto. Este año el Gobierno acometerá una segunda rebaja de impuestos haciendo hincapié nuevamente en una rebaja más sustancial para las familias, los trabajadores y las rentas menores.

Hemos demostrado que se puede gobernar sin necesidad de gastar más allá de los recursos disponibles, con una buena gestión que ha permitido eliminar el déficit presupuestario incrementando el gasto en política social y fomentando nuevas inversiones en infraestructuras y en investigación y desarrollo, capítulos que contribuyen en gran medida a la sociedad del pleno empleo y de las oportunidades que queremos fomentar. Con la llegada del euro, nuestra prioridad es seguir avanzando para alcanzar la convergencia real con la Unión Europea en términos de renta, de empleo y de bienestar, algo que cada vez está más próximo, pues desde hace cinco años nuestro ritmo de crecimiento y de creación de empleo es superior a la media europea.

También hemos demostrado que la paz y el diálogo social son posibles. Las políticas de centro reformista han posibilitado el protagonismo de los actores del diálogo social, sindicatos y empresarios, propiciando el entendimiento y las condiciones necesarias para la estabilidad de las relaciones laborales en el actual marco regulador. La aplicación de estas políticas, que pusieron fin a la conflictividad laboral, se revelaron como fuente de acuerdos y de impulso a la sociedad civil. También son buena muestra de que la confianza y la estabilidad son elementos indispensables para la creación de empleo.

1.3.- La sociedad de las oportunidades

6. La sociedad del pleno empleo posibilita nuevas oportunidades que contribuyen a despejar los desequilibrios y desigualdades económicas, sociales y culturales.

La sociedad del pleno empleo es una sociedad cohesionada, equilibrada, con oportunidades para todos los ciudadanos. Una sociedad activa que contribuye a la mejora de la calidad de vida, la ampliación de los servicios y de los sistemas de protección social.

La sociedad del pleno empleo es una garantía para la ampliación y mejora de los servicios sociales y, por tanto, para la mejora de la sociedad del bienestar. El mantenimiento en la creación de empleo y en el aumento de los afiliados a la Seguridad Social han permitido obtener superávit en estas cuentas, que aprovechamos para incrementar la dotación del fondo de reserva del sistema público de pensiones.

La sociedad del pleno empleo es la que permite a todos los españoles aprovechar las oportunidades derivadas del proceso creciente de globalización, internacionalización e integración de nuestra economía y de nuestra sociedad en la Unión Europea para alcanzar mejores condiciones de vida y mejores servicios de educación, sanidad, seguridad social y de lucha contra la exclusión.

La sociedad del pleno empleo es la que compatibiliza la eficacia y eficiencia del sistema económico con la extensión y mejora de las oportunidades a todas las personas procurando la integración real de todos en la sociedad. Por ello, el Partido Popular entiende que la sociedad del pleno empleo es la que garantiza la igualdad de oportunidades independientemente del territorio en el que se resida.

La sociedad del pleno empleo es la que mejor garantiza que participe en la actividad el mayor número de personas; que exista el mayor número de ocupados y el mayor número de cotizantes o contribuyentes activos que permitan la mejora de la calidad de vida, la extensión de los servicios públicos y la viabilidad futura de los sistemas de protección social.

La sociedad del pleno empleo otorga mejores servicios y supone menores cargas para los ciudadanos.

La sociedad del pleno empleo supone sustituir el pesimismo, el desaliento y la crispación de antaño por optimismo y confianza en la persona, en la familia y en nuestras propias posibilidades.

7. En la sociedad del pleno empleo se profundiza en las reformas económicas necesarias para garantizar un desarrollo sostenible en el tiempo, de manera que el crecimiento de hoy no comprometa el de las futuras generaciones de españoles.

La sociedad del pleno empleo implica que cada uno de los diferentes niveles de gobierno en España asume sus obligaciones no sólo desde la vertiente del gasto sino desde la más amplia perspectiva de una auténtica corresponsabilidad fiscal, de manera que todos los españoles tengan acceso a los bienes y servicios públicos con similar grado de eficacia y satisfacción, sin importar el territorio de España donde se resida.

La sociedad del pleno empleo es aquella que mejor garantiza la universalidad del sistema de pensiones y de una asistencia sanitaria para todos los ciudadanos, cualquiera que sea el lugar de residencia.

Elemento esencial de la sociedad del pleno empleo es el derecho a la educación que incluye la calidad educativa en todos los niveles de la enseñanza, desde las distintas etapas formativas y el aprendizaje a lo largo de toda la vida.

La sociedad del pleno empleo, al promover una igualdad real en las condiciones de trabajo entre hombres y mujeres, facilita la conciliación efectiva entre la vida familiar y laboral. Esta conciliación fortalece la calidad de vida familiar y refuerza el protagonismo de la familia en el conjunto de las instituciones sociales.

La sociedad del pleno empleo es la que posibilita que las personas que ya han alcanzado la edad de la jubilación puedan tener libertad de elección entre seguir en activo o dedicarse a aprovechar las oportunidades crecientes de ocio existentes

Para el Partido Popular la nueva sociedad del pleno empleo integra de manera plena a los discapacitados. Para ello, y de acuerdo con el artículo 9.2. de la Constitución Española, se deben establecer todas las medidas necesarias de carácter fiscal, laboral, etc, que permitan que todos los discapacitados puedan aportar sus potencialidades en el mundo laboral, puedan disponer de una formación específica adecuada a sus condiciones, puedan participar efectivamente en la vida social, procurando el total desarrollo de su autonomía personal, laboral y funcional. En este punto hay que destacar las posibilidades que ofrecen las nuevas formas de solidaridad a través del voluntariado y de las ONG,s.

Entendemos que la sociedad española no debe prescindir de la aportación de las personas con discapacidad; asimismo queremos reafirmar nuestra posición a favor de un estatuto patrimonial del discapacitado que permita a las familias garantizar, en este caso, el futuro de sus hijos cuando los padres no puedan atenderlos.

La sociedad del pleno empleo implica disponer de instituciones civiles más fuertes con una creciente participación de la sociedad civil en la promoción y difusión de los valores universales a través de la cultura en todas sus manifestaciones y con un protagonismo activo de las acciones de mecenazgo.

8. En la sociedad del pleno empleo la generalización de las nuevas tecnologías de la información así como las inversiones, tanto de carácter público como privadas, en Investigación, Desarrollo e Innovación dejan de ser un objetivo para convertirse en auténtico e imprescindible instrumento de todos los órdenes de la vida, desde la educación a la difusión de la cultura, pasando por la organización de la vida diaria y la competitividad de las empresas.

En la sociedad del pleno empleo la cultura del ocio, y por tanto, el enriquecimiento físico y mental de la persona a través de la práctica del deporte, adquiere una singular importancia de cara al desarrollo de las personas y de sus capacidades y además contribuye a prevenir en su raíz el problema de adicciones como la ludopatía, el alcohol y las drogas.

En definitiva, la sociedad del pleno empleo es una sociedad de las oportunidades que permite a cada persona contar con los elementos necesarios para realizar sus proyectos vitales. Y requiere que cada individuo con libertad asuma su propia responsabilidad para llevar adelante sus objetivos personales. Es, por tanto, una sociedad en la que sus miembros mantienen una actitud de responsabilidad ante las decisiones que le vinculan a su futuro.

2.- NUESTRAS FORTALEZAS

9. Son muchas las razones que nos permiten a los españoles ver las crecientes oportunidades que se nos presentan a principios del siglo XXI. Nunca antes en nuestra historia habían coincidido tantas fortalezas que nos permitieran aprovechar tantas oportunidades en tantos ámbitos, desde la educación hasta las nuevas tecnologías de la información pasando por la atención sanitaria universal, unas pensiones sólidas y garantizadas, un marco favorable a la familia o las nuevas posibilidades para la práctica del deporte o la creación y promoción cultural; todo ello en un entorno de creciente igualdad entre el hombre y la mujer.

Hemos ido conformando una nueva sociedad de las oportunidades impulsada con decisión y con claridad por el conjunto de políticas puestas en práctica por el Partido Popular. Unas políticas que debemos continuar propiciando para que las oportunidades lleguen al máximo número de ciudadanos, de manera que no queden personas al margen. Esas políticas implican realizar propuestas que contemplen a la persona como el centro de toda la acción política y, por tanto, como núcleo central de la sociedad de las oportunidades, en contraste con las actitudes paternalistas y dirigistas propias de modelos de sociedad dominantes en etapas ya superadas.

Se trata de dotarnos de más libertad y de más competencia. Es la persona la que ejercita su libertad de elección para jubilarse, llegada la edad, o continuar trabajando si esa es su opción; es el estudiante quien elige una u otra universidad; es el ciudadano quien elige una u otra compañía telefónica.

Hemos propiciado las circunstancias y fortalezas para encaminarnos con éxito hacia la sociedad del pleno empleo, aunque también se nos presentarán algunos obstáculos que pueden actuar como restricción. Tales dificultades podrán afectar a los tiempos pero nunca al objetivo irrenunciable de dirigirnos hacia el pleno empleo. Los tiempos podrán ser modulados pero no así los objetivos ni las metas en relación con el pleno empleo y con las nuevas oportunidades. Contamos para todo ello con sólidas fortalezas como las que se especifican a continuación.

2.1.- Estabilidad política e institucional

10. La acción política del Partido Popular ha instaurado un clima de estabilidad política, institucional, económica y social generalizadas, por lo que podemos decir que hemos extendido una cultura de la estabilidad que los ciudadanos aprecian y valoran como un elemento favorecedor del crecimiento económico, del desarrollo y de su propio bienestar.

La puesta en práctica de las ideas del centro reformista ha proporcionado estabilidad, equilibrio, tranquilidad y una normalidad democrática que se había visto deteriorada durante la primera mitad de los años noventa del siglo XX. Deterioro que había puesto en grave riesgo nuestra participación activa, y en condiciones competitivas, en el proyecto europeo del establecimiento de una moneda única. Por primera vez en la historia de nuestra democracia España llega a tiempo y con los deberes cumplidos.

El giro del panorama político y económico de España ha propiciado que nuestros ciudadanos, como en otros países, hayan recuperado la confianza en nuestras posibilidades y la economía española sea hoy un paradigma a seguir.

Durante los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo por mejorar la imagen de España en el exterior y fortalecer nuestra presencia en los órganos de decisiones internacionales que nos han llevado a disponer de credibilidad y respeto en el exterior

2.2.- Crecimiento y estabilidad económica

11. La nueva política económica es uno de los rasgos más destacados de las reformas que el Partido Popular está llevando a cabo en España desde que los electores nos confiaron la responsabilidad de Gobierno en 1996. Es una política de largo plazo orientada hacia el pleno empleo. El desempleo es la principal preocupación de los ciudadanos españoles, porque todos deseamos un trabajo para ganarnos la vida y contribuir al bienestar familiar y social.

La respuesta del Partido Popular a esta demanda de la sociedad española es una política económica que hunde sus raíces humanistas en los valores de libertad, progreso y solidaridad que dan sentido a nuestro proyecto. En nuestra manera de concebir y practicar la política no hay oposición entre estos valores. Más bien al contrario, cada uno de ellos otorga realidad y sentido a los demás. Sin libertad económica no hay verdadero progreso ni verdadera solidaridad. Sin solidaridad, el progreso y la libertad económica pierden justificación ética, y el cuerpo social termina por rechazarlos. Y, en fin, sin progreso económico la libertad es estéril y la solidaridad precaria.

Nuestra política económica arranca de un convencimiento racional a favor de la libertad y por tanto a favor de la iniciativa de la sociedad. Es un convencimiento bien apoyado en el estudio de nuestra realidad económica y de nuestro entorno, porque vivimos en un mundo cada día más integrado y en una Europa con la que cada día estamos más comprometidos. Tenemos confianza en la libertad creadora de las personas y las empresas.

Desde que el Partido Popular está en el gobierno la economía española mantiene un considerable impulso de crecimiento por encima de la media de la Unión Europea. Este elevado ritmo de crecimiento lo hemos conseguido con estabilidad de precios. La llegada del Partido Popular al Gobierno cambió el bajo crecimiento y la elevada inflación de los gobiernos anteriores por un crecimiento alto con inflación moderada. El Partido Popular considera, por tanto, que la política económica seguida requiere ser consolidada a medio plazo.

2.3.- Aumento del empleo

12. El crecimiento con estabilidad de precios ha generado una gran cantidad de nuevos empleos. Desde 1996 la sociedad española ha creado más de dos millones y medio de puestos de trabajo, de los cuales, la mitad han sido mujeres. Además, entre los nuevos ocupados, más de 750.000 son jóvenes y otros tantos son mayores de 45. Se ha creado, por tanto, mucho empleo, precisamente en los grupos sociales que solían tener más dificultad para encontrar trabajo. Nueve de cada diez nuevos empleos se han creado en el sector privado.

De la experiencia de estos años de gobierno del Partido Popular se deduce que se puede crecer mucho con moderación de precios y que las empresas españolas pueden crear abundante empleo incluso con ritmos moderados de crecimiento. En el año 2001, por ejemplo, la economía española ha generado más de 300.000 empleos.

Esta misma evolución positiva la encontramos en el desempleo, que durante tantos años ha sido la lacra de nuestra sociedad. Durante la primera mitad de los años noventa el paro creció casi en siete puntos. Con el Partido Popular en el Gobierno las cosas han cambiado y el desempleo en éstos años se ha reducido en casi 10 puntos. En 2002 esperamos un nuevo descenso. El desempleo se ha reducido a menos de la mitad en sólo seis años de gestión acertada de la política económica coincidiendo además con un considerable aumento de la población activa.

Esta favorable evolución del empleo se comprende aún más cuando observamos los datos de la Seguridad Social. Entre 1991 y 1995, la Seguridad Social perdió 300.000 afiliados. Desde 1996 hasta ahora, sin embargo, han aumentado más de tres millones y medio. Y, dentro de este período, la ocupación femenina ha tomado ya la delantera en creación de empleo, así como en incremento de la población activa. Con la política económica del Partido Popular se están dando pasos decisivos en la incorporación de las mujeres españolas a la actividad económica remunerada, que es tanto como contribuir con hechos, no sólo con palabras, a una igualdad real de oportunidades entre la mujer y el hombre.

13. Otro signo importante del dinamismo de la economía española y de su capacidad de crear empleo es el rápido aumento de los trabajadores inmigrantes. Ya son más de 650.000 los extranjeros afiliados a la Seguridad Social, el doble que hace dos años.

Un incremento tan poderoso del empleo es una auténtica transformación social. Casi un millón y medio más de familias en las que todos sus miembros activos están ocupados. Tres millones y medio de nuevos empleos son otras tantas nuevas esperanzas y oportunidades. Oportunidades para los nuevos empleados, para sus hijos y para los demás miembros de su entorno familiar que necesiten apoyo.

Pero es también un beneficio para todos. En 1996 la Seguridad Social estaba pidiendo auxilio. Muchas voces pronosticaban su quiebra para el año 2000. Y, en efecto, hubo que echar una mano para compensar su déficit. Ahora, la Seguridad Social tiene superávit, lo que permite alimentar su Fondo de Reserva todos los años, y ya nadie se atreve a intranquilizar a los pensionistas actuales o futuros con nuevas fechas de caducidad del sistema.

El Partido Popular cree que, de acuerdo con el espíritu constitucional, se debe fomentar un sistema de pensiones con un régimen público universal, garantizado por ley en su nivel adquisitivo, y un sistema complementario voluntario que debe llegar al mayor número posible de españoles. Para ello, proponemos fomentar el sistema complementario de pensiones con incentivos fiscales y con medidas estructurales que incentiven la previsión social.

Las recientes medidas adoptadas para mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo suponen un paso adicional en el logro de la sociedad del pleno empleo. En esa dirección hay que encuadrar el aumento del número de contratos indefinidos que se extienden a más grupos de población. También valoramos positivamente la mejora de las fórmulas de trabajo a tiempo parcial así como los nuevos recortes en las contribuciones sociales incluyendo los relativos a la contratación de mujeres.

No obstante, sobre la base de los avances logrados, el Partido Popular considera que el mercado de trabajo aún puede mejorar su comportamiento.

2.4.- Disciplina y equilibrio presupuestario

14. Entre los instrumentos a medio plazo para alcanzar la sociedad del pleno empleo tiene una especial significación la política fiscal y presupuestaria. La prioridad que el Gobierno ha dado a lo largo de éstos últimos años al marco presupuestario ha permitido garantizar el objetivo de la estabilidad; y la consolidación fiscal ha sido la piedra angular sobre la que se ha producido una expansión fuerte y estable en los años recientes.

La reducción del déficit público de estos últimos años ha sido intensa y constante. En poco más de cinco años hemos pasado de un déficit de un 6,6 por ciento del PIB en 1995 al déficit cero del año 2001. Ha sido uno de los procesos de consolidación fiscal más decididos de la Unión Europea. España se ha adelantado, de ese modo, a los tres países más desarrollados de la Unión Europea.

Queremos reafirmar que este proceso acelerado de consolidación fiscal no es una mera consecuencia del crecimiento, sino, sobre todo, una de sus principales causas. La reducción del déficit hasta el equilibrio presupuestario es el soporte de la estabilidad económica y de la confianza que incita al ahorro, a la inversión, al riesgo y al trabajo. Por eso la reducción del déficit en la cantidad, la calidad y la intensidad descrita actúa como poderosa causa eficiente del crecimiento y el empleo. Es el motor del proceso acumulativo y equilibrado que se aprecia en nuestras variables económicas.

15. Nuestra política tributaria está orientada a reducir la carga impositiva de los ciudadanos y de las empresas para que puedan ahorrar, invertir y poner más y nuevos productos en el mercado.

Con la bajada de los impuestos se ha generado más renta y más actividad, por lo que ha aumentado la base sobre la que se aplican y la recaudación final, en lugar de disminuir, ha aumentado. Además, las reformas tributarias han ayudado a contener el gasto público, sobre todo porque, gracias a la abundante creación de empleo y a la consiguiente reducción del desempleo, el Estado tiene que pagar menos subvenciones y se ahorra otros gastos asociados directa o indirectamente con el paro laboral.

16. Con el equilibrio presupuestario comienza una nueva etapa de la política económica en la historia de nuestra democracia en la que la estabilidad de las finanzas públicas ha de ser un escenario permanente para todos los gobiernos.

Estamos convencidos de que un horizonte de largo plazo de estabilidad presupuestaria visualiza para los agentes económicos, para las empresas y para todos los ciudadanos la firme voluntad del Gobierno de mantener los equilibrios básicos de la economía con inflación controlada, un gasto público limitado y una reducción sustancial de la deuda pública. El equilibrio presupuestario es además la mejor garantía para la reducción de los impuestos, cuyas fundadas expectativas atraen el interés de los inversores a la vez que anticipan e impulsan los efectos de crecimiento económico y de generación de empleo.

2.5.- Liberalización de mercados e incremento de la competencia

17. La liberalización y la introducción de competencia en los sectores estratégicos que afectan a toda la economía han sido prioridades de la política del Partido Popular. En la mayoría de los sectores el impulso liberalizador ha ido más allá de las propias exigencias de las directivas comunitarias ya que la flexibilidad y la apertura de los mercados a la competencia es el camino adecuado para mantener el dinamismo de la economía, la iniciativa empresarial, la creación de empleo y la internacionalización de las empresas españolas.

La eliminación de rigideces y de barreras de entrada en los mercados evita que las empresas puedan obtener márgenes excesivos y conduce a una caída de los precios y a un aumento de la productividad y, por ende, a un nivel superior de los salarios compatible con un objetivo de inflación moderada y con un simultáneo aumento del empleo.

Ahora bien, el funcionamiento eficiente y competitivo de los mercados exige una mayor esfuerzo para liberalizar los mercados de bienes y servicios, y una profundización en la privatización de empresas situadas en mercados abiertos a la competencia. La razón de la privatización, la sustitución de una provisión pública de bienes y servicios por una provisión privada, reside en la relación directa entre propiedad privada y eficiencia económica.

Creemos que se debe continuar con la política de privatizaciones. La política de privatizaciones debe acompañarse de una reforma de la regulación que elimine posibles barreras a la entrada con el fin de aumentar la competencia potencial. Liberalización y privatización son dos procesos que se necesitan y que se impulsan mutuamente, ya que los dos tienen como objetivo devolver a la iniciativa privada el protagonismo en la configuración del tejido empresarial y al mercado su protagonismo como mecanismo eficiente de asignación de recursos.

En el ámbito de la liberalización de mercados, uno de los campos en los que más se ha avanzado es la reforma del marco regulatorio de las industrias de red, una vez que se han completado las privatizaciones. Los resultados de la progresiva liberalización de las industrias propias de la sociedad de la información han sido significativos, con una tendencia a la disminución de las cuotas de mercados de los operadores tradicionales, la entrada de numerosos nuevos operadores y la reducción de los precios.

Se valoran de manera positiva las medidas destinadas a la profundización de los mercados de capitales, asegurando que estos cumplen su objetivo fundamental de canalizar el ahorro hacia la inversión, garantizando la protección de los inversores y prestando especial atención a las condiciones de financiación de las PYMES.

Por último, se ha completado la liberalización y la apertura de los mercados mediante el refuerzo de la política de defensa de la competencia, fundamental para garantizar una eficiente asignación de recursos en un entorno de mercados liberalizados. Se ha modificado la legislación de concentraciones y se han reducido los plazos máximos de resolución de los expedientes. Se han establecido límites a las participaciones empresariales en más de un operador en los sectores liberalizados. Se han aumentado los recursos financieros y organizativos y la autonomía de actuación y gestión de las autoridades competentes.

El compromiso de un partido de centro reformista con la competencia hace que las medidas de liberalización impulsadas en los últimos años, que han traído consigo precios de los servicios de telecomunicación más reducidos, nuevos servicios de valor añadido e incentivos a las actividades de "I+D+IÓ, deban recibir un nuevo impulso para conseguir acelerar la plena competencia en todos los mercados de servicios de telecomunicaciones.

El impulso a la competencia debe permitir, a su vez, acelerar el despliegue de las redes de banda ancha. La banda ancha es el gran reto al que nuestro país se enfrenta para conseguir dotarnos de infraestructuras capaces de soportar los nuevos servicios de la sociedad de la información. Además, el compromiso con la sociedad de las oportunidades y la voluntad de hacer accesibles los beneficios de esos servicios a todos los ciudadanos, cualquiera que sea su lugar de residencia, como elemento de una estrategia integral de desarrollo vertebrado y equilibrado de nuestro país, obliga a impulsar los esfuerzos para que la banda ancha se extienda progresivamente a todas las localidades de nuestro territorio.

2.6.- España en el euro.

18. La plena incorporación de España a la Unión Económica y Monetaria ha supuesto un cambio esencial en el patrón de comportamiento de nuestra economía, al habernos integrado en un área de elevada estabilidad económica con los consiguientes efectos positivos sobre la generación de expectativas favorables, menores tipos de interés y estabilidad de los precios.

Por ello, el euro actúa en realidad como una defensa frente a los contagios derivados de las turbulencias financieras internacionales que de otra manera (tal como nos demuestra la historia de nuestra economía hasta mediados de los noventa) se traducirían directamente en un menor crecimiento y en destrucción de empleo.

3.- EL CAMINO POR RECORRER

De este modo los españoles hemos hecho parte del recorrido hacia la sociedad del pleno empleo. Pero su consecución nos exige esfuerzos adicionales en los diversos ámbitos a los que continuación nos queremos referir.

3.1.- Mejorar la dotación del Capital humano y Capital social

19. En la sociedad del pleno empleo el capital humano no hay que entenderlo únicamente como calidad de la mano de obra sino como el conjunto de conocimientos, cualificaciones, competencias y características individuales que facilitan la creación de bienestar personal, social y económico. Cada vez se asistirá más y más a enfoques humanistas y económicos en el diseño de las políticas educativas con el objeto de transmitir a nuestros jóvenes los valores de la vida y la competitividad como realización de la superación personal.

En nuestra sociedad la probabilidad de estar en paro disminuye fuertemente con el nivel educativo. Y, además, la mejora en la dotación de capital humano está asociada a una mejora del estado de salud, a una disminución de la delincuencia, a una mayor participación cívica y a un mayor grado de cohesión social. Por tales motivos la educación constituye un instrumento equitativo fundamental para mejorar la dotación de capital humano y un pilar básico de la sociedad del pleno empleo que queremos.

El capital humano es el mayor activo que tienen las organizaciones en la sociedad de la información. La información y el conocimiento constituyen el activo principal de las sociedades avanzadas, y como tal hay que considerarlos. En la nueva sociedad, el conocimiento es la clave de la competitividad personal, empresarial y nacional. Lo cual lo eleva desde la esfera de lo cultural a lo económico. Cada vez se asistirá más y más a enfoques económicos, en el diseño de las políticas educativas. El disponer de una ciudadanía educada y formada no será contemplado sólo como un bien en sí mismo, sino como componente fundamental de toda política modernizadora e impulsora del progreso.

20. El capital social, como conjunto de normas, de valores compartidos y de convicciones comunes que sustentan la confianza recíproca y facilitan la cooperación, constituye un atributo de las sociedades prósperas y maduras.

El capital social contribuye al progreso económico y al bienestar personal y puede y debe ser generado, además de en la familia o en la empresa, en el seno del sistema educativo. Los hábitos del trabajo en equipo, el desarrollo de las competencias para la relación y el refuerzo de los valores morales de la confianza y la reciprocidad son objetivos deseables desde ese nuevo concepto de bienestar que comporta la sociedad del pleno empleo.

21. La sociedad del conocimiento exige una sociedad del aprendizaje permanente, de la educación y de la formación continua que concierne a todos, que se inicia con la infancia, se extiende a lo largo de toda la vida, y que requiere ofrecer la posibilidad de acceder a ella a aquellos que por diversas causas no la recibieron o aprovecharon en su momento. Aprender es no sólo adquirir los conocimientos y las cualificaciones previstas en cada caso por el sistema educativo o demandadas por el sistema productivo sino, también, desarrollar la flexibilidad personal, los mecanismos de adaptación a contextos cambiantes y la capacidad de "aprender a aprenderÓ.

Prepararnos para una sociedad del aprendizaje es la estrategia a medio y largo plazo más importante para hacer viable la sociedad del pleno empleo. Es preciso por ello adoptar las políticas que actúen sobre todos los aspectos que inciden en el nivel de conocimientos de cada individuo en cualquier momento de su vida.

22. En la educación infantil en los últimos seis años hemos conseguido culminar prácticamente la escolarización plena en el tramo 3-6 años. España se sitúa, de este modo, en las posiciones de cabeza dentro del panorama internacional. Se hace ahora imprescindible avanzar a fin de atender los niveles de edad inferiores, por la creciente importancia de una educación temprana. Y, además, la extensión progresiva de la atención infantil constituye una medida imprescindible de apoyo a la familia en un contexto en el que aumenta la tasa de actividad de la mujer y es necesario conciliar la vida laboral y familiar.

23. En la sociedad del pleno empleo una educación secundaria que incluya a todos es un instrumento fundamental de equidad. Pero mantenemos todavía una alta tasa de abandono en nuestro sistema obligatorio, por lo que es preciso reducirlo y aumentar la capacidad cualificadora y la flexibilidad de la educación secundaria. Un incremento significativo del número de alumnos que concluyen con éxito esta etapa educativa se traducirá en un aumento apreciable de los estudios de formación profesional, y en todo caso, en un incremento significativo del capital humano.

24. La preparación para una sociedad de aprendizaje concierne también a la población adulta. El dinamismo del panorama laboral requiere de los individuos una capacidad de adaptación basada en competencias generales que un buen sistema de educación de adultos puede facilitar. Por ello, en la sociedad del pleno empleo, y en la perspectiva de una educación y una formación a lo largo de toda la vida, es necesario mejorar la permeabilidad y por tanto la conexión entre el sistema educativo y el sistema productivo.

3.2.- Educación y Formación de calidad para todos

25. Para lograr la integración de todos los ciudadanos, sin exclusiones, en la sociedad del pleno empleo no es suficiente garantizar el acceso y la permanencia en el sistema de educación y formación. Hay que asegurar, además, la calidad de los procesos y la calidad de los resultados, en términos de valores, de conocimientos y de competencias. La calidad de la educación pretende garantizar a los alumnos la adquisición de valores y de conocimientos que los conviertan en seres libres, solidarios, responsables, tolerantes y preparados para poder acceder a niveles superiores de formación, al mercado de trabajo y al ejercicio de la ciudadanía con plena capacidad para ello.

26. Es esencial que la persona como sujeto del aprendizaje esté situada en el centro del sistema, dando sentido al conjunto de las políticas educativas. Por ello, el papel de la motivación por aprender ha de ser reforzado valorando el esfuerzo, promoviendo expectativas a cada alumno sobre sus propias posibilidades, aceptando la diversidad de las personas y adoptando enfoques flexibles para el logro de niveles satisfactorios de rendimiento. En este sentido, habrán de tenerse en cuenta la existencia de personas con capacidades muy por encima o por debajo de la media.

En tiempos de cambios rápidos la sociedad del pleno empleo requiere una mayor capacidad de respuesta de la formación profesional. Su calidad no sólo ha de medirse por el nivel de sus enseñanzas sino muy especialmente por su capacidad de adaptación a las demandas del sistema productivo. Por ello, la formación profesional está llamada a dejar de ser la gran olvidada del sistema educativo para ocupar el lugar preeminente que le corresponde.

Es preciso que los centros docentes presten atención a los mercados laborales próximos a ellos. Hay que promover el tránsito entre el sistema formativo y el sistema productivo, facilitando los sistemas mixtos trabajo-estudio; hay que ahondar en la flexibilidad del sistema y en la comunicación entre diferentes tramos formativos; hay que mejorar también la información y orientación, así como seguir avanzando en los intercambios con jóvenes de otros países.

27. En la sociedad del pleno empleo que deseamos el desarrollo del espíritu emprendedor en los niños, en los adolescentes y en los jóvenes adquiere una gran importancia porque dicho espíritu (que incluye la integración de los conocimientos teóricos con los prácticos, el gusto por la iniciativa, la creatividad, el sentido de la responsabilidad, la capacidad de trabajar en equipo o la aptitud para la toma de decisiones) es extraordinariamente importante para poder ejercer las distintas actividades profesionales. La mayor complejidad y dinamismo de nuestra sociedad genera múltiples oportunidades para la iniciativa que pueden ser aprovechadas desde el trabajo independiente. Promover ese espíritu contribuye no sólo a la modernización sino también al logro de los objetivos de una sociedad más abierta y, a la postre, más equitativa.

La transmisión del espíritu emprendedor ha de efectuarse desde la escuela e incrementar el esfuerzo progresivamente a lo largo de todo el sistema educativo mediante el desarrollo de los correspondientes programas formativos.

28. La sociedad española ha efectuado esfuerzos notables por facilitar el acceso de las nuevas generaciones a los estudios universitarios. El apoyo de las familias y la extensión progresiva del sistema de becas a capas cada vez más amplias de la población nos sitúa, en el momento presente, en tasas de matrícula de estudios universitarios iguales a los de los países más desarrollados.

Una sociedad avanzada como la nuestra debe aspirar a una Universidad de calidad, que nutra nuestro capital humano con generaciones cada vez mejor formadas, fundamento y garantía de un progreso económico y social sostenible.

Por ello hemos puesto en marcha una reforma de la universidad cuyo propósito fundamental consiste en mejorar la calidad operando sobre los factores que generan buenas instituciones universitarias: la calidad del profesorado, los mecanismos de transparencia y de responsabilidad, los procedimientos de gobierno institucional y la garantía de movilidad de profesores y de alumnos. Estos principios proporcionan una base firme para avanzar hacia lo que debe ser la universidad española del siglo XXI.

3.3.- Innovar en la sociedad de la información

29. La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades va a desenvolverse en el marco de la Sociedad de la Información en la que la generación, el proceso y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de productividad, cuyos incrementos dependen de la aplicación de conocimientos e información a la gestión, producción y distribución, tanto en los procesos como en los productos, por lo que las ideas han sustituido al capital en su función de generar riqueza. El factor humano es el centro de todo el proceso. Por eso es preciso entender mejor cómo las personas manejan información, cómo generan conocimiento explícito, cómo aprenden.

En un mundo cada vez más globalizado, paradójicamente, las capacidades nacionales para la obtención de ventajas competitivas marcan a menudo la diferencia entre el éxito y el fracaso en el proceso de expansión hacia una sociedad moderna y tecnológicamente avanzada. Por ello, la innovación tecnológica se consolida como la base en que se sustenta gran parte del crecimiento económico de las naciones más desarrolladas.

Conseguir que nuestros agentes hagan de la innovación el eje central de sus estrategias de desarrollo es, para el Partido Popular, un paso imprescindible en el camino hacia la convergencia real con los países más desarrollados de nuestro entorno. Tal es así, que en el Partido Popular existe un verdadero consenso sobre la prioridad de adecuar las políticas tecnológicas e industriales en el seno de la sociedad, haciendo frente a las fortalezas y debilidades de nuestro entramado empresarial.

Tanto la Unión Europea, con la iniciativa e-Europe, como el Gobierno de España con INFO XXI, han apostado decididamente por este modelo. También lo han hecho la mayoría de las autonomías. Se trata de una apuesta para que la Sociedad de la Información beneficie a todos y contribuya a una mayor y mejor vertebración y cohesión social.

En este momento de cambios rápidos la base de la productividad y del crecimiento es la creación, distribución y aplicación del conocimiento, lo que se conoce como gestión del conocimiento. Además, la actividad económica pasa de la producción de bienes a la realización de servicios. Cuanto más avanzada es una economía más se centran su empleo y su producción en los servicios. Adicionalmente la nueva economía aumenta la importancia de las ocupaciones con un alto contenido de información y conocimiento en su actividad. Las ocupaciones ejecutivas, profesionales y técnicas crecen más deprisa y constituyen el núcleo de la nueva estructura social.

30. En la sociedad del conocimiento el cambio está propiciado y potenciado por las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) que están redefiniendo los procesos laborales y, por lo tanto, el empleo y la estructura ocupacional. Tan importante es invertir en infraestructuras tecnológicas, como en conocer para qué quiere una organización las TIC, cómo las van a usar las personas de la misma y qué necesidades y flujos de información necesita la organización. Esto implica un cambio de cultura en el uso de la información por parte de las personas.

Por eso el Partido Popular considera que debemos hacer en los próximos años un extraordinario esfuerzo para procurar la formación tecnológica tanto en las escuelas como en las empresas. La dificultad de acceso a la sociedad de la información y la falta de personal cualificado en informática y telecomunicaciones preocupa a la Unión Europea y nos preocupan en España. El acceso de la juventud a la era digital y la formación tecnológica en el trabajo se convierten así en cuestiones claves para conseguir el pleno empleo en toda Europa.

El éxito del uso de la tecnología en la enseñanza y en el aprendizaje para proporcionar la formación que se requiere para la sociedad de la información depende en gran medida de la capacidad de introducir cambios importantes en la cultura docente, discente y organizativa. Son cambios que hay que impulsar con la colaboración de todas las instituciones y de la sociedad. Significa "alfabetizarÓ a los ciudadanos para la era de la información, sin olvidar la formación humanística que debe ser la columna vertebral del sistema educativo para formar ciudadanos libres.

La formación continua, a o largo de toda la vida, es un requisito fundamental para cualquier segmento laboral en la sociedad del pleno empleo. La formación en la era de Internet consiste en " aprender a aprenderÓ.

En nuestro empeño por incorporar al conjunto de la población española en la sociedad de la información consideramos prioritario adaptar a los trabajadores al entorno de la sociedad de la información en todos los sectores económicos así como transformar las cualificaciones tradicionales y promover una oferta suficiente de expertos en este ámbito.

3.4.- Un mercado de trabajo favorecedor del empleo

31. Las reformas laborales ya emprendidas han tenido efectos positivos sobre la creación de empleo, pero entendemos que es preciso profundizar en ellas para alcanzar el pleno empleo. Tales reformas deben tener lugar en diferentes ámbitos.

32. Necesitamos mejorar la empleabilidad y, por tanto, el conjunto de condiciones de naturaleza diversa que aumenta las posibilidades de las personas para encontrar un empleo. Ello se hace especialmente evidente en la población adulta, sobre la que recae en gran medida el peso de los ajustes económicos debido a su falta de adaptación a las nuevas exigencias del mercado laboral. En no pocos casos esto se convierte en el antecedente de su exclusión social.

Pensamos que los programas de formación permiten reducir el desempleo de larga duración al incrementar la adaptabilidad de los desempleados al mercado de trabajo. De ahí nuestro empeño por mejorar las políticas de formación profesional permanente para facilitar la reinserción en el mercado laboral.

Apostamos por las fórmulas de auto-empleo que son un eficaz instrumento para ayudar a alcanzar la sociedad del pleno empleo. Es necesario fomentar iniciativas que propicien la preparación, la formación y apoyo a las personas dispuestas a buscar ese tipo de fórmulas así como incrementar las destinadas al estímulo de nuevos promotores y a asociaciones empresariales, fundamentalmente las de jóvenes y mujeres. El acompañamiento y asesoramiento que deben prestar las Administraciones Públicas durante los primeros meses de vida de la nueva actividad económica debe ser la mejor garantía de éxito y estabilidad para los nuevos proyectos empresariales.

Consideramos que una mayor autonomía de las empresas para planificar y financiar directamente la formación de sus trabajadores, con ayudas fiscales al efecto, consigue una mayor eficacia y eficiencia en el uso de los recursos públicos y evita estructuras burocráticas en un área que debe ser flexible y muy adaptada a las necesidades concretas de cada empresa.

Las personas de edad avanzada y de formación deficiente que encuentran dificultades para adaptarse a los cambios tecnológicos requieren una atención especial que debe centrarse en mejorar su formación.

33. Creemos que es necesario seguir profundizando en el impulso de las políticas activas de empleo cuya finalidad es procurar el acceso al trabajo de la manera más ventajosa posible para que puedan incorporarse nuevamente al mercado de trabajo. En este sentido, consideramos positivo culminar el proceso de transferencias de estas políticas a las Comunidades Autónomas que todavía no las desarrollan.

La idea tradicional según la cual la protección contra el desempleo se limita a un ingreso sustitutivo del salario es una idea superada. La oportunidad de trabajar es un valor superior a la dependencia del subsidio público. La protección por desempleo debe ser ligada, complementada y condicionada a una participación mucho más activa del desempleado en el sistema productivo. Lo cual requiere dar mayor responsabilidad y protagonismo a quienes quieren incorporarse al mercado de trabajo mediante el diseño y desarrollo de itinerarios y programas tan personalizados como sea posible y que estén encaminados a superar las carencias causantes de la pérdida de empleo o de una posición de debilidad frente a las posibilidades reales de empleo.

El Partido Popular piensa que las futuras reducciones en el IRPF han de promover el incentivo a trabajar mediante medidas que primen la incorporación al trabajo de los desempleados, especialmente de quienes tras un largo período de paro se incorporan al mercado de trabajo descapitalizados profesionalmente y con muy bajo nivel salarial.

Es esencial acometer una revisión del sistema de protección por desempleo. Conseguir que el sistema de protección no sea un desincentivo o freno para el trabajo y afrontar sin complejos el impulso de la prolongación de la vida laboral, teniendo en cuenta, sobre todo, el escenario demográfico (y por tanto el envejecimiento y las consecuencias del descenso de la natalidad) que nos ha tocado vivir.

Apostamos por finalizar con aquellas regulaciones que directa o indirectamente persigan la retirada prematura de los trabajadores ocupados como las prejubilaciones y al propio tiempo defendemos esquemas flexibles y parciales de jubilación.

Proponemos que la regulación por desempleo garantice la protección de las situaciones de necesidad y carencia real de trabajo pero anteponiendo siempre la incentivación y búsqueda de empleo como elementos previos e indisociables de la protección. Deben ser revisados los mecanismos que hoy amparan el rechazo de ofertas de empleo o la limitación de la disponibilidad para determinados tipos de trabajo así como las reservas ante la movilidad geográfica.

34. En la aplicación de las políticas activas de empleo la organización municipal tiene una ventaja importante por su cercanía al ciudadano y su contacto más directo con el entramado de la vida cotidiana.

Esta cercanía hace que el desempleo, como cualquier otro problema social además de económico, se haga sentir de una manera muy especial en el ámbito local. Los Ayuntamientos pueden ser un marco muy efectivo para contribuir desde las políticas activas a la generación de empleo a través de acciones concretas que hagan más fuerte el tejido económico del municipio. Por ello, tal como prevé el Pacto Local, apostamos por acercar a los Ayuntamientos la realización de determinadas acciones propias de las políticas activas de empleo tales como la gestión de la formación ocupacional; la gestión de los programas de empleo cuyo objetivo sea la adquisición de experiencia laboral para favorecer la empleabilidad; y, asimismo, la gestión de programas para el autoempleo y asesoramiento técnico para la creación de empresas en un marco de máxima simplificación de trámites y costes necesarios para su constitución

35. El conjunto de reformas estructurales que nos ayudan a alcanzar la sociedad del pleno empleo se desarrollan y se aplican en un mercado nacional único, cuya dimensión no debe ser afectada, limitada ni entorpecida ni por las disposiciones normativas, ni por los acuerdos, ni por las actuaciones de los actores implicados.

Deben eliminarse las barreras que limiten la movilidad o el acceso a la actividad económica, al empleo, a su protección, a la formación y a las medidas de reinserción en todo el territorio nacional.

Estamos convencidos de que la resolución del problema de la vivienda facilitará una mayor movilidad geográfica y por tanto mayor empleo, lo que puede ser de especial interés para los jóvenes.

Factor importante de cara a la movilidad, es la potenciación del mercado de alquiler de viviendas, en el que, además de las vías y mecanismos utilizados por el Plan de Vivienda 2002-2005, se ha de seguir avanzando para lograr su recuperación y ampliación a través de incentivos tributarios a la construcción de nuevas viviendas en alquiler y la puesta en arrendamiento de las ya existentes.

Igualmente, resulta imprescindible seguir profundizando en las reformas estructurales ya iniciadas sobre el mercado de suelo para superar la escasez de suelo urbanizable y urbanizado, factor esencial en la carestía de la vivienda, para lo que sería conveniente lograr un Pacto Nacional del Suelo con la implicación de todas las Administraciones Públicas.

Creemos que la vertebración del territorio instrumentada a través de una política de infraestructuras del transporte a largo plazo es necesaria para favorecer la movilidad laboral y ayudar a la consecución de la sociedad del pleno empleo.

36. El sistema español de negociación colectiva es una de nuestras principales tareas pendientes. A medida que avanza la globalización e integración de nuestra economía, los acuerdos entre empresarios y trabajadores tienen menos capacidad para responder a soluciones estandarizadas y comunes a diversas empresas y sectores. Es necesario modernizar la negociación colectiva, de manera que logremos la adaptación de nuestras empresas a un entorno de moneda única en el que la evolución de los costes unitarios de producción es clave para la competitividad.

Nuestro modelo jurídico laboral contenido básicamente en el Estatuto de los Trabajadores es todavía rígido en comparación con el resto de economías de la Unión Europea.

Se han llevado a cabo muchas reformas a lo largo de los últimos años en el mercado laboral. Pero es preciso profundizar en ellas para que, al tiempo que quedan garantizados los derechos fundamentales de los trabajadores- acceso al trabajo, no discriminación, promoción personal y profesional, representación ante el empresariado, negociación colectiva, huelga - permitan a la vez, de manera más clara, el desarrollo y la adaptabilidad de las empresas.

Proponemos regular por ley los derechos fundamentales de los trabajadores y dejar para la negociación colectiva la determinación de la ordenación concreta de las relaciones laborales en cada caso. Una regulación más adecuada de la negociación colectiva supondrá más oportunidades de empleo especialmente para los jóvenes.

37. La temporalidad supone un coste social en términos de dualización del mercado de trabajo entre trabajadores de primera, que, además, monopolizan en gran medida la negociación colectiva y trabajadores sujetos a restricciones considerables -rotación, peores condiciones laborales-. Además, se ha traducido en carencias para el funcionamiento de las empresas - menor apuesta por la formación profesional y siniestralidad laboral - así como tensiones adicionales en los sistemas de protección social- coste del desempleo generado por la rotación-.

El futuro esquema laboral debe profundizar en el impulso del trabajo estable avanzando en su flexibilización y en la reducción del diferencial de costes con los contratos temporales. Además, debe incorporar mecanismos que promuevan y faciliten la moderación salarial general y la adaptación de la evolución salarial -en un sentido y otro- a la evolución de las empresas.

3.5.- Crecimiento y desarrollo sostenibles

38. La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades tiene un compromiso con el medio ambiente para preservar y mejorar la calidad del capital natural. Toda la sociedad debe ejercer su responsabilidad hacia la conservación de los recursos naturales para garantizar el bienestar de las generaciones futuras.

El Partido Popular apoya la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible, como aplicación del marco general de la Política de la Unión Europea. Es un reto cultural y político de primer orden que requiere el mayor grado de apoyo y acuerdo social posible. De poco servirá el pleno empleo y las oportunidades que del mismo se derivan si se consigue poniendo en riesgo o comprometiendo las oportunidades de las futuras generaciones de españoles. Por tanto, tenemos que fijar prioridades para aprovechar las oportunidades de la sostenibilidad. Todas las políticas de los próximos años deben ajustarse a los principios de sostenibilidad, cualquiera que sea el nivel de gobierno.

El objetivo de la sostenibilidad, en el que todos debemos estar comprometidos, es mejorar los procesos de adopción de decisiones de manera que se logre la integración gradual de las cuestiones económicas, sociales y del medio ambiente en un proceso económicamente eficiente, socialmente equitativo y responsable y ecológicamente racional.

Con el fin de hacer frente a los retos que se plantean en la actualidad en materia de medio ambiente, es preciso superar la estrategia estrictamente legislativa para crear un enfoque estratégico. Este enfoque deberá utilizar diferentes instrumentos y medidas para influir en la toma de decisiones de las empresas, de los consumidores, de los políticos y de los ciudadanos. El Partido Popular propone cinco ejes prioritarios de acción estratégica: mejorar la aplicación de la legislación en vigor, integrar el medio ambiente en otras políticas, implicar a los ciudadanos procurando la modificación de algunos comportamientos y, finalmente, tener en cuenta el medio ambiente en las decisiones relativas al ordenamiento y gestión del territorio. Estas actuaciones deben ser concordantes y complementarias en todos los niveles de la Administración: local, autonómica y estatal.

Queremos subrayar que un desarrollo sostenible no será posible si no se atacan los graves problemas de contaminación del aire, de las aguas marítimas y fluviales y del efecto invernadero. Debemos actuar con decisión en el sector energético fomentando las energías renovables y la eficiencia energética, y en el sector del transporte promoviendo el uso de medios menos contaminantes y de menor impacto ambiental.

También nos interesa poner de relieve que el uso de los recursos naturales no debe en ningún caso sobrepasar sus capacidades de regeneración. Para ello deben promoverse las mejores tecnologías disponibles en el aprovechamiento de los recursos naturales y en la conservación de la biodiversidad.

El desarrollo sostenible exige mitigar los impactos del tradicional turismo de masas y apostar por la calidad turística, así como modernizar las explotaciones agrarias bajo la premisa del respeto al medio ambiente.

La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades tiene un compromiso con el sector agro-ganadero y la necesidad de potenciar las políticas de desarrollo rural, en consonancia con las reformas llevadas a cabo en la Unión Europea, que pretenden implantar una política de desarrollo rural sostenible, de manera que se consigan mantener unos niveles de renta equilibrados y armónicos a los productores, mejorando sus condiciones de vida y trabajo.

Asegurar el futuro del medio rural es un reto fundamental en la vertebración territorial de España, con importantes consecuencias socioeconómicas y medioambientales. El despoblamiento de nuestros núcleos rurales y el progresivo envejecimiento de su población requiere una política decidida de recuperación y desarrollo integral del medio rural, sobre la base de una agricultura y ganadería modernas, competitivas y que respeten el medio ambiente y permita garantizar la calidad de los productos alimenticios.

3.6- España en la sociedad abierta del siglo XXI

39. El fenómeno inmigratorio de los últimos años ha abierto las puertas a una nueva realidad. Cada vez es más común encontrar personas de otras culturas y procedencias conviviendo en un mismo barrio. La articulación de esta convivencia es uno de los retos más importantes que tiene hoy planteado la sociedad española y europea.

Los inmigrantes forman parte de la sociedad del pleno empleo, y por ello deben instrumentarse políticas que faciliten su integración. La inmigración legal contribuye a enriquecernos como sociedad, más allá de los problemas generados por la ilegal. La inmigración legal debe ser vista como una fortaleza económica que contribuirá a nuestro crecimiento y, por lo tanto, debe ser partícipe de sus ventajas y oportunidades. Toda persona tiene derecho a aspirar y luchar por una vida mejor.

España debe tener presente que históricamente ha sido un país generador de emigración y que todavía son muchos los emigrantes españoles que contribuyen con su esfuerzo y trabajo a enriquecer otras sociedades.

Es, por tanto, necesario crear políticas encaminadas a generar y perfeccionar los flujos migratorios y así asegurar en un futuro la continuidad en nuestro país de la sociedad del pleno empleo. Además, es preciso determinar la capacidad que tiene nuestro país para absorber inmigrantes y asegurarles que serán tratados con los mismos derechos y obligaciones que los nacionales.

4.- OPORTUNIDADES PARA TODOS

4.1.-Conciliación de la vida familiar y laboral

40. La sociedad del pleno empleo y de las oportunidades no será posible si no promovemos las medidas y los mecanismos necesarios para dar respuesta a las necesidades de las familias tras los profundos cambios sociales que se están dando con la progresiva incorporación de la mujer al mercado laboral, el envejecimiento progresivo de la población y el descenso de la natalidad.

Nosotros creemos que la familia es el núcleo de la sociedad y queremos que sea protagonista en la sociedad del pleno empleo. Porque la sociedad del pleno empleo reconoce el protagonismo y la responsabilidad de la familia en el aprendizaje y desarrollo de los valores humanos básicos, de la solidaridad, del respeto mutuo y de la adquisición de la propia autonomía. Su importancia no puede ser ignorada por los gobiernos. El Partido Popular reafirma su compromiso en poner los medios para lograr hacer perceptible esta valoración de modo que se haga visible la importancia de la aportación social que realizan las familias españolas.

La familia es un elemento de integración social. El desarraigo familiar es causa y motivo de muchos fenómenos de exclusión social. En el actual panorama de incremento de la esperanza de vida de la población, la familia está llamada a desempeñar un importante papel en el soporte y apoyo a las personas dependientes cuya problemática deberá ser analizada para buscar soluciones que faciliten su atención y que, necesariamente, han de implicar a las administraciones públicas y a toda la sociedad.

Por todo ello, estamos comprometidos en apoyar a las familias para que puedan tener los hijos que deseen, sin renunciar al acceso al mundo laboral y a la promoción profesional, aumentando y mejorando la proximidad de los servicios de apoyo que faciliten la conciliación de la vida familiar y la laboral y el cuidado de las personas dependientes.

41. Hemos elaborado el Plan Integral de Apoyo a la Familia. Con él queremos incrementar la calidad de vida de las familias; fomentar la solidaridad intergeneracional; establecer condiciones más favorables para el cuidado de los hijos; ayudar a las familias como garantes de la cohesión social y prestarles apoyo en situaciones de mayor riesgo o dificultad, especialmente a las familias con enfermos en situaciones crónicas-invalidantes.

Constituye un pilar básico de este plan facilitar la incorporación al mercado de trabajo a las personas que tengan responsabilidades familiares para que éstas no mermen ni la cualificación ni la carrera profesional de los trabajadores ni supongan costes económicos inasumibles ni desincentivadores. Tales costes tampoco deben ser asumidos por los empresarios ya que, de lo contrario, podrían suponer una limitación económica objetiva a la hora de la contratación de estos trabajadores. En la sociedad del pleno empleo la maternidad no debe ser nunca penalizada. Este es un criterio que inspirará todas nuestras políticas.

42. Para el Partido Popular una política fiscal y de rentas favorable a la familia resulta un instrumento fundamental para lograr una mayor equidad. La reforma fiscal del IRPF de 1999 y otras normas tributarias han supuesto un punto de inflexión en el tratamiento fiscal de las familias en España. Estamos comprometidos en seguir dando nuevos pasos a partir del camino emprendido.

En la segunda reforma del IRPF, que queremos poner en marcha, la familia ha de ser la protagonista. Seguiremos aumentando las reducciones fiscales para compensar a las rentas familiares en función de las cargas que soporta y favorecer la formación de nuevos hogares. Incorporaremos nuevos beneficios vinculados al nacimiento del tercer hijo y a los gastos derivados del cuidado de hijos menores de tres años. Debe abordarse la dotación de nuevos beneficios fiscales a las familias con miembros discapacitados físicos o psíquicos.

Por otra parte, debemos plantearnos una revisión del impuesto sobre sucesiones de padres a hijos y entre cónyuges, porque no es justo que el ahorro de las familias españolas, realizado con tanto esfuerzo y sacrificio, resulte penalizado en el momento de su transmisión por fallecimiento al cónyuge y a los hijos.

43. Apoyar a la familia nos reclama en estos momentos una decidida política que favorezca el acceso a la vivienda de los jóvenes y de las familias monoparentales para constituir nuevos hogares. Creemos indispensable un nuevo marco normativo de carácter liberalizador que abarate el precio del suelo y también ampliar la oferta de las viviendas de alquiler con un nuevo tratamiento fiscal que incentive el arrendamiento del elevado número de viviendas que se encuentran desocupadas.

La necesidad de conciliar la vida familiar y laboral ha sido recogida ya en diversas actuaciones del Partido Popular, con leyes específicas. La prioridad es seguir trabajando para favorecer la igualdad de hombres y mujeres, igualdad de oportunidades, igualdad en el reparto de las tareas domésticas y familiares e igualdad en las condiciones de empleo y remuneración. Sólo si conseguimos que esta igualdad sea real entre el hombre y la mujer lograremos una sociedad de oportunidades.

4.2.- La igualdad real de la mujer en la sociedad de las oportunidades

44. Consideramos que en el siglo XX se ha avanzado más que en ninguna otra etapa de la historia de la humanidad en la lucha por el reconocimiento a las mujeres de muchos derechos que le eran negados frente al hombre. Sin embargo, esa igualdad es todavía hoy un objetivo que no ha sido conseguido en su plenitud.

Con la Constitución de 1978 y las leyes posteriores se ha producido la equiparación de derechos y libertades entre el hombre y la mujer, que es una condición necesaria de la no discriminación pero no suficiente.

La condición suficiente no viene dada por el cambio legal ni por la transformación de las leyes sino por un verdadero cambio cultural que modifique el fundamento de las desigualdades aún existentes. La transformación legal de las normas discriminatorias nos conduce a la imprescindible y ya irreversible igualdad legal, aunque eso no garantiza la verdadera igualdad de oportunidades para la mujer.

El siglo XXI traerá muchas transformaciones en muchos aspectos de la sociedad, pero uno de las más importantes debe ser la del cambio cultural que venza definitivamente la desigualdad real aún existente entre el hombre y la mujer. Es una labor por la igualdad de la mujer, que equivale a decir por la igualdad de la sociedad y de la que, por tanto, el hombre no sólo no puede desentenderse sino que ha de participar activamente en ella.

Hasta que no exista una igualdad plena debemos seguir apostando porque en todas las Administraciones Públicas: Estado, Comunidades Autónomas y Entidades Locales, existan departamentos específicos que trabajen concretamente por la igualdad de oportunidades.

4.3.- Mejora del sistema de protección social

45. La mejora de la protección social es una de las consecuencias directas de la sociedad del pleno empleo.

Debemos persistir en el triple objetivo de mejorar el sistema público de pensiones, garantizar su sostenibilidad económica y potenciar el desarrollo de sistemas privados complementarios. Ello exige mejorar la contributividad y equidad del sistema para lograr una mayor proporcionalidad entre el esfuerzo de cotización y el nivel de prestación alcanzado.

Las actuaciones que el Partido Popular ha hecho en materia de pensiones han sido numerosas, y todas ellas han tenido por objetivo mejorar la calidad de vida de los pensionistas, subiendo sus prestaciones, proporcionando más y mejores servicios sociales para la tercera edad, una atención médica más especializada y eficiente y mejores programas para el disfrute de su tiempo libre. Cumplimos nuestros compromisos sociales mejorando el sistema de pensiones, manteniendo su capacidad adquisitiva e incrementando más las mínimas, garantizando su futuro con el Fondo de Reserva.

46. Somos conscientes de que la seguridad social es una materia que precisa de constantes reformas para acomodarla a una realidad cambiante. Por ello, debemos ser capaces de crear un sistema de seguridad social abierto al futuro pero a la vez equilibrado a fin de no poner en peligro su viabilidad financiera.

El sistema de pensiones debe ser analizado y contemplado en una perspectiva de futuro y de largo plazo, de manera que los superávit coyunturales del sistema no inciten a la tentación de demandar mejoras generalizadas en las pensiones o rebajas en las cotizaciones, pues ello podría afectar a la futura solvencia del sistema en el contexto de progresivo envejecimiento de la población. Por ello, es fundamental continuar consolidando el Fondo de Reserva mediante sucesivas dotaciones en los períodos de superávit hasta alcanzar una cantidad razonable en previsión de futuro.

El Partido Popular está demostrando que una buena gestión de la Seguridad Social permite obtener un superávit que garantiza el futuro de las pensiones y que es posible, además, subir las prestaciones a quien más lo necesita. Este es un ejemplo más de los beneficios de nuestra política social basada en criterios de solidaridad y de cohesión social.

47. Estamos convencidos de que los avances efectuados en el campo de la previsión social complementaria serán eficaces para mejorar la protección social de los españoles.

La reciente regulación de los planes de pensiones en el sistema de empleo, que ha contado con el consenso de los interlocutores sociales, es el ejemplo del camino a seguir en éste ámbito. Además, la generalización de los planes de pensiones privados complementarios no sólo aporta estabilidad al sistema público de pensiones sino que es generadora de riqueza y empleo al constituirse en un potente instrumento de ahorro.

El actual escenario demográfico, con un descenso de la natalidad y un aumento de la esperanza de vida, nos ha permitido la posibilidad de prolongar la vida laboral de forma voluntaria.

El 1 de enero ha entrado en vigor el nuevo sistema de jubilación gradual y flexible, un sistema que ha situado a España a la vanguardia de Europa. Este nuevo sistema mantiene la edad legal de jubilación a los 65 años, pero incentiva, con la exención de cotizar a la Seguridad Social, la prolongación voluntaria de la vida laboral. Esta medida da respuesta al problema que el envejecimiento de la población causará en los sistemas de protección social, problema que afectará a toda Europa.

El Partido Popular y su Gobierno han sido leales con los compromisos adquiridos en el Pacto de Toledo, y eficaces en el cumplimiento de las recomendaciones, desde el permanente diálogo con los interlocutores sociales, lo que se ha traducido en evidentes mejoras y mayores garantías para nuestro sistema de protección social.

La experiencia ha demostrado que la participación activa de los interlocutores sociales en cualquier propuesta contribuye en gran medida a la aceptación de la misma por parte de la sociedad.

El Partido Popular quiere reiterar su compromiso con el consenso social, como instrumento básico que garantice la confianza de los ciudadanos en la eficacia y perdurabilidad de los sistemas de protección social en el presente y en el futuro.

4.4.- Políticas solidarias de integración social

48. A medida que avanzamos hacia la sociedad del pleno empleo se van generando crecientes oportunidades para todos. Pero siempre subsisten grupos de personas que por razones de índole diversa no llegan a beneficiarse de esas oportunidades por falta de una verdadera integración social. Los poderes públicos no pueden quedar impasibles ante esta realidad.

La combinación de empleos para los que se exige poca o ninguna cualificación con empleo temporal o precario y destrucción de empleos poco cualificados no sólo reflejan los efectos adversos de un mercado de trabajo segmentado sino que muestra el camino hacia la exclusión social.

Muchas de las exclusiones tienen en su origen una causa económica y social (desempleo de larga duración, desarraigo familiar, violencia doméstica o la prostitución, por citar algunos casos) pero también hay un creciente número de excluidos en las calles de muchas ciudades españolas que tienen en su origen auténticas patologías que, por tanto, hay que abordar y tratar como tales. Para dar una eficaz respuesta a estos graves supuestos de exclusión social, que en muchos casos están relacionadas con la toxicomanía, la ludopatía, el alcoholismo o determinadas enfermedades mentales, resulta imprescindible una intensa colaboración entre las diferentes Administraciones Públicas.

49. Es necesario incrementar las posibilidades de ocio, cultura y deporte al alcance de los grupos en riesgo de exclusión mediante una cultura que favorezca la reinserción facilitando la normalización de su vida. Extender esta cultura a toda la población, especialmente a los más jóvenes, ayudará también en la prevención de las patologías antes señaladas.

Debe intensificarse la lucha contra la inmigración ilegal y las mafias que se aprovechan de ella y que en un número importante de casos desemboca en situaciones de riesgo social y marginación.

Debe persistirse igualmente en la lucha para la erradicación de la violencia doméstica porque una sociedad moderna, abierta y solidaria, no puede consentir estos comportamientos. La solidaridad de los ciudadanos y de las instituciones debe mostrarse especialmente con estas víctimas que necesitan una especial atención y apoyo social y se deben continuar impulsando los cambios legislativos necesarios para acabar con estos abusos.

50. Propugnamos que la sociedad del pleno empleo y de las oportunidades sea una sociedad civil fuerte, activa y participativa. Valoramos positivamente el fortalecimiento de instituciones sociales, fundaciones y asociaciones que refuerzan el papel del tercer sector. Pensamos que los gobiernos y ciudadanos deben actuar de forma conjunta para el logro de unos objetivos y metas comunes, fomentando la solidaridad social.

La solidaridad y la participación son dos valores prioritarios de la sociedad del pleno empleo y de las oportunidades, cuya combinación ha dado lugar a un fuerte movimiento social de voluntariado. En la última década hemos experimentado un aumento de los grupos que desinteresadamente se dedican a tareas de ayuda a quienes más lo necesitan.

El voluntariado es un camino que podemos y debemos seguir todos, hombres, mujeres, jóvenes y especialmente personas mayores y jubilados, derivando así su experiencia y sabiduría hacia colectivos con dificultades, a la vez que ellos se sienten útiles a la sociedad.

En los próximos años es necesario sensibilizar a la opinión pública para conseguir una mayor implicación de la sociedad civil con las tareas del voluntariado.

51. Creemos conveniente arbitrar nuevos mecanismos para incrementar la calidad de vida de nuestros mayores. Esto exige considerarles como personas activas que pueden integrarse en los más diversos ámbitos de la vida social y familiar para que sean más autónomos e independientes. Es necesario que su ocio se libere de la pasividad sistemática y se conviertan en referencia para los más jóvenes. La sociedad en su conjunto debe reflexionar sobre una tercera edad que deje de ser vista como una carga de la segunda.

El drama de nuestros mayores sigue siendo, no obstante, la soledad no deseada. Consideramos convenientes las medidas tendentes a favorecer el reagrupamiento familiar así como las encaminadas a la integración voluntaria en programas de acogida de familias adoptivas.

Nuestros mayores cumplen funciones sociales y afectivas que por el bien de todos debemos apreciar. La oportunidad de nuestros mayores pasa por desempeñar un papel, posiblemente distinto, pero sin duda muy relevante en nuestra sociedad: colaborar en la formación de los más jóvenes; participar en los trabajos de cada comunidad local, en suma, brindarnos su experiencia y afecto.

52. Aunque hay excepciones, nuestra mayor o menor capacidad para aprovechar las crecientes oportunidades de la sociedad del pleno empleo está muy relacionadas con las condiciones en las que se haya desarrollado nuestra juventud y nuestra infancia. Quienes han crecido en una familia con problemas de desarraigo, toxicomanías de los padres, desempleo de larga duración de los padres o bajo nivel educativo de los progenitores tienen, de entrada, una menor capacidad para aprovechar las oportunidades. Los menores que viven en entornos familiares adversos están viendo limitadas sus oportunidades presentes en tanto niños y también sus oportunidades futuras, cuando sean jóvenes y adultos.

Las Administraciones Públicas no pueden desentenderse de los menores en situación de riesgo y vulnerabilidad. La protección de la infancia más vulnerable y de los menores en situación de riesgo es uno de los desafíos más importantes de toda política de inclusión social. El maltrato infantil, el absentismo escolar, la violencia doméstica, la desprotección de niños por abandono o negligencia de los padres y, sobre todo, el aumento de la violencia juvenil son problemas de integración social que debemos abordar en términos preventivos y educativos.

Garantizar el acceso a la educación en todos los niveles, incluída la etapa de educación infantil; proteger a los menores frente a la violación de sus derechos y en especial frente a los casos de maltratos; la simplificación de las normas para el acogimiento familiar y la adopción que produzcan agilidad y rapidez en estos procesos; programas de información y apoyo a las familias acogedoras así como un seguimiento eficaz por parte de la administración competente de los acogimientos realizados, son políticas que debemos impulsar para evitar la marginación de los menores e integrarlos plenamente en la sociedad de las oportunidades.

53. La sociedad de las oportunidades para los jóvenes implica ante todo un cambio de actitud. Los jóvenes no deben considerarse un problema más en una larga lista de temas pendientes. Los jóvenes son la principal inversión de nuestro futuro. Ese grupo al que se le presta una especial atención pensando que serán los llamados a llevar el peso de la sociedad en unos pocos años. La realidad de la sociedad actual requiere un especial empeño por suscitar en las nuevas generaciones el interés por ser innovadores, por que se conviertan en emprendedores y dueños de su trabajo como lo son ya de su futuro. La sociedad del pleno empleo requiere jóvenes empresarios, con ilusión, con ideas, dispuestos a ser los mejores y, a la vez, preocupados por su tiempo, y por los que con ellos conviven y que no esperen, con actitud pasiva, la ayuda de los poderes públicos y asuman responsablemente el protagonismo de su vida.

4.5.- Una sanidad universal y de calidad

54. Desde el comienzo de la democracia los españoles hemos dedicado constantes y crecientes esfuerzos para construir un Sistema Nacional de Salud basado en los principios de universalidad, equidad y solidaridad. Al mismo tiempo, hemos llevado a cabo un proceso de descentralización sanitaria Ðque ahora estamos culminando-, que se adapta al modelo territorial del Estado de las Autonomías.

Nos corresponde en los próximos años consolidar y mejorar la calidad de esta prestación básica en beneficio de todos los ciudadanos.

Hemos dado ya pasos sustanciales en la configuración de un modelo sanitario que responde a las exigencias de una sociedad moderna. Los ciudadanos tienen una mayor elección de médico, centro de salud y hospital. Se ha incrementado la autonomía en los centros hospitalarios para mejorar su eficacia. Se están implantando nuevas formas de atención a los pacientes. Y hemos abierto la asistencia sanitaria a todos los que residen en nuestro país, como corresponde a una sociedad abierta y solidaria.

55. Queremos reafirmar nuestro compromiso en apoyar todas las medidas orientadas a asegurar la suficiencia y estabilidad económicas del sistema nacional de salud. Este es uno de los principios inspiradores del acuerdo de financiación autonómica que hemos promovido y hemos alcanzado con otras fuerzas políticas.

Para nosotros es un principio irrenunciable que en esta nueva etapa esté garantizada una atención sanitaria de calidad a todos los españoles sea cual sea el lugar de residencia. A través de los mecanismos de compensación interterritorial y de los procedimientos de coordinación y cooperación, deberá estar salvaguardado su funcionamiento cohesionado y solidario.

56. La calidad del sistema ha de ser el eje que oriente todas las políticas de futuro del Partido Popular en materia sanitaria. . Promoveremos una sanidad más personalizada, más confortable en la que el ciudadano reciba mejores prestaciones y servicios.

En los próximos años la revolución tecnológica y los propios factores demográficos que inciden de forma especial en nuestro país van a generar una auténtica explosión de expectativas de los ciudadanos hacia su sistema sanitario y las posibilidades diagnósticas y terapéuticas que éste puede ofrecer.

La sociedad española ha de incrementar su nivel de conocimiento sobre las implicaciones en costes y servicios de los retos que tenemos que asumir, aumentar su participación en las responsabilidades y decisiones en materia sanitaria, incentivar el tejido asociativo en materia sanitaria y sociosanitaria. En definitiva, impulsar la "cultura de la saludÓ de la población, favoreciendo desde las Administraciones Públicas no sólo la dotación de recursos e infraestructuras, sino el estímulo de hábitos, estilos de vida, pautas de consumo y comportamiento, información y formación, generadores de salud integral para el ciudadano.

4.6.- La cultura como oportunidad.

57. La cultura es un elemento fundamental para mejorar la calidad de vida y favorecer la igualdad de oportunidades. Las Administraciones Públicas y la sociedad civil tienen una especial responsabilidad en su mantenimiento, promoción y difusión, fortaleciendo con ello los niveles de bienestar y haciendo sostenible el desarrollo.

Es importante generar los escenarios adecuados para que la oferta cultural se convierta en oportunidad para todos. Poco se puede hacer si no se incentiva a la población para que adopte la posición de mecenas. La nueva normativa sobre fundaciones y mecenazgo en elaboración será un instrumento eficaz para la mejora permanente de la oferta cultural en España.

Igualmente es importante procurar las condiciones para ampliar las oportunidades de los creadores en todas las facetas artísticas. El nuevo marco no sólo se traducirá en mayores oportunidades para la creación y promoción cultural sino que además inyectará confianza en el tejido empresarial, puesto que del mecenas se exige Ð entre otros - un sentido humanista en la iniciativa inversora.

Entre los efectos positivos de un nuevo mecenazgo extendido se contarán oportunidades indudables al venir acompañado de mayor empleo y de un superior número de empresas especializadas en captar recursos destinados a causas solidarias, a semejanza de lo que ya ocurre en otros países de nuestro entorno.

4.7.- Deporte para todos

58. El deporte base, las competiciones escolares, la práctica deportiva entre los adultos y entre las personas con discapacidad y las de más edad, generan hábitos que se convierten en oportunidad para una mejor calidad de vida.

El sistema deportivo español ha evolucionado y avanzado mucho en los últimos años. Se ha dado un crecimiento significativo en cuanto a población practicante y evolución del parque de equipamientos deportivos.

Todo ello ofrece nuevas oportunidades para la práctica del deporte tanto de competición como de aficionado. Unas oportunidades crecientes que pueden, sin embargo, mejorar y aumentar no sólo mediante la profundización en la política de reforma de instalaciones ya viejas y construcción de otras nuevas sino por medio de la permanente difusión y promoción de la práctica deportiva como garantía de una mejor salud personal que, a la postre, se traduce en un mayor bienestar de la sociedad.

De una manera singular los poderes públicos deben promover la práctica deportiva para las personas con movilidad reducida no sólo desde la óptica de su mejor integración social sino como manera de procurar una mejor calidad de vida. Lo cual requiere acciones específicas tendentes a la generalización del deporte entre las personas con discapacidad. El grupo de personas que menos se ha integrado en el sistema deportivo español es el de discapacitados. La igualdad de oportunidades no será una realidad hasta que todas las instalaciones disponibles puedan ser utilizadas también por personas con movilidad reducida.

5.- CONCLUSIONES

59. La carrera por el pleno empleo que comenzamos en el año 96 está marcada por un elemento novedoso en el tratamiento del empleo: su integración en una visión única y comprensiva del crecimiento económico y la prosperidad de nuestro país. No se trata, por tanto, de volver a planteamientos de corto plazo que no hacen sino parchear la situación. Se trata de integrar todas las agendas y programas de trabajo en torno a un objetivo común. Se trata de crear un marco en el que el crecimiento sostenido de nuestra economía genere continuamente oportunidades que puedan ser aprovechadas por una sociedad verdaderamente preparada.

60. El éxito en nuestro camino hacia la sociedad del pleno empleo depende de muchos factores pero hay una serie de estrategias que es imprescindible que sigamos:

  1. Seguir favoreciendo las mejores condiciones económicas, fiscales y laborales para que las empresas inviertan generando empleo.

  2. Aprovechar las ventajas del euro para seguir creciendo y garantizar la estabilidad económica.

  3. Cumplir la estabilidad presupuestaria.

  4. Profundizar en las reformas estructurales de los mercados de bienes y servicios y mejorar la competitividad de nuestras empresas.

  5. Profundizar en las políticas activas del empleo como mejor forma para favorecer el acceso al mercado laboral.

  6. Propiciar las condiciones para conciliar la vida familiar y el empleo.

  7. Mejorar la calidad de la educación y favorecer la formación permanente.

  8. Extender el uso de las nuevas tecnologías a toda la población.

  9. Integrar a la inmigración legal.

  10. Impulsar un crecimiento económico que no comprometa las oportunidades de las futuras generaciones.

61. Esta sociedad del pleno empleo asegura unas oportunidades para España como nunca antes hemos conocido. Esta es la sociedad que garantiza el sistema de pensiones. Esta es la sociedad que garantiza una sanidad universal y de calidad. Esta es la sociedad que permite unas políticas de integración social que luchen eficazmente contra la marginación. Esta es, en definitiva, la sociedad de las oportunidades.