Las formas de satisfacer las necesidades humanas dentro de la sociedad, en lo que se entiende por Estado de Bienestar, son ilimitadas. Pero para satisfacer esas necesidades se necesitan los recursos sociales que están en estrecha relación con los sistemas económicos, y éstos sí que son limitados.

       Por lo tanto no queda otro remedio que acudir a la priorización de objetivos para cubrir ciertas necesidades, y esto conlleva el sacrificio de ciertos programas por el bien de otros que son más urgentes.

       El tema de la droga hay que tomarlo con la premura que determina la conciencia de un grave problema social y humano.

       El Vasco se encuentra dentro de los es occidentales como uno de los máximos exponentes del problema de la drogadicción. Este problema que ha ido desarrollándose e instalándose con trágica normalidad en nuestra Comunidad como una de las mayores preocupaciones del ciudadano vasco, de la familia y del joven, debe ser respondido firmemente por el Gobierno y por su capacidad de coordinar y establecer programas de lucha contra la droga como propugna el Partido Popular del País Vasco.

       Lo importante es que en Euskadi nadie quede fuera. Quienes hoy se drogan deben integrarse en una sociedad como la vasca que necesita de todos sus efectivos para seguir adelante.

       Como tampoco pueden quedar fuera los marginados por esta sociedad moderna que llega a asfixiar a quienes se encuentran en situaciones de debilidad social. El País Vasco como Europa en general, ha recibido en los últimos años fuertes oleadas de inmigrantes provenientes de diversos países, entre los que Africa y Latinoamérica destacan sobre el resto.

       La falta de formación y de recursos económicos aboca a los inmigrantes a realizar no sólo los trabajos más penosos y peor pagados, sino que en ocasiones les induce a otras vías de subsistencia más marginales como son la prostitución o el tráfico de drogas.

       Por otra parte, las bolsas de pobreza en el País Vasco siguen estando ahí, e impiden que quienes est·n instalados en ella participen en la sociedad, nicamente ocupados de su subsistencia vital.

       A todos estos grupos hay que prestar la máxima atención de las instituciones. Es en este campo donde sólo las instituciones pueden hallar las respuestas, y en ese compromiso se muestra adherido con entrega y plena vinculación el Partido Popular del País Vasco persuadidos de que en Euskadi nadie sobra y nadie debe quedar fuera.




       Poner en marcha todos los mecanismos que tiene nuestra sociedad para seguir perseverando en la ingente tarea de plantar cara a un fenómeno que incide de manera dramática y destructiva muy especialmente en nuestra juventud.

       Nos encontramos ante formas de consumo de drogas cambiantes a las que es necesario adecuar permanentemente las medidas preventivas y asistenciales que perfeccionen la respuesta personal del NO a las drogas.

       La Ley de 1998 sobre prevención, asistencia e inserción en materia de drogodependencias ha de constituirse en un instrumento que debe de buscar permanentemente no sólo el acuerdo polÌtico e institucional, sino también la estructuración de los mecanismos públicos y privados que juegan algún papel para que el esfuerzo del conjunto de la sociedad para acabar con las drogas y sus consecuencias sea eficaz y contundente.

       La acción del Gobierno, para el Partido Popular, debe de servir fundamentalmente de apoyo y coordinación a esa tarea de ir eliminando las drogas de nuestro entorno. Desde la familia a los colegios y universidades, desde el puesto de trabajo al centro de salud o desde la calle a las instituciones, la administración debe siempre estar preparada para desarrollar con recursos una labor que es de todos.

       En los últimos años a las drogas que tradicionalmente han tenido incidencia en nuestra sociedad hay que sumar nuevas sustancias que han irrumpido de manera alarmante (las drogas de síntesis) y que fabricadas por métodos químicos y relativamente sencillos producen daños físicos y psíquicos importantes en los jóvenes.


1. Lucha contra la Droga

       La política contra la droga debe basarse fundamentalmente en medidas de prevención, formación e información especialmente entre niños y adolescentes. Y por otro lado, hay que ayudar a todo aquel que padezca el problema de las drogodependencias y a sus familias ofertando, con el máximo grado de especialización, profesionalidad y conocimiento del problema, programas de ayudas y centros de rehabilitación.

       El Partido Popular ya ha reafirmado su posición contraria a la legalización de la droga, así como a la peligrosa distinción entre duras y blandas.

       En la lucha contra la droga es necesario que los narcotraficantes se sientan acosados por la acción de la ley y por ello el papel de la Policía en materias de investigación sobre redes de tr·fico de productos estupefacientes, blanqueo de dinero y de actuación contra sus responsables adquiere una especial relevancia. El Partido Popular del País Vasco entiende que en la Ertaintza se debe de crear una Unidad Especial de Narcotráfico. En este sentido la coordinación policial nacional e internacional es la principal prioridad.


2. Medidas de carácter preventivo. La cultura del rechazo.

       Se desarrollarán iniciativas y actuaciones orientadas de manera especial contra la "demanda", tratando de fomentar en mayor medida entre los jóvenes una cultura del rechazo, concepto clave para el Partido Popular.

       Deberá ser a través tanto de las escuelas y colegios como en la universidad, o en el medio laboral y de una manera singular en los medios de comunicación, especialmente de titularidad pública, donde puedan articularse programas formativos e informativos que desarrollen e instauren esa cultura.

       Ha de abordarse un plan específico de prevención contra el abuso en el consumo de alcohol, que genera graves e irreversibles problemas en nuestra sociedad.

       Se aplicarán políticas encaminadas hacia la juventud, que ofrezcan alternativas ilusionantes y que permitan "engancharse a valores" que desarrollen su personalidad de forma equilibrada y saludable, fomentando actividades extraescolares, deportivas, culturales y de ocio mediante acuerdos con Diputaciones, Ayuntamientos y otras Comunidades Autónomas, así como con Asociaciones e Instituciones que promuevan el desarrollo integral del joven.

       Se marcará como objetivo irrenunciable la no dependencia a ninguna sustancia, pero desde la realidad, se impulsarán y perfeccionarán los programas de mantenimiento con sustitutivos, así como cualquier otro que se considere médicamente aconsejable.

       La sociedad tiene que estar permanentemente informada de la incidencia, consecuencias y situación real del fenómeno de la droga en todas sus manifestaciones. Es la mejor forma de estar siempre alerta y de anticiparse con eficacia a las consecuencias que surgen de las adicciones. Por ello el Gobierno Vasco debe promover encuestas, investigaciones, campañas informativas y programas educativos en los medios de comunicación para conseguir este fin de auténtica concienciación pública que estimule el NO a las drogas.


3. Medidas de Asistencia, Rehabilitación e Inserción

       Los recursos existentes en la Red del Sistema Vasco de Salud se ordenarán y tenderán a la profesionalización de todas las intervenciones que se lleven a cabo en esta materia.

       Se deberá trabajar asistencialmente estableciendo también objetivos en la planificación fundamentalmente sanitaria. Por ello, es necesaria una formación en metodologías que garanticen una cada día más correcta implementación de los objetivos terapeticos, haciendo énfasis en la participación del equipo de trabajo y en la evaluación de la efectividad de las intervenciones.

       También se deben evaluar los distintos programas preventivos y el conjunto de recursos asistenciales.

       Serán para el Partido Popular principales áreas de actuación:

       - Diversificación, especialización y ampliación de las diferentes ofertas terapéuticas.

       - Programas asistenciales en los centros penitenciarios de Euskadi y evaluación de las experiencias.

       - Inserción en el mundo laboral.

       - Creación de programas de rehabilitación específicos para niños y jóvenes.

       - Coordinación de la política autonómica en materia de drogodependencias con las experiencias de otros ámbitos que como el del conjunto de España o Europa son también importante referencia.




1. Inmigración y Minorías Etnicas

       Una mejor política de Inmigración es aquella que mejore la plena integración social, con respeto absoluto a sus propias características culturales y sociales. Estas políticas deben acompañarse con la construcción de bases de convivencia basadas en los conceptos de solidaridad y tolerancia.

       El Partido Popular del País Vasco propone:

 


       El fenómeno de la inmigración obliga a la adopción de medidas de integración social a este colectivo, con respeto absoluto a sus características culturales y sociales. Fundamentalmente, se ha de trabajar en los campos del empleo, educación y sanidad. Esta integración social ha de extenderse a sus descendientes, reforzando el sistema actual de clases complementarias para hijos de inmigrantes para que conserven su lengua y su cultura.

       Desde la Administración se deben de intensificar las relaciones de colaboración con las Organizaciones No Gubernamentales dedicadas a esta tarea.

       Todo este trabajo debe de ir acompañado del fomento de una cultura de la tolerancia desde la creencia en la riqueza de la diversidad.

       Es de justicia realizar políticas de apoyo y promoción a las manifestaciones y expresión de sus valores culturales con la finalidad de que mantengan vivos los vínculos con sus países de origen.


2. Lucha contra la pobreza

       La protección social no es la única solución al desempleo, sino un medio para aliviar sus consecuencias personales, familiares y sociales. Por lo tanto, debe de ir acompañada del desarrollo de políticas activas de formación y colocación.

       El Partido Popular del País Vasco propone:


       La pobreza está relacionada con el paro y con trabajadores no cualificados con retribuciones escasas, así como todos los declarados en el fenómeno social del transeuntismo y marginación.

       Un sistema de protección social ha de canalizar con eficacia los recursos públicos disponibles hacia aquellos que más lo necesitan.

       Es importante un buen programa económico que genere empleo y riqueza. La protección por desempleo debe ir vinculada a políticas activas de creación de empleo como forma de luchar contra el fraude, pero no faltar· la garantía pública de las prestaciones a quienes verdaderamente lo precisen.

       Para llevar a cabo todas estas medidas es imprescindible contar con la participación de las asociaciones que trabajan en este campo.