LA ECONOMÍA VASCA

Cuestión de confianza

El País Vasco debe ganarse la confianza de los observadores económicos. El País Vasco también debe ganar la batalla de la fiabilidad de su estructura socio-política. Es difícil ganar esta batalla con un ejecutivo deslegitimado políticamente por la falta de apoyos y sin la iniciativa precisa para dar respuestas a los agentes de nuestra economía. ¿Puede alguien confiar en un entramado socio-económico gobernado por quien favorece situaciones de huelga general desde el ejecutivo?

¿Se puede razonablemente confiar desde el exterior en una economía que depende de las decisiones de un gobierno que sella un acuerdo de gobernabilidad con los elementos políticos más desestabilizadores de la sociedad vasca?

Los últimos cinco años, han representado una revolución intelectual en el ámbito económico. La incorporación al EURO, la disciplina presupuestaria, el control del déficit, el crecimiento del empleo, el avance de la convergencia con Europa, la seriedad de la política económica, la liberalización de los sectores con posición monopolista, el impulso a la I+D+i, el proceso de internacionalización de la economía, el saneamiento de la Seguridad Social y el mantenimiento y mejora de las prestaciones sociales, así como la rebaja del IRPF en Territorio Común, han sido logros de la sociedad española, bajo el Gobierno del Partido Popular.

En el País Vasco, las ventajas generadas por el cuadro macro económico descrito, han generado un crecimiento destacado de nuestra economía y de nuestro empleo, resaltando una vez mas que cuando a España le va bien a Euskadi mejor y viceversa.

Unicamente quien tuviera una visión estrecha de la economía, pudiera no creer que existen tareas fundamentales a realizar desde las Administraciones publicas del País Vasco.

Así, en el ámbito del País Vasco, podemos encontrar una política económica, que evidentemente va contra los vientos de la historia que recorre Europa, mientras que el gran reto de las Administraciones Publicas Europeas es la reducción de su presencia en la economía, procediéndose a la privatización y liberalización de los sectores, aumentando la competitividad de los sectores; aquí nos encontramos con una política que pudiéramos denominar de autoabastecimiento.

Todo ello, para cualquier observador imparcial, ha generado y genera diversas interferencias en la eficacia y eficiencia de la economía vasca; clientelismo político, insuficiente formación de los equipos directivos, oscurantismo respecto al control parlamentario, duplicación de efectivos y recursos, obstrucción en la coordinación de políticas, reiteración de programas, y competencia desleal de empresas públicas con privadas.

Este panorama arroja sobre la economía vasca notables dosis de incertidumbre, incertidumbre que es el ingrediente que más enérgicamente alimenta la desconfianza en cualquier estructura económica.

Una economía vasca sin fronteras políticas

Una política basada en una teoría denominada "construcción nacional", que congela recursos económicos en detrimento de por ejemplo infraestructuras básicas es una política cegada ante los retos que nos aguardan. Este "delirium" político, se materializa en un momento en el que la economía vasca, y principalmente su industria, se enfrenta a uno de los mayores retos, la internacionalización de la economía, y el surgimiento de nuevas alternativas a través de la nueva economía.

Y hay que considerar que en un momento en que la recuperación económica se vive con total intensidad en España y en el País Vasco de forma destacada, se sigue percibiendo que el nivel del producto interior per capita en Euskadi sigue estancado, mientras otras zonas de España siguen recortando distancias con la media europea.

Sin remontarnos a épocas pasadas y centrándonos en los últimos años, a través de los estudios del EUROSTAT (Luxemburgo 1999), en el estadio de la evolución del P.I.B. por habitante en el periodo 1986-1996 de las Comunidades Autónomas de España, respecto el mismo P.I.B. medio de la Unión Europea, establece al País Vasco como la Comunidad Autónoma española con nivel de renta superior a la media española que menos crece en dicho periodo respecto a la Europea, con un 1,6%, frente a La Rioja con el 4,6%, Aragón con el 12%, Baleares con un 5,6%, Cantabria con el 9,1%, Cataluña con un 15,8%, Madrid con 13,6% y Navarra con un 12,2%.

En dicho periodo (1986-1996), el País Vasco ha pasado de ser la segunda región de España, por P.I.B. por habitante, después de Baleares con 9 puntos de diferencia respecto de las regiones más ricas, a la quinta posición perdiendo 15,8 puntos respecto a la media de ellas.

Un reciente estudio del Consejo Superior de Cámaras de Comercio coloca a los empresarios vascos en los niveles de confianza empresarial más bajos de Europa tan sólo superada por los empresarios austriacos quienes se enfrentan a fenómenos de totalitarismo parecidos a los que sufren nuestros empresarios en el País Vasco.

· Consecuentemente, el primer objetivo económico, es poner fin a las políticas contrarias al bienestar general de los vascos y a su progreso, actitudes y comportamientos que no solo ponen en peligro nuestra convivencia, sino nuestras economías.

Es preciso acabar con el avance de estas políticas suicidas y desestabilizadoras que ya están teniendo un coste irrecuperable en nuestras empresas, en puestos de trabajo, y en ahorro e inversión en Euskadi.

Las próximas elecciones servirán de termómetro que va a decidir numerosos planteamientos empresariales y opciones profesionales de los elementos mas preparados técnica y empresarialmente.

Superado el obstáculo que supone una visión autárquica de la economía, se configura la necesidad de articular de modo diferente los instrumentos, de los que esta dotado nuestra autonomía, y singular y principalmente, de nuestro Concierto Económico.

· Elemento característico de nuestro autogobierno, y máxima expresión de nuestra responsabilidad con nosotros mismos y con nuestro bienestar, el Concierto Económico, su renovación, debe constituir un hito para nuestro futuro.

La instrumentalizacion del mismo por parte del nacionalismo, que en una visión independentista, le es indiferente la desaparición del mismo (a fin de cuentas para que quiere concertar con el Estado o la Unión Europea)ha conducido a que sus aplicaciones practicas hayan generado un enfrentamiento jurídico, que algunos pretenden sea político, con todas las administraciones, las colindantes, la General del Estado y las de la Unión Europea. Habiéndose caracterizado el gobierno nacionalista de Vizcaya, por haberse enfrentado hasta con las otras Diputaciones hermanas y el Gobierno Vasco.

Mas toda esa polvareda jurídica, generada por la incapacidad del nacionalismo de conseguir puntos de encuentro con otros interlocutores, únicamente oculta una serie de realidades, de la aplicación practica por parte de ese nacionalismo de la capacidad normativa del Concierto Económico.

El Partido Popular está firmemente dispuesto a acreditar que es posible hacer otra política económica. El Partido Popular en España ha sabido como colocar a nuestro país en las mejores condiciones posibles para afrontar el futuro con optimismo. El Partido Popular del País Vasco sabe como devolver al País Vasco su tradicional competitividad, vocación emprendedora y progreso económico.

El País Vasco necesita llenar de proyectos de inversión y nuevos proyectos empresariales que permitan apuntalar nuestro crecimiento económico. El País Vasco necesita que las instituciones apoyen a nuestro tejido productivo con verdadera ambición.

El noveno Concierto Económico

En el año 2001 los vascos tenemos una cita de primer orden con nuestra identidad más genuina. En el año 2001 nuestras Instituciones, Gobierno Vasco y Diputaciones deberán renovar el pacto que con el Gobierno Central se mantiene desde hace más de un siglo y que regula las relaciones financieras y tributarias entre las Haciendas Vascas y la Administración Central del Estado, nuestro Concierto Económico.

El Noveno Concierto se aprobará con un modelo nuevo y moderno de las instituciones y administraciones implicadas.

El Estado que pactó el Concierto de 1981 era un Estado en plena restauración hacia una realidad distinta. La Constitución de 1978 entre otras importantísimas declaraciones políticas hace del Concierto Económico una institución de carácter constitucional.

Por otra parte el País Vasco de 1976, era una El País Vasco por formalizar desde el punto de vista político y desde el punto de vista social y económico. El Estatuto de Autonomía votado años más tarde por la mayoría de los vascos dota al País Vasco de un importante número de competencias que en su paulatino desarrollo ha permitido conformar 20 años después un panorama de autogobierno inimaginable en las fechas en las que se pactó el Octavo Concierto.

Las Diputaciones Forales han recuperado e incluso potenciado su tradicional protagonismo en la vida de los vascos, se han incorporado al entramado institucional como pieza clave del desarrollo del País Vasco, cotutelando los intereses de los vascos, junto con el Gobierno Vasco.

El propio contenido del Concierto ha sido desarrollado de forma muy significativa. Así desde 1997, en la última modificación del Concierto Económico, el Gobierno del Partido Popular establece la competencia normativa plena en el impuesto de la renta de las personas físicas para las Juntas Generales de los Territorios Históricos, lo que permite que por primera vez en El País Vasco se cuenta con una normativa sobre este impuesto, el más importante, diferente a la del resto de España.

Por lo tanto son muy distintas las circunstancias que en el 2001, se darán cuando las instituciones vascas y del Gobierno central se sienten a pactar el Noveno Concierto. La esencia del Concierto Económico es su carácter paccionado. Los pactos políticos se inscriben en la realidad política del momento.

Para el Partido Popular del País Vasco es preciso configurar las bases del nuevo pacto político con el Estado que determine la aprobación en el año 2002 de un Concierto Económico para el País Vasco que profundice en una concepción solidaria del autogobierno de las instituciones vascas y que siga constituyendo junto con el Estatuto de Autonomía la pieza clave de nuestra identidad y singularidad en materia fiscal y financiera, e instrumento primordial del desarrollo de nuestra economía.

· El Gobierno Vasco se compromete a aprobar un nuevo Concierto Económico antes del 31 de diciembre del 2001, teniendo como objeto prioritario reforzar la autonomía financiera del País Vasco bajo criterios de lealtad institucional y máximo aprovechamiento de nuestra más genuina singularidad fiscal en beneficio de los trabajadores y empresarios vascos.

El Concierto Económico es junto al Estatuto el instrumento más vigoroso en el que se fundamenta nuestra capacidad política, por ello el Gobierno Vasco del Partido Popular debe en su negociación con la Administración Central, fundamentar ésta en:

· Hacer del Concierto Económico una institución inatacable reforzando los mecanismos de colaboración institucional dentro y fuera del País Vasco.

· Creación de una Comisión Bilateral Permanente que mantenga contactos constantes y que por procedimientos de negociación y arbitraje resuelvan los conflictos entre las administraciones que la compongan sin necesidad de acudir a los tribunales.

· Concertación de las nuevas figuras tributarias que surjan. La integración Europea fundamentalmente, puede traer en las próximas décadas la aparición de nuevos tributos, circunstancia que el nuevo Concierto Económico debe contemplar.

· En relación al Cupo. Será preciso redefinir el modelo de contribución del País Vasco tanto del índice de imputación del País Vasco como de los procedimientos de liquidación del mismo.

Por último, deben introducirse en el Concierto Económico cuantas normas sean precisas para garantizar la armonía de nuestro derecho con el de la Unión Europea . Debe quedar garantizado el cumplimiento de los derechos a la libre circulación y establecimiento y medidas en defensa de la competencia comunitaria, pero así mismo la garantía de nuestra autonomía normativa, que se armonizara con la del resto de España, al devenir europeo.

La renovación por tanto del Concierto Económico, y su encaje en la Unión Europea, el PP lo entiende como un objetivo prioritario de nuestro autogobierno y de nuestro desarrollo económico, que debe materializarse del 31 de diciembre del 2001, fecha en la que expira el actual Concierto Económico.

El modelo financiero interno. Un nuevo sistema.

El Concierto Económico define el marco de relaciones externas de nuestra Comunidad, que como hemos podido comprobar no está exenta de dificultades.

Pero si dificultades existen en nuestras relaciones externas no son menos importantes las existentes puertas adentro, si bien son menos conocidas puesto que el Gobierno Vasco y los gobiernos nacionalistas en las Diputaciones han dedicado innumerables esfuerzos, a veces sin éxito, para silenciar el evidente problema de desequilibrio que nuestro entramado financiero interno padece, llegándose a convertir no ya en desequilibrios coyunturales como se nos ha intentado hacer ver, sino que supone un desequilibrio estructural de primer orden.

El actual sistema de aportaciones financieras que da cobertura económica al reparto competencial entre Instituciones Comunes (Gobierno Vasco), Instituciones Forales y Corporaciones Locales, se ha revelado no sólo ineficaz para lograr su propósito, sino que en la actualidad constituye el elementos de fricción institucional y territorial más importante con que cuenta el País Vasco en materia económica.

El heterogéneo tejido económico del País Vasco, algunas incorrecciones técnicas en el modelo de distribución financiera, la falta de compromiso de racionalización de la administración vasca, el disparatado peso del sector público vasco, hacen inviable el actual sistema.

A ello debe unirse la ausencia de tutela financiera efectiva que en la actualidad padecen los Ayuntamientos Vascos. La actual Ley de Aportaciones no responde a esta necesidad, y las normativas forales que regulan las dotaciones financieras a los municipios, pecan de una arbitrariedad irritante, para aquellos municipios gobernados por mayorías distintas a la de la Diputación.

Por ello es preciso acometer una modificación intensa del sistema de financiación interno de la CAPV, no con una modificación de la actual Ley de Aportaciones, sino con un planteamiento técnico distinto, que sepa reconocer todas las realidades y necesidades financieras y que tenga un carácter integral de modo que quede resuelta la financiación interna de todas nuestras instituciones, incluyendo a los municipios vascos.

Por esta razón el Partido Popular del País Vasco propone la aprobación de un nuevo sistema de financiación interna de la Comunidad Autónoma y sus diferentes niveles institucionales a través de la que será la Ley de Financiación Institucional de Euskadi.

El nuevo sistema de financiación estaría fundamentado en la obtención equilibrada de suficiencia financiera para todos los escalones institucionales de modo que, entre otros elementos desaparezcan el conocido sistema clientelar nacionalista que otorgaba financiación más por criterios de afinidad política que por criterios de necesidad reales de financiación. Los parámetros básicos de dicho sistema de financiación serían:

· Corrección de las necesidades teóricas de financiación del Gobierno Vasco, Diputaciones y Ayuntamientos en función del resultado del Mapa de Servicios y Competencias.

· Introducción en el sistema de financiación a los Ayuntamientos Vascos de modo que se les pueda garantizar su suficiencia financiera y vincularles a ella.

· Introducción en el sistema de todos los recursos disponibles a efectos de convertir este en un sistema integral y que pueda garantizar la solidaridad entre instituciones.

La Hacienda Vasca. Más por menos.

En esta legislatura y por primera vez en la historia de los alaveses, guipuzcoanos y vizcainos, pagamos mas impuestos personales que el resto de los españoles, agravándose mas la diferencia ante la nueva reforma que el Partido Popular va a acometer en territorio común, a través de un impuesto más sencillo, moderno, y justo en la senda emprendida por todas las Administraciones Europeas, con la excepción de las nacionalistas vascas.

Como contrapartida, de un mayor pago de impuestos por los ciudadanos del País Vasco, el nacionalismo en los últimos años ha pretendido poner en marcha experimentos fallidos de paraísos fiscales, de grandes especuladores internacionales, destinados a evitar la imposición dentro de los países de la Unión Europea, y causando el desprestigio de las instituciones vascas ante la Unión y La Administración General.

Paralelamente, ha concedido créditos y ayudas fiscales por cientos de miles de millones de pesetas, a un numero reducido de empresas, en algunos casos con poca claridad y trasparencia del motivo, en defecto de un sistema mas justo y amplio que beneficiase en su caso a la inmensa mayoría del País.

El autogobierno en materia fiscal debe materializarse en mayor bienestar de los ciudadanos, siendo su plasmación más inmediata la consecución de un IRPF, más sencillo, y moderno, en el camino emprendido por los países de la Unión Europea, que se materialice en una rebaja impositiva para todos los contribuyentes, con especial incidencia en las rentas más bajas y familias.

Por ello además de la desaparición para las PYMES del Impuesto de Actividades Económicas, que se va a materializar en el corto plazo en el resto de España, el País Vasco a través de sus Diputaciones y en ejercicio de la capacidad normativa contemplada en el Concierto, debe elaborar un marco tributario para nuestras pequeñas y medianas empresas, así como para los ciudadanos, que potencie de forma extraordinaria y continuada, la reinversion en la empresa, las uniones estratégicas entre las mismas, el compromiso accionarial, la formación permanente, la investigación, el desarrollo y la innovación, así como su internacionalización y adaptación a las nuevas tecnologías.

Este esfuerzo extraordinario, que concrete en empleo, riqueza y bienestar el cambio político en el País Vasco, debe ir acompañado de una racionalización de sector publico en Euskadi, destinado a la mejora en eficacia y eficiencia de los recursos públicos, coordinando y completando las políticas de I+D+I y formación permanente, incrementando el nivel de la ciencia y la tecnología, apoyando el incremento tanto de investigadores y tecnologías, como de empresas innovadoras y centros de Investigación.

Los vascos pagamos en la actualidad más impuestos que nadie en España. Tenemos sin embargo un formidable instrumento político que nos permite tener plena autonomía en la fijación de nuestra política fiscal, el Concierto Económico. Sin embargo la falta de iniciativa de los ejecutivos nacionalistas y la utilización partidista del actual "status quo" para las necesidades clientelares del nacionalismo vasco, ha impedido que el resto de los ciudadanos vascos nos beneficiemos de nuestra autonomía fiscal.

Realizadas las reformas estructurales necesarias ya expresadas en otros apartados del Programa de Gobienro (Mapa de Servicios, Financiación interna y reducción del Sector Público) se generarán los márgenes necesarios para acometer una verdadera Reforma Fiscal en la que el Gobierno Vasco procure la implicación de las Diputaciones Forales a través del Consejo Vasco de Finanzas de un nuevo marco fiscal para los contribuyentes vascos.

· El Gobierno Vasco confeccionará un Libro Blanco de la Reforma Fiscal en el País Vasco con implicación de las Diputaciones Forales que permita simplificar los impuestos, especialmente el IRPF liberando al contribuyente de muchas de las actuales obligaciones formales, reducir de impuestos a los trabajadores y autónomos, familias y mayores de 65 años y mejorar de la tributación de la vivienda

Las bases de la reforma serán

Mejora de la tributación de mayores de 65 años.

Buena parte de la renta percibida por personas mayores de 65 años se destinan a cubrir sus necesidades gerontológicas, sin que los ingresos aplicados a este fin tengan un tratamiento fiscal favorable. Asimismo se mejorará la tributación del ahorro destinado a asegurar la protección social complementaria.

Mejora de la tributación de las familias vascas

La reforma fiscal introducirá circunstancias familiares tales como número de hijos (tendremos en cuenta el retraso de la edad de emancipación), la existencia de ascendientes a cargo, las minusvalías, con reducciones en la Base Imponible que en algunos casos pueda llegar hasta la exención total en casos de concretos donde los ingresos de determinadas familias no deban tributar.

Mejora de la tributación de la vivienda

La vivienda más cara de España se encuentra en el País Vasco.Las famialias vascas y especialmente los jovenes encuentran en el acceso a su vivienda uno de los problemas más importantes de resolver. Sin embargo en la última reforma fiscal emprendida por el anterior ejecutivo, la fiscalidad de la vivienda no tuvo una respuesta adecuada. El Partido Popular en el Gobierno Vasco introducirá en su Libro Blanco, una fiscalidad que mejore la actual y que de verdad suponga un incentivo a la aduisición de la vivienda. Se actuará tanto en el IRPF como en el Impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) fundamentalmente para la adquisición de vivienda para familias numerosas, jóvenes menores de 30 años, llegando a la exención en casos concretos.

Mejora de la tributación de los autónomos

La carga fiscal que soportan los empresarios y comerciantes vascos es un lastre para su iniciativa. El Partido Popular del País Vasco introducirá mejoras sensibles en su tributación y por ejemplo buscará amortiguar el efecto perverso que tiene sobre los negocios los importes satisfechos por el Impuesto de Actividades Económicas. Medida que será transitoria hasta la efectiva exención del IAE a más del 90% de empresarios vascos.

Simplificación real de los impuestos

La liquidación de oficio del IRPF se extenderá a un número creciente de contrinuyentes. La medida podrá ser eficaz con una reforma integral del actual sistema de liquidación y gestión del impuesto.

Estabilidad presupuestaria

La principal prioridad que debe guiar en la próxima legislatura la política fiscal, financiera y presupuestaria es favorecer el crecimiento económico con un nivel de recursos equilibrado

La planificación presupuestaria se realizará de forma plurianual y en términos de equilibrio presupuestario, no de forma simbólica como en la actualidad, sino con una verdadera evaluación de objetivos para formular programas presupuestarios rigurosos con el establecimiento de indicadores de cumplimiento útiles que permita una constante y permanente evaluación del cumplimiento de los objetivos.

· El Gobierno Vasco gestionará el presupuesto de la Comunidad Autónoma del País Vasco como un auténtico Presupuesto Equilibrado y por Programas donde sea posible evaluar la consecución de objetivos más allá de la mera formulación teórica o bien intencionada de los mismos.

En el País Vasco debe también implicarse a las instituciones relacionadas con el Presupuesto Público en la consecución de los objetivos de política presupuestaria. Los vascos quieren que sus administraciones se comporten con respecto a sus recursos con el máximo de austeridad y sin vivir por encima de sus posibilidades. Los contribuyentes no desean que sus instituciones se gasten más de lo que tienen.

Deben establecerse controles internos eficaces, más allá de cambios de denominaciones como la llevada acabo con la modificación de la Ley de Régimen Presupuestario de Euskadi, donde la anterior Dirección de Intervención del Gobierno Vasco pasó a denominarse Oficina de Control sin que se hayan percibido los efectos positivos de dicho cambio, como se ha dicho meramente formal.

· El Gobierno Vasco presentará al Parlamento un proyecto de Ley General Presupuestaria que establezca los criterios básicos en torno a la elaboración de presupuestos, que contará entre otros con el equilibrio presupuestario y la austeridad y rigor como bases de funcionamiento del presupuesto público de las Instituciones Vasca.

Tribunal Vasco de Cuentas Públicas

El supremo órgano fiscalizador de la actividad económica del sector público vasco es el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, nunca suficientemente valorado por la administración vasca a quien hay que conferir un papel básico en el entramado institucional vasco referido al control de las cuentas públicas y la mejora de la eficiencia de éstas.

Desde 1985 en que se creara el Tribunal, no se ha aprobado ninguna norma, que regule y perfeccione jurídicamente lo que de hecho viene produciéndose en el seno del Tribunal.

La aprobación de un proyecto de ley que incorpore al la actual Ley el régimen de Funcionamiento del TVCP serviría para aumentar sus competencias y regular el funcionamiento de la estructura interna del tribunal, el régimen económico y de personal y otras cuestiones que en la actualidad están sin regular.

· El Partido Popular del País Vasco propone la incorporación a la Ley 7/1985 del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas el régimen de funcionamiento al objeto de aumentar sus competencias de control y regular el funcionamiento interno del órgano fiscalizador.

Nuestro desarrollo tecnológico

El Objetivo es dotar al País Vasco de los elementos necesarios para acceder a los segmentos de la Nueva economía y del futuro tecnológico en las mejores condiciones. El futuro de la industria vasca está en la innovación

Una política comprometida con la innovación es decisiva para aumentar la competitividad empresarial, para crear nuevas oportunidades de empleo, para obtener mayor calidad en la formación y, en suma, para la mejora dela calidad de vida de los ciudadanos.

El Gobierno Vasco debe poner en manos de una Plataforma Vasca de Ciencia-Tecnología-Empresa con los mejores instrumentos financieros y fiscales que permitan acelerar o desarrollar la incorporación de tecnología y la creación de nuevas empresas de base tecnológica, aumentando la competitividad de las empresas y su carácter innovador aprovechando los resultados de I+D por parte de las mismas y de la sociedad en general.

La integración y vertebración entre los agentes del sistema Ciencia-Tecnología-Empresa, es un objetivo en el corto, medio y largo plazo, de manera que cada uno de ellos pueda aprovechar el esfuerzo de los demás y hagamos entre todos un uso más eficiente y eficaz de los recursos públicos.

La tecnología es un mercado de oferta, es decir, pese a que la mentalidad empresarial va cambiando a las empresas y a la sociedad en genera, es preciso "empujarla" para que invierta en I+D+I. A corto plazo los beneficios de la inversión en innovación y tecnología no son tangibles y difícilmente cuantificable, por lo que los esfuerzos de las instituciones tiene que servir para empujar estas iniciativas. .

Esto afecta también a las decisiones políticas muy condicionadas por la percepción que se tenga de la rentabilidad socio-política de una acción en el campo tecnológico. Es más tangible inagurar autovías que invertir en I+D+i.

Por ello les preciso introducir elementos en nuestras instituciones y empresas que desemboquen en un verdadero cambio de mentalidad como también es imprescindible provocar un decidido acercamiento entre la empresa y el mundo educativo mas allá de la Universidad.

· El Gobierno Vasco aprobará un Plan de Acceso Tecnológico que tendrá por objeto la difusión en el entorno educativo de las tendencias más actuales en materia de i+d+i.

· En dicho Plan se incluirán medidas que procurarán la implantación en los centros de enseñanza del País Vasco de aulas tecnológicas con la colaboración de empresas vascas de base tecnológica.

· El Gobierno Vasco fomentará la I+D+i no solo en la actividad industrial sino en el sector servicios, especialmente ante las tendencias de envejecimiento de la población , industria del ocio , medicina preventiva/predictiva , y gestión del conocimiento

País Vasco. Tierra de emprendedores.

La palabra clave hoy en día para diseñar cualquier política de ayuda al mundo empresarial es competitividad. Cualquier regulación, ya sea fiscal, financiera, laboral, presupuestaria, que pretenda ayudar al desarrollo de nuestras empresas y captar inversiones para dar lugar a otras nuevas, debe estar orientada a la mejora constante de la competitividad.

Las necesidades surgidas con el nuevo contexto económico, que demandan fórmulas de organización empresarial descentralizadas y grandes niveles de flexibilidad y de capacidad de adaptación, han convertido convirtiendo a las PYMES en pieza clave para la vitalidad de la actividad económica. No hay que olvidar, por otro lado, que el tejido de Pymes en El País Vasco es de "minipymes", que dan cobertura al autoempleo del trabajador autónomo.

En el País Vasco ha faltado una política de auténtico apoyo a las Pymes para facilitar su acceso a mercados públicos, para simplificar la normativa tributaria y los calendarios de pagos fiscales, o para acceder a la contratación pública por la aplicación unilateral por la Administración de cláusulas de homologación de empresas o productos insensibles a las necesidades de la pequeña empresa vasca.

El Partido Popular del País Vasco defiende la elaboración de un "Plan Vasco de apoyo integral a las Pymes y a los Autónomos " que contemple las siguientes medidas:

· Utilizar los instrumentos fiscales del Concierto Económico para reducir la presión fiscal sobre las Pymes, mediante deducciones específicas, incentivos, ayudas públicas y reforma de los impuestos competencia de las Diputaciones Forales.

· Colaborar con las Diputaciones, en la planificación y ejecución de programas específicos de apoyo a la pequeña empresa, con la máxima participación del colectivo de Pymes, ya que la problemática de estas pequeñas empresas presenta singularidades en cada territorio, y exige políticas "muy pegadas" al terreno, con un contacto permanente y ágil.

· Simplificar los trámites administrativos y burocráticos de las Pymes y autónomos, mediante la creación de un Centro de Atención a la PYME, que con sede en cada una de las Diputaciones, permita una tramitación sencilla y completa de cualquier gestión administrativa, facilite asesoramiento fiscal y sobre los diferentes programas de ayuda.

· Se propiciará una financiación municipal que no descanse en los impuestos locales sobre la actividad económica. A fin de reducir la asfixiante presión fiscal sobre las Pymes, y en particular posibilitando la deducción de los importes satisfechos por el Impuesto de Actividades Económicas de modo transitorio hasta su desaparición para más del 90% de las PYMES y autónomos.

· Propiciar el acceso en condiciones de igualdad de las Pymes y a los autónomos a los servicios y programas de innovación que desde el sector público y privado se ofrece en la actualidad a las empresas.

La posibilidad de un cambio político en el País Vasco, constituye una esperanza para que la economía genere sin lugar de dudas un nuevo auge industrial en el país.

Recuperación de la cultura empresarial

En el frontispicio del programa electoral del Partido Popular del País Vasco en materia industrial se sitúa la idea de la recuperación de la cultura empresarial, la cual ha significado históricamente la grandeza económica de nuestro país.

Pero existen otro tipo de medidas, demandadas estas por la racionalidad económica, que los anteriores gestores político-económicos vienen retrasando sin justificación alguna. El sector público empresarial vasco, montado debido a criterios políticos de un nacionalismo político que quería ver reflejada sus atrasadas ideas en el plano económico, debe verse reducido drásticamente.

· El Sector Público Empresarial dejará de asumir un papel protagonista de autoconsumo y apostará por colaborar decididamente en la regeneración tanto de la cultura empresarial como del tejido productivo del País Vasco.

La recuperación de la cultura empresarial supone también la promoción de la cultura emprendedora, en contra de la idea del futuro funcionarial, que está demasiado presente en nuestro entorno social y que atrae poderosamente a nuestra juventud. En este sentido, la figura del empresario será promocionada desde la escuela.

· Se potenciará la recuperación de la tradicional cultura empresarial vasca procurando la consecución de una mejor y mayor dimensión empresarial, favoreciendo el crecimiento empresarial y la formación de un nuevo tipo de unidades empresariales.

En otro orden de cosas es preciso señalar que la dispersión de las ayudas públicas en un sinnúmero de programas de fomento a la creación de empresas no contribuye precisamente a la racionalización de las políticas públicas, daña inevitablemente la imagen de objetividad y neutralidad en la concesión de las mismas y puede significar la aparición de corruptelas en su concesión.

· El Gobierno vasco establecerá medidas para objetivar estas ayudas públicas y su racionalización. Un esfuerzo suplementario se realizará en materia de comunicación de las mismas a los empresarios que sean susceptibles de utilizarlas.

· También resulta fundamental el análisis de la rentabilidad de estas ayudas. Se establecerán medidas de adecuación y seguimiento de las mismas y de las consultas recibidas por parte de las empresas.

El apoyo a la reestructuración y modernización de la actividad a la industria existente debe realizarse mediante la renovación de sus productos, sus procesos productivos, sus redes y técnicas comerciales, así como sus formas de organización y cooperación.

Para obtener nuevas ayudas a la industria, será necesario seleccionar aquellas más intensivas en tecnología e innovación y con mejores perspectivas en la demanda, que generen efectos externos sobre la industria local y aprovechar ópticamente las condiciones que ofrece nuestro país.

La función de los gobiernos es proporcionar el ambiente adecuado, el tejido industrial es algo que corresponde crear a los empresarios.

Dialogo social

Una segunda línea de actuación debería ser la de propiciar un verdadero y efectivo diálogo social, de carácter estable, que sea capaz de producir un clima social adecuado de relaciones laborales.

En este mismo sentido es preciso implicar al conjunto de la sociedad civil. A los colegios profesionales, a las organizaciones empresariales, a los sindicatos.

· El Gobierno Vasco retomará la Mesa de Política Industrial, en la cual participarían las mismas organizaciones empresariales, sindicatos, cooperativas, etc. Su objeto consistirá en producir un debate respecto de las políticas industriales, tanto a nivel general como sectorial o particular, tratando de extraer de ese debate permanente las medidas más adecuadas para hacer frente a los problemas que generen.

Especialmente, el sector público de este país está necesitado de un verdadero ejercicio de modernización. La contaminación política que ha vertido sobre este las ideas del nacionalismo, exigen la adopción de fórmulas que incidan sobre la economía industrial vasca desde un punto de vista racional.

Una medida de este tipo tiene un indudable impacto de racionalización de la administración pública vasca en sus contactos con los administrados y reduciría costes.

La racionalización, como se expone en otras partes del Programa de Gobierno, conducirán tras la aprobación del Estatuto de la Empresa Pública Vaca a una importante reducción de la participación del Sector Público en empresas vascas.

· El Gobierno del Partido Popular aplicará como paso previo a los procesos de racionalización a procurar el diálogo social que permita acometer dicho procesos con total garantía para los trabajadores de las sociedades que sean objeto de alguna actuación.

Comercio

La gran diversidad de las actividades económicas que constituyen el sector servicios, no impide la existencia de claras interrelaciones entre ellas y la existencia de elementos o áreas en común. Así, el sector del comercio, que engloba la actividad comercial en su más amplio sentido (hostelería, alimentación, comercio mayorista y minorista, grandes superficies, etc.), el sector turístico, con sus propias singularidades; y el sector de transportes y comunicaciones, como servicio esencial de comunicación y relación de todos los sectores económicos.

Las políticas gubernamentales deben contribuir a mejorar la eficacia y eficiencia y orientarse a dar satisfacción a las características propias de cada una de esas áreas comerciales específicas.

El sector comercial vasco ha tenido que añadir a los inconvenientes anteriores, una absoluta despreocupación por los problemas del sector por parte del Gobierno Vasco y, cuando no clara agresión con políticas fiscales e intervencionistas, que han acabado por asfixiar económica, financiera, y burocráticamente a nuestro comercio.

En muchas ocasiones, se han enfocado las actuaciones gubernamentales sobre el sector, no tanto con el objeto de atender sus problemas, sino con una visión economicista tendente a "corregir" el supuesto protagonismo que se atribuye al comercio y al sector de la distribución sin que hayan sido presentadas auténticas políticas que permitan equilibrar los intereses de los agentes económicos implicados en el comercio vasco.

Por ello desde el Gobierno Vasco, el Partido Popular pondrá en marcha las siguientes medidas:

· Aprobación de una Ley de Equipamientos Comerciales, que termine con la arbitrariedad y regule de manera definitiva la implantación de medianas y grandes superficies comerciales en nuestra Comunidad.

· Se potenciará y mejorará la formación comercial y empresarial. En este sentido se acometerán medidas para que cese la actual dispersión de la oferta formativa mediante la constitución de un Instituto Comercial que concentre al menos el conocimiento global de las iniciativas formativas existentes y establezca convenios de colaboración con las que resulten de mayor calidad en cada área concreta, y que conciencie al comerciante y personal comercial de profesionalizar su actividad como única vía de futuro para el mantenimiento de la empresa y del empleo.

· Se potenciarán las agrupaciones comerciales y la colaboración interempresarial, que permita obtener estructuras comerciales, con dimensión suficiente para una mayor eficiencia en la actividad económica.

· Se fomentará la incorporación de nuevas tecnologías y de una cultura empresarial en el pequeño comercio, que mejore la gestión.