jornada económica Fundación Popular Estudios Vascos
Basagoiti pide "menos cálculos políticos y más medidas concertadas" con los agentes económicos para salir de la crisis
Aboga por "dejar de lado grandes frases y análisis partidarios para centrarse en la elaboración de un diagnóstico objetivo"
El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, afirmó hoy que la salida de la crisis "requiere menos cálculos políticos y más medidas concertadas con los agentes económicos para poder hacer frente a los riesgos actuales y a las oportunidades futuras"
El presidente popular inauguró en Bilbao las jornadas denominadas "La economía vasca en el siglo XXI. Datos y perspectivas", organizadas por la Fundación Popular de Estudios Vascos, y aseguró que era una gran suerte contar "una reconocida y destacada representación de la empresa vasca y profesionales acreditados en el ámbito económico".
Según indicó en su discurso, en situaciones de crisis "como la que estamos, con riesgos y oportunidades, debemos ir de la mano para tratar de buscar soluciones".
Basagoiti aseguró que la salida de una crisis requiere menos cálculos políticos y más medidas concertadas con los agentes económicos para poder hacer frente a los riesgos actuales y a las oportunidades futuras.
DIAGNOSTICO OBJETIVO
Basagoiti subrayó que el primer paso tiene que ser "dejar a un lado las grandes frases y los análisis partidarios" para centrarse en la elaboración de un diagnóstico objetivo que permita tomar decisiones acertadas".
A su juicio, las claves de la economía vasca no pueden ni deben analizarse desde posiciones poco realistas con la intención de obtener réditos más particulares que generales, es decir más electorales que económicos.
En ese sentido, pidió desterrar los "triunfalismos" que ocultan problemas e impiden soluciones, y los "fatalismos que provocan desconfianza generalizada".
Basagoiti aseguró en su discurso que es "esencial" hacer un juicio correcto y profundo de las carencias del sistema productivo en Euskadi para poder para hacer frente a los problemas actuales derivados de la actual recesión y, sobre todo, para enfocar el futuro de un territorio que debe situarse en las mejores condiciones para avanzar hacia la prosperidad y el pleno empleo".
Por ello, afirmó que es "imprescindible" un liderazgo institucional "claro" y una "clase política capaz de actuar con altura de miras", respaldando las soluciones eficaces que planteen quienes gobiernan, así como "cuestionando y proponiendo alternativas a aquellas medidas que resultan ineficaces o contraproducentes para la recuperación económica".
Según dijo, Euskadi necesita un "liderazgo político" capaz de poner los medios necesarios para satisfacer las necesidades de la ndustria, la promoción del I+D que permita ser competitivos en un entorno cada vez más globalizado, un liderazgo político que sea capaz también de aprovechar de manera eficaz el conocimiento de los centros tecnológicos".
La función de los populares en este escenario es "respaldar y asesorar lealmente al Ejecutivo de Patxi López para que pueda liderar la transformación".
La economía vasca necesita, a su juicio, un cambio en la planificación y ejecución de las principales infraestructuras, agilizar las obras planificadas hace años "que nunca acaban de arrancar" y un cambio en distintos niveles para facilitar el mantenimiento de nuestro tejido productivo y promocionar el nacimiento de nuevos proyectos empresariales capaces de generar empleo.
Basagoti aseguró que "en Euskadi venimos de actitudes institucionales que han generado inestabilidad e incertidumbre, y que indudablemente han provocado un menoscabo también a los intereses y objetivos de nuestra economía".
Según dijo, "la estrategia de la ruptura ha generado desconfianza hacia todo lo vasco y el anteponer planteamientos identitarios y exclusiones en la sociedad y ha restado potencial y desarrollo a nuestra empresa y a nuestra industria en el conjunto de España y también en Europa".
POLITICA DE CARNET
En ese sentido, criticó "la intromisión que la formación que gobernaba hasta antesdeayer ha ejercido durante años sobre buena parte del tejido empresarial vasco, exigiendo una correspondencia no escrita pero por todos conocida con sus posiciones políticas a cambio de apoyo y respaldo para el desarrollo de sus proyectos".
Basagoiti aseguró que lo que calificó como "política del carné de partido no debe tener cabida en la profesionalidad empresarial porque si las mejores oportunidades, las mejores condiciones y las ayudas públicas más sustanciosas tienen criterios más partidarios que económicos se adocena la innovación, la excelencia y el espíritu emprendedor".
Según dijo, el "presente y el futuro pasa por asentar escenarios de estabilidad política, por recuperar la credibilidad de nuestras empresas, por aprovechar el enorme capital humano que tenemos, por recuperar el sitio en la economía que siempre hemos tenido los vascos y por rescatar nuestra verdadera seña de identidad: gente trabajadora, emprendedora y fiable".
Basagoiti aseguró que "hay quienes pretenden sustituir la vigilancia política de nuestros empresarios por la vigilancia sindical, con mismo objetivo: castigar la disidencia de los empresarios dispuestos a desarrollar sus proyectos sin someterse al reduccionismo y la estrechez nacionalista" unas actitudes que, según dijo, "hay que denunciarlas, hay que señalarlas, porque hoy ya no tienen amparo político".
En su opinión, la solución "a tanta inestabilidad política generada por proyectos rupturistas, y a la intromisión empresarial que provoca distorsiones en el espíritu emprendedor de la sociedad vasca, ha sido el cambio" y, según dijo, el camino "a partir de ahora debe ser convivencia social, paz con libertad, y la aplicación de medidas económicas eficaces después de análisis rigurosos".
Basagoiti aseguró que "no se avanza repitiendo errores del pasado reciente y tampoco haciendo análisis injustos o queriendo pasar facturas atrasadas". En ese sentido, subrayó que "el resto de España debe de saber que lo vasco es sinónimo de trabajador, de emprendedor, de generación de empleo en todo el país; que lo vasco es ganas de convivir; que lo vasco es ganas de vivir en paz. En definitiva, que lo vasco no debe usarse para victimismos internos pero tampoco para obtener réditos externos haciendo bandera contra lo vasco".
Según dijo, el papel de las instituciones tiene que ser el "de apoyar, el de abrir caminos, el de poner a disposición de las empresas las mejores políticas en beneficio de sus intereses pensando siempre en lo que más conviene a la sociedad vasca en su conjunto", porque "tenemos problemas, pero estamos hoy en mejor disposición de poder solucionarlos".
22-12-2009
(EUROPA PRESS)



