La Cultura por su propia naturaleza, tiene unas connotaciones de libertad, sin la cual se adentra inevitablemente en el camino de la esterilidad. Por eso, históricamente está probado que el dirigismo cultural, ya sea de un partido, ya de un grupo determinado, nunca ha supuesto nada positivo para la cultura, sino justamente lo contrario.
Esta lección, tantas veces puesta de manifiesto en la historia, parece como si no la hubiéramos aprendido en este país, donde vemos con preocupación como toma auge una nueva especie de totalitarismo de las ideas, en virtud del cual ese término tan etéreo, pero tan significativo de "lo nuestro", resulta que tiene un color político único y exclusivo.
No hay nada tan contraproducente como implantar criterios culturales únicos, opiniones oficiales y versiones monocolores. De esta forma se margina a sectores muy importantes de la sociedad vasca que piensan, sienten y viven de forma diferente. Toda acción dirigista, supone convertir la Cultura a las cenizas de la propaganda.
Causa una profunda tristeza, que con reiteración vengan produciéndose estos lamentables sucesos en nuestra tierra, una tierra que tradicionalmente, ha sido receptiva ante lo nuevo y libre para la creación. Pero el lamento no sirve para demasiado. Es necesaria, por el contrario, una reacción social ante estas formas de nuevo totalitarismo cultural, que gana terreno de nuevo.
La cultura propia del País Vasco, nuestro idioma, nuestras tradiciones, nuestros usos, nuestros deportes, no merecen el castigo de ser apropiados por nadie. El euskera no tiene ninguna culpa de que haya permanentes intentos de patrimonialización por parte del nacionalismo vasco. Esto tan sólo perjudica la libre expansión de nuestro signo de identidad más auténtico, nuestro idioma, el Euskera. La imposición de su estudio, de la obtención de títulos para poder acceder al mercado laboral, es convertir al Euskera en algo diferente al instrumento de comunicación que es y al instrumento de reafirmación cultural que significa, la imposición supone convertir al Euskera en signo de exclusión social y el Partido Popular del País Vasco pugnará allá donde haga falta para que lo que caracterice el uso y conocimiento tanto del Castellano como del euskera sea la libertad.
El País Vasco es una comunidad plural, rica en valores culturales, y diferentes sensibilidades. Para el Partido Popular es básico el reconocimiento y respeto de esa realidad plural para evitar cualquier tentación uniformadora de nuestra sociedad.
La protección de todos los elementos configuradores de nuestra identidad cultural debe realizarse abandonando conceptos disgregadores, desde el respeto a una historia rica, de suma a un proyecto de vida en común, que aglutina sensibilidades y diferentes identidades culturales.
Hoy más que nunca el hecho cultural vasco debe considerarse como abierto y plural. Al margen de dogmatismos y posicionamientos ideológicos, la cultura vasca no puede entenderse sólo desde su propia sustantividad, aislada del contexto que siempre le ha sido propio, sino también como parte esencial de la cultura española. Sólo así se comprende su historia y su realidad presente.
La cultura euskaldún no agota la cultura vasca sino que la completa, la enriquece y la singulariza. La cultura vasca que se expresa en castellano es también cultura propia del País Vasco. Es obligación de los poderes públicos favorecer el desarrollo de ambas expresiones de una misma cultura sin crear ámbitos separados que sólo alimentan el conflicto y empobrecen nuestra realidad cultural.
1. Cultura fundamentada en el respeto a la pluralidad.
El excesivo protagonismo de las subvenciones en la acción de política cultural no sólo ha dado lugar a las indeseadas manifestaciones de clientelismo político, sino que además ha generado una profunda inhibición que a su vez ha dejado sin capacidad de respuesta a una sociedad vasca que sólo espera a que desde el poder político se le impongan por vía legislativa los imperativos culturales.
Por todo ello, es necesario restablecer el protagonismo de la sociedad civil en la política cultural. A tal efecto, es imperioso realizar un esfuerzo para generar el clima adecuado en el que la creación y difusión cultural encuentren mayor aceptación en la sociedad.
La cultura no puede tener otro objetivo en sus múltiples manifestaciones que el del enriquecimiento y progreso humano de la persona. Por ello, sin el respeto a la libertad personal, la cultura deja de ser instrumento de perfección y se convierte en factor de manipulación.
El dirigismo nunca ha supuesto nada positivo para la cultura. En consecuencia, la tendencia al "dirigismo cultural" ejercitado desde sus más diversas formas (entre las que se pueden citar determinadas políticas de subvenciones), se deslegitima al atentar contra la libre creación personal, y se adentra en el camino de la esterilidad. Al fin, la acción dirigista sólo persigue reducir la cultura a las cenizas de la propaganda.
La cuestión cultural en el País Vasco ha sido y es con demasiada frecuencia elemento de fricción entre concepciones distintas en vez de vehículo de armonía y de cohesión social.
Con frecuencia vemos cómo toma auge un cierto totalitarismo de las ideas, en virtud del cual se ampara una versión restrictiva de "lo nuestro", que tiene, además, color político exclusivo y, en cualquier caso, excluyente.
Sin embargo, en momentos en los que la sociedad vasca precisa un rearme moral, la cultura es una vía fundamental para evitar tentaciones monocolores, oficiales y uniformizantes. Es necesaria una reacción social que devuelva a nuestra tierra su capacidad de mostrarse receptiva ante lo nuevo, en cuanto lugar libre para la expresión y la creación.
Por ello, la apertura intelectual es hoy condición necesaria a la hora de plantear una política cultural. Por encima de adscripciones ideológicas o disquisiciones geográficas, una política cultural sin condicionamientos o limitaciones apriorísticas puede contribuir de modo importante a la formación de una nueva generación de vascos, educados con criterios amplios, no excluyentes, respetuosos y tolerantes; una generación capaz de construir un País Vasco en Paz y Libertad.
El Partido Popular del País Vasco plantea los siguientes objetivos para el desarrollo de una política cultural desde las instituciones públicas vascas:
En consecuencia, el Partido Popular del País Vasco propone las siguientes líneas básicas de actuación en materia cultural:
3. Propuestas sectoriales
Las propuestas del Partido Popular del País Vasco en las áreas culturales de Música, Cine, Teatro, Areas Plásticas y Museos son las siguientes:
La política cultural en materia cinematográfica debe tener como orientación la creación de estructuras industriales sólidas que a medio plazo posibiliten el surgimiento de empresas autofinanciadas.
En este sentido, la transformación de Euskal Media en el Instituto Vasco de lo Audiovisual debe responder a una filosofía que ponga el acento en el fortalecimiento de la producción, la creación de estructuras y la participación financiera exclusivamente en proyectos que puedan ser rentables.
Todo ello con un nuevo talante de máxima independencia a la hora de conceder las subvenciones y con una estrategia dirigida a primar la calidad por encima de cualquier otra consideración.
Junto a la continuación del apoyo a los grandes teatros de titularidad municipal que deben lograr un mejor aprovechamiento de sus programaciones anuales y un mayor nivel de autofinanciación, es precisa también la promoción de redes de salas alternativas en las que las compañías y los autores noveles y amateurs puedan desarrollar su trabajo creativo.
Lo mismo que en otras áreas de la cultura del País Vasco, los teatros deben coordinar sus programaciones para aprovechar redes de difusión cultural.
El actual modelo de promoción de las artes plásticas a través de los concursos y premios ha probado su ineficacia en los últimos años y ha sido criticado negativamente por todos los agentes artísticos.
Por ello, es necesaria una nueva filosofía orientada a la promoción interna y externa de los artistas plásticos mediante el apoyo a participación en ferias o exposiciones y también mediante el otorgamiento de "bolsas de viaje" a los galeristas que concurran a certámenes en el ámbito nacional o internacional.
La educación como servicio público fundamental de las sociedades avanzadas, debe orientarse para cumplir una doble función técnica y humanista. Por ello, debe servir a los intereses de una sociedad más competitiva y rica en recursos científicos y técnicos, pero también, y necesariamente, debe ser instrumento imprescindible para conseguir una sociedad más fundamentada en los valores humanos de la libertad, la convivencia, el pluralismo, la tolerancia, y en definitiva la paz social.
En la perspectiva de este horizonte, el Partido Popular del País Vasco establece para los próximos cuatro años, un proyecto educativo basado en los siguientes puntos fundamentales:
1. La calidad de la educación
La plena escolarización es un logro conseguido hace años en el País Vasco. Este hecho, unido a los factores de descenso de la natalidad en nuestra Comunidad Autónoma y la diversificación de la oferta educativa, así como el retraso de la incorporación de nuestros jóvenes al mundo laboral, como consecuencia del aumento de la edad de escolarización obligatoria hasta los dieciséis años, hace ineludible acometer con carácter permanente y progresivo la mejora de la calidad de la enseñanza.
El Partido Popular contempla las siguientes medidas prioritarias:
2. Libertad de enseñanza
Para hacer ciudadanos libres hay que educar en y para la libertad. La libertad constituye uno de los valores superiores de nuestro ordenamiento constitucional y la piedra angular de cualquier sistema educativo democrático de nuestro entorno europeo.
Desde el Partido Popular del País Vasco se plantea el derecho a la libertad de elección de centro como una condición necesaria que garantiza el protagonismo y la responsabilidad de los padres en la educación de los hijos.
Por ello, la libertad de elección de centro en ningún caso supondrá la quiebra del principio de igualdad de oportunidades, del que cada familia y cada educando debe disfrutar por igual.
Los poderes públicos y la sociedad han de complementarse para organizar un sistema educativo mixto (público y privado) que sea reflejo de las demandas que la sociedad misma exija en cada momento.
La iniciativa privada ha de hacer posible la existencia de centros que realicen proyectos educativos al servicio de la sociedad; la Administración Pública ejercerá completamente su labor de ordenación y control creando también sus propios centros como modelos educativos respetuosos con el pluralismo ideológico. La educación ha de entenderse esencialmente como un servicio prestado a la sociedad.
Es función del poder público, en virtud del principio de subsidiariedad, cubrir aquellas áreas de la actividad en las que la iniciativa social resuelve insuficientemente las demandas sociales, porque el dinero público procede, al menos en una estimación global, de la aportación financiera de todos los ciudadanos, es de todos ellos y debe de ser gastado en beneficio de todos, incluidos aquellos que optan por enviar a sus hijos a centros escolares distintos de los estatales. El dinero de todos debe servir para financiar la enseñanza de todos, la totalidad de la red educativa de la Comunidad Autónoma, bien se trate de centros de iniciativa pública o de creación privada, con tal de que cumplan las condicionas legalmente establecidas.
Si la Constitución y nuestro Estatuto garantizan la libertad de enseñanza, el Partido Popular del País Vasco entiende con ello que es la aceptación por parte de la Administración de que el poder público, en cuanto tal, renuncia a imponer en los diferentes niveles de la educación una doctrina oficial.
Para el Partido Popular resulta indiscutible:
El Partido Popular del País Vaco se compromete a hacer efectiva esa opción en el tipo de educación que elijan los padres, permitiendo a éstos que cuenten con posibilidades reales de elegir ese centro de su preferencia público y/o privado aunque no exista en el ámbito geográfico de su domicilio.
El Partido Popular del País Vasco tiene la firme convicción de que la resolución de los problemas de la educación, si se desea que sea respetuosa con los principios de justicia y libertad que, en contra de lo que muchas veces se dice, no son contradictorios entre sí, sino que pueden llevarse a cabo simultáneamente, pasa por el establecimiento de un nuevo sistema educativo y por una nueva organización educativa, sustentados en los siguientes principios:
El Partido Popular del País Vasco, propone las siguientes medidas para hacer efectivo el derecho a la libre elección de centro:
3. El necesario consenso educativo
La educación garantiza el éxito o el fracaso del futuro de una sociedad. Por ello, es necesario alcanzar acuerdos lo más amplios que sea posible para que las políticas educativas sean duraderas y estables.
El Partido Popular del País Vasco manifiesta su inequívoca voluntad política de mantener un permanente espíritu de consenso en torno a las siguientes cuestiones:
4.La dignificación del profesorado
El eje central de la política del Partido Popular del País Vasco es impulsar la calidad, dedicación y motivación del profesorado.
Hay que reconocer que uno de los condicionamientos más negativos de nuestra enseñanza es la existencia de un profesorado que se siente económicamente discriminado, que sufre las consecuencias de la tensión psíquica que conlleva su actividad y que además, está agobiado por los ritmos de la euskaldunización.
El Partido Popular del País Vasco propone con carácter urgente la regulación o el cumplimiento del siguiente DECÁLOGO de medidas:
La adaptación, revitalización y potenciación de la formación profesional es una prioridad de la política educativa del Partido Popular del País Vasco.
El entronque de los nuevos bachilleratos con las ramas profesionales y las adaptaciones a la nueva situación tras la aplicación de la LOGSE, hacen imprescindible la adopción de medidas urgentes que permitan un nuevo despegue de la formación profesional en nuestra Comunidad.
Más allá del crecimiento del empleo o del reparto del trabajo, asuntos que están de máxima actualidad, el aspecto de la formación es fundamental. En este punto lo ocurrido con el Plan Vasco de Formación Profesional en opinión del Partido Popular del País Vasco no es ningún ejemplo a seguir.
Tres son los organismos a que se refiere el plan: el Observatorio, los Institutos de Formación Profesional Superior y la Agencia para las cualificaciones. En cuanto al Observatorio el Partido Popular del País Vasco se pregunta si es Egailán el organismo más indicado para ubicar el observatorio, porque por ejemplo para el Partido Popular del País Vasco sería conveniente hacer participar en él a los agentes sociales, que en la actualidad se encuentran marginados.
En lo que se refiere a los Institutos de Formación Profesional Superior, hay muchas preguntas que hacer, pero lo más importante es su financiación, de 21.800 millones el primer año, de acuerdo con una estimación de todos sus sumandos, en la que sin embargo no están incluidos el coste de personal y funcionamiento de los centros de FP, ni el coste de financiación de la FP continua y ocupacional seguimos sin conocer a cuánto ascienden esos presupuestos.
También en lo relativo al Departamento de Información y Orientación, implantación de la Cartilla individual de Competencias, refuerzo de las Instituciones, establecimiento de un marco de formación - empresa. ¿Cuánto incrementarán los presupuestos la cifra citada.? Ocurre lo mismo en lo que se refiere a la incentivación a las empresas para la formación de alumnos, al que no cita el acuerdo Confebask. Educación y Trabajo, ¿A cuánto asciende la cantidad.? ¿Quién la soportará?
En cuanto a la formación Continua subsisten buena parte de las críticas que el Partido Popular del País Vasco hizo durante la pasada legislatura. Se piden 7.400 millones al Forcem para este año, repitiéndose la fórmula de la coexistencia de dos sistemas de financiación de la Formación Continua en nuestra Comunidad. Esta situación es heredera, como siempre hemos puesto de manifiesto, de una primera mala negociación por parte del Gobierno Vasco con los sindicatos, con todos (habría que subrayar) los sindicatos. Hasta con CCOO y UGT; y también de una actuación posterior de "sostenella y no enmendalla" por parte del Gobierno.
Una vez recurridos los dos planes de formación puestos sobre la mesa por la Fundación Hobetuz, y en el momento en que se pone en marcha la aprobación de los planes para el presente y los dos próximos cursos, votados nuevamente en contra por UGT y CCOO, el Partido Popular del País Vasco no cree que se pueda exigir que encendamos una vela a la esperanza en la gestión del ejecutivo vasco, confiando ingenuamente en que este asunto lo solucionen de una vez por todas, alguien tendrá que solucionarlo, por ejemplo El Partido Popular del País Vasco.
El Partido Popular propone las siguientes medidas:
Para el Partido Popular del País Vasco, el vigor de la Universidad surge de la libertad, es decir, de su voluntad de servir a la verdad sin otras consideraciones que la verdad misma.
De ahí que el impulso universitario que defiende el Partido Popular es aquel que consigue una concepción pragmática del saber, impulsando la docencia y la investigación junto con las ciencias del espíritu, porque no se puede ni se debe condicionar en absoluto las vocaciones científicas, ni al investigador profesional, porque la Universidad funcionará mejor si las vocaciones surgen espontáneamente y si se tiene en cuenta que la finalidad del docente e investigador es hallar la verdad por sí misma y sin que se condicione por criterios coyunturales.
La Universidad del País Vasco padece problemas comunes al conjunto de las universidades españolas tales como la masificación; el "númerus clausus" en algunos de sus centros, que impide satisfacer los deseos de elección de estudios de muchos alumnos; el de la financiación o el excesivo número de asignaturas por curso; todos ellos son problemas cuya solución excede del ámbito de la Comunidad Autónoma.
Pero el problema más específico de la U.P.V. es el de su división entre Campus; el desequilibrio existente entre ellos, su escasa descentralización y la falta de dotación de algunas infraestructuras, especialmente bibliotecas y residencias de alumnos.
Para resolver estas cuestiones pendientes el Partido Popular del País Vasco propone:
La U.P.V. debe integrarse mejor, en beneficio de los propios alumnos, en el conjunto del sistema universitario español. En este sentido, los poderes públicos del País Vasco y los propios órganos universitarios competentes estimularán y potenciarán desde su ámbito de actuación la creación de un distrito universitario compartido de ámbito nacional, al objeto de que los jóvenes vascos que lo deseen puedan iniciar o continuar sus estudios en otras universidades españolas.
Así mismo, la política del Partido Popular para la U.P.V. persigue estos objetivos:
El Partido Popular del País Vasco en aras a instrumentalizar un cauce de apoyo e interacción estrecha entre la enseñanza y la investigación, la interdisciplinariedad y preocupación por los problemas fundamentales de la Universidad, potenciará la creación de un Consejo de Coordinación Universitaria dependiente de la Consejería de Educación que active y agilice los proyectos de investigación, y sirva como foro de reflexión epistemológica, y ello porque para que los proyectos de investigación resulten constructivos, no pueden quedar en la simple evocación de una problemática. Este Consejo deberá actuar como dirigente dinamizador de la variada y compleja problemática universitaria en todos sus ámbitos de actuación.
El Partido Popular del País Vasco defenderá la recuperación del euskera como instrumento de encuentro y convivencia, ajeno a todo patrimonialismo exclusivista, porque el euskera es una lengua de todos.
Así mismo, el Partido Popular se compromete a defender - en consonancia con el Estatuto de Autonomía - el derecho de todos los ciudadanos a no ser discriminados por razón de la lengua, y promoverá que el proceso de recuperación lingüística se realice con moderación, sin agraviar sentimientos, sin generar rechazos y sin conculcar derechos.
La mejor vía para la promoción y defensa del euskera pasa por el consenso y el respeto a la realidad sociolingüística de cada territorio histórico.
El PP considera que la realidad sociolingüística del País Vasco es muy diversa, siendo necesario emplear la prudencia a la hora de fijar los objetivos y los ritmos.
Los dos fundamentos básicos para articular una política lingüística positiva y eficaz, clara y consensuada con la mayoría real de nuestra sociedad, son los siguientes:
Sobre estas bases, el Partido Popular del País Vasco propondrá las siguientes medidas:
El Deporte constituye una necesidad pública que debe ser atendida por nuestras instituciones y en especial por el Gobierno Vasco. El Partido Popular del País Vasco es plenamente consciente del papel que la Administración Pública debe desempeñar en el fomento de la educación física y el deporte, como contribución a la mejora de las posibilidades de los ciudadanos vascos en la utilización de su ocio y a la elevación del nivel cultural de la población.
El deporte de base a juicio del Partido Popular del País Vasco debe ser entendido como parte integral de la formación de la persona. La educación física forma parte esencial en la educación y desarrollo del niño. De esta educación depende en gran medida, el posterior desarrollo físico, e incluso social de los niños vascos.
Uno de los últimos proyectos de ley aprobados en el Parlamento Vasco es precisamente la Ley Vasca del Deporte. Sin duda alguna, los aspectos positivos que en ella se contienen, que permiten el desarrollo de la actividad deportiva en nuestra tierra, han quedado ensombrecidos por la incorporación en éste de preceptos claramente contrarios a una visión plural y libre del deporte.
La Ley del Deporte ha sido utilizada de forma partidista y sectaria por el Partido Nacionalista Vasco, Eusko Alkartasuna y Herri Batasuna para introducir proclamas soberanistas que nada tienen que ver con lo que los vascos queremos de nuestras instituciones, la utilización del deporte con fines políticos. La esencia de la práctica del deporte debe ser también su práctica en libertad sin que nadie intente utilizarlo para sus espureos propósitos.
En el País Vasco los avances en materia deportiva producidos en los últimos años son evidentes, no obstante los déficits existentes lo son desde hace demasiado tiempo, pareciendo estancados en cuanto a la búsqueda de soluciones. Soluciones que tienen respuesta, soluciones que el Partido Popular del País Vasco se compromete a poner en marcha:
El Partido Popular del País Vasco modificará la Ley del Deporte de modo que se elimine de ésta el sesgo político que en la actualidad la convierte en un instrumento al servicio de una ideología política en lugar de un instrumento al servicio del deporte vasco, tal y como el Partido Popular del País Vasco propugna.
1. Nueva planificación del deporte escolar.
Se debe propiciar una simplificación en este ámbito, toda vez que son diversos los organismos o entidades que intervienen en su puesta en marcha y control: Diputaciones, Ayuntamientos, Centros Escolares y Federaciones. En no pocas ocasiones se aprecian disfuncionalidades y solapamientos de los dos primeros en detrimento de quien, a nuestro juicio, debe ser el verdadero brazo ejecutor del deporte escolar, es decir, las Federaciones deportivas. En la actualidad, "se busca" más el número que la verdadera práctica deportiva.
Asimismo, a las Federaciones deportivas que organizan y atienden al deporte escolar se les arbitrará un sistema para que todos los practicantes de sus respectivas modalidades pudieran tener alguna acreditación (licencia federativa). Esta circunstancia es particularmente gravosa para el deporte en nuestra Comunidad, toda vez que el resto de Comunidades Autónomas tienen como federados a todos los escolares, con lo que ello les supone de ventaja a la hora de conseguir subvenciones y obtener cuotas de participación en los correspondientes campeonatos nacionales.
Cuanto hemos dicho viene propiciado por la vigente Ley del Deporte Vasco que pretende marcar las diferencias con las restantes Comunidades y con España.
En cuanto a la orientación deportiva en edades escolares debe dejar de confundirse polivalencia deportiva con orientación deportiva. Tan malo es especializar al niño desde sus primeros pasos en el deporte, como obligarle a una práctica deportiva no deseada y, en no pocas de las ocasiones, esporádica, anecdótica y, lo que es peor, no adecuada a sus aptitudes físicas.
El Partido Popular del País Vasco reforzará el papel del deporte en los niveles obligatorios de enseñanza, y fomentará la enseñanza polideportiva de modo que en los primeros ciclos educativos se trabaje sobre la integración de las distintas modalidades deportivas que posibilite el desarrollo integral de la persona, facilitando en etapas posteriores la especialización de acuerdo a las capacidades y preferencias de cada escolar.
2. Deporte
para todos.
Si bien es cierto que, cada vez más, gente de la tercera e incluso cuarta edad practica deporte, no es menos cierto que las Federaciones no están dotadas de los medios técnicos (médicos, entre otros) para que esta práctica deportiva sea todo lo segura y razonable que la edad de sus practicantes merece. En este sentido, se debería de dotar de mayores medios a las Federaciones, e incluso auspiciar que las licencias federativas para estos deportistas fueran, con el seguro deportivo correspondiente, de coste inferior a las normales.
Entendemos que sería conveniente que en el seno de cada Federación tuviera cabida el deportista discapacitado, sin tener que potenciar federaciones propias de minusválidos. Por su parte, las Federaciones tendrían que colaborar con las asociaciones que ya trabajan en este campo, al objeto de conseguir una optimización de los recursos y de los esfuerzos.
Por otra parte y en cuanto al asociacionismo deportivo. Al igual que desde las instituciones se promueve el asociacionismo juvenil en el ámbito cultural, se debe de potenciar el asociacionismo en el ámbito deportivo, no sólo porque el deporte también es cultura, sino porque la realidad demuestra que muchos jóvenes al abandonar sus estudios y no poderse incorporar al mundo laboral, podrían y, en algunos casos lo hacen, practicar deporte, pero son los clubes y las propias Federaciones las que carecen de la estructura suficiente para poderles atender debidamente en esta práctica deportiva.
El Partido Popular del País Vasco dedicará especial atención a promocionar en colaboración con federaciones y otras administraciones públicas, el deporte entre aquellos colectivos tradicionalmente más alejados de su práctica, como disminuidos físicos y ancianos.
3. Deporte
Federado
El Partido Popular del País Vasco entiende como indispensable el apoyo de las instituciones públicas a las Federaciones Deportivas, instrumentos dinamizadores de la actividad deportiva a las que debe otorgársele el papel protagonismo que realmente tiene en el desarrollo de la educación física y el deporte en el País Vasco.
Debe potenciarse el papel de las Federaciones Deportivas, desde el reconocimiento de su carácter de entidades privadas de utilidad pública, como cauce normal de colaboración entre deportistas y administración para la promoción del deporte de competición, y facilitando la participación de nuestros deportistas en los órganos de control y gestión del deporte vasco.
El Partido Popular del País Vasco se compromete a potenciar el papel de las Federaciones Deportivas como instrumento dinamizador del deporte y de la cultura física, estableciendo un programa de ayudas que abarque desde el deporte base al deporte de alto nivel, implementando adecuados mecanismos de control para supervisar el adecuado destino de éstas.
4. Equipamientos
deportivos
El Partido Popular del País Vasco considera que no debe existir ninguna Federación Vasca que no tenga su sede proporcionada por la Administración, dentro de los criterios y parámetros que, en su momento, se reglamenten al igual que la política de subvenciones.
Asimismo, debe facilitarse la instalación de centros de alto rendimiento en nuestra Comunidad Autónoma, muy especialmente para estos deportistas que son la base y el futuro del deporte. Estos centros deberían de contar con medios humanos y técnicos suficientes para el desarrollo de su formación deportiva sin detrimento de su formación académica.
Debe de promoverse la realización de acuerdos con titulares de instalaciones deportivas para su aprovechamiento por todos los ciudadanos, de forma que se evite la proliferación de equipamientos deportivos públicos cuyos costes, tanto de instalación como de mantenimiento son enormes y, por otro lado, la Administración no invada áreas que están atendidas por la iniciativa privada a la que, en muchas ocasiones, se le obliga a abandonar, con las consiguientes pérdidas de puestos de trabajos, de propias instalaciones deportivas y de generación de riqueza para el país.
Compete al sector público dotar a la comunidad de la infraestructura deportiva necesaria, por lo que la financiación de instalaciones y su mantenimiento ocupan un lugar prioritario en la política deportiva.
El Partido Popular del País Vasco elaborará un Programa que estudie la utilización de las Instalaciones Deportivas del País Vasco en colaboración con Ayuntamientos y Diputaciones, de modo que se posibilite tanto la utilización racional de las mismas como una adecuada programación económica de necesidades y prioridades.
5. Instituto
Vasco de Educación Física
Después de 12 años de su puesta en marcha, sigue sin haberse integrado en la Universidad del País Vasco tal y como proclama su Ley de creación. El Partido Popular del País Vasco considera que la enseñanza que se imparte en dicho centro, de carácter plenamente universitario, bien merece su integración en el Campus Universitario de Alava. No tiene sentido que el IVEF siga siendo un organismo autónomo dependiente del Gobierno Vasco.
Esto permitiría incrementar no sólo la proyección de sus estudios y el prestigio del centro, sino que además permitiría exigir del personal docente una mayor cualificación a la actualmente existente. La mayor parte del profesorado titular, de estar integrado en la Universidad, no tendría derecho a las plazas que ocupan por falta de titulación, lo que va en detrimento de la calidad de la enseñanza.
El Partido Popular del País Vasco promoverá la inmediata integración del Instituto Vasco de Educación Física en el Campus de Alava de la Universidad del País Vasco