Los jóvenes vascos

El futuro del País Vasco con voz propia

Los jóvenes vascos para poder ganar su futuro, el futuro de nuestro país, tienen que superar una abrumadora carrera de obstáculos. Tienen que saltar barreras que años de gobiernos nacionalistas han hecho que parezcan insalvables:

Una Euskadi de las libertades que está tardando demasiado en llegar. Los jóvenes vascos aspiran a expresarse sin miedo, a relacionarse sin tener en cuenta diferencias de ningún tipo, a vivir todas las facetas de su vida en libertad, sin ninguna tutela, sin amenazas de volver a sufrir episodios del pasado que quieren olvidar.

Mientras tanto nuestros gobernantes siguen mirando hacia otro lado. Se les llena la boca diciendo que defienden a los jóvenes vascos y elaborando rimbombantes "planes de juventud" de 200 folios que no mencionan el déficit de libertades que llevamos años sufriendo. Para el Departamento de Juventud del anterior Gobierno Vasco no existe "kale borroka", nunca ha habido amenazas y palizas. La libertad de expresión y la de circulación están garantizadas y para ellos el que piense lo contrario, padece alucinaciones.

Mientras tanto, lo que es natural en cualquier sociedad libre, decir lo que se piensa, en el País Vasco es todavía un reto y para muchos de los jóvenes que viven en Euskadi hay zonas prohibidas, calles por las que no pueden tomar unas copas, bares por enfrente de los cuales no pueden pasar, partes viejas de ciudades que no pueden atravesar. Calles ocupadas por quienes más hablan de opresión y de falta de libertades.

Estos son los obstáculos que tienen que salvar todos los días los jóvenes que viven la C.A.V.. Por eso, desde el Partido Popular del País Vasco, queremos empeñar nuestra palabra, nuestro trabajo en todos los aspectos de la acción política en romper esas barreras, en hacer más fácil la vida de los jóvenes, en que el futuro esté más cerca, en definitiva, en que la igualdad de oportunidades sea una realidad en nuestra Comunidad. En el PP lo tenemos muy claro: todas las administraciones tienen que demostrar con hechos que los jóvenes son la principal inversión de nuestro futuro como país.

Los jóvenes vascos quieren ser motor de cambio: creen en la posibilidad real de cambiar las cosas, sin violencia, sin estridencias, sin exabruptos, con el esfuerzo de cada día, con consenso, con un proyecto de futuro que compartamos todos los vascos. Los jóvenes deben ser y son inconformistas, rebeldes, una gran mayoría quieren comprometerse con la transformación de un País Vasco que no responde por completo a sus aspiraciones.

Esta generación de jóvenes viene sufriendo en sus propias carnes la ausencia de libertad, la discriminación, la falta de convivencia, los complejos y los clichés que identificaban jóvenes con violencia.

Pero son los jóvenes los que poco a poco están dando la vuelta a esta realidad, ellos están liderando un cambio de actitudes, encabezan un trayecto hacia un País Vasco libre, tolerante, cohesionado y abierto.

Cada día son más los jóvenes vascos que vuelcan su compromiso a través del voluntariado, el asociacionismo o los que han creído en el lucha militante por la libertad o en el pacifismo activista. Son más los que defienden los derechos humanos y la promoción de las libertades, o los que aplican en el día a día, con naturalidad, el diálogo entre iguales, el respeto y la tolerancia frente a la sinrazón, la imposición o el sectarismo.

La responsabilidad del futuro del País Vasco recaerá, sin duda, en esa generación.

Los jóvenes, tienen que liderar el cambio en la política vasca: que se hable de sus problemas y no de invenciones, que se renueven ideas y talantes, que surjan acuerdos, que se diseñe un proyecto de futuro compartido por todos.

· El Partido Popular del País Vasco se compromete a empujar a todos los vascos, y en especial a los jóvenes, para que nos acompañen en este cambio hacia una sociedad abierta y libre. El Partido Popular del País Vasco será motor de cambio.

Este cambio, tan importante, que reforzará la Democracia en el País Vasco ha de estar coliderado por una nueva generación de vascos que solo ha vivido y conocido la democracia. Los jóvenes exigen que se suelten lastres reaccionarios, que se superen clichés y que se adopten nuevos principios más cercanos a los ciudadanos.

Hoy los jóvenes tienen una visión da la sociedad más abierta que sus mayores. Representan una generación que ha crecido en democracia, que asume sin complejos la transformación de esa sociedad y tiene concepciones distintas, asentadas también en principios y valores éticos, del papel del Estado, de la familia...

Una generación que cree y milita en el respeto a las libertades individuales, en la libre opción del individuo a la hora de forjar su desarrollo personal. Una generación que cree en la solidaridad, en una nueva ética pública, en una sociedad que garantiza derechos y oportunidades para todos.

Por tanto, desde el Partido Popular del País Vasco proponemos, entre otras:

· Una revisión inmediata del proceso de euskaldunización en el sistema educativo, que atienda a criterios pedagógicos, respete realmente la voluntad de padres y alumnos y tenga en cuenta las distintas realidades sociolingüísticas de nuestra comunidad.

· Ampliar los periodos de prácticas en todos los niveles de la Formación Profesional, bajo un control estricto por parte del centro que evite irregularidades y con la participación de las empresas en su diseño.

· Solicitar la implantación con la mayor brevedad de "el distrito único", de modo que se dé lugar a la movilidad de alumnos y profesores entre las distintas universidades vascas y españolas.

La emancipación de los jóvenes vascos se retrasa en el tiempo y se está condenando a los jóvenes a demorar indefinidamente el paso a la sociedad adulta. Las frías estadísticas no engañan: seguimos estando a la cabeza en carestía de vivienda y en tasa de paro juvenil. En este sentido proponemos:

· Suprimir los obstáculos y barreras administrativas con que tropiezan los jóvenes para crear microempresas. Además debe apoyarse la financiación de estos proyectos aumentando las dotaciones presupuestarias para estos fines y habilitando avales y créditos blandos.

· Aumentar las ayudas a los jóvenes para adquirir su primera vivienda: ayudas y subvenciones para la adquisición concretadas en mayores plazos y condiciones más ventajosas de financiación subsidiando los tipos de interés y mejorar el tratamiento fiscal de la vivienda.